Máxima seguridad ante los temores

Juan Manuel Trenado
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29 de enero de 2002  

MAR DEL PLATA.- El final de la serie de clásicos entre Boca y River, con el partido que se jugará mañana en Córdoba, causó gran preocupación, pero no es menor el temor que hay en esta ciudad porque el viernes próximo deberá jugarse en el estadio José María Minella el último de los amistosos de verano, entre Independiente y Racing.

El miedo por lo que aquí pueda ocurrir llegó al gobierno. Esta tarde, habrá una reunión en la gobernación provincial, en La Plata, para analizar cuáles fueron los motivos del desbande del sábado último. En el encuentro participarán representantes policiales, encargados de la organización, el arquitecto Carlos Alonso, del área de infraestructura del estadio marplatense, y no se descarta la participación del gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá.

Sin embargo, todo hace prever que el clásico de Avellaneda se jugará aquí como si nada hubiera ocurrido.

Pese a las fuertes críticas que recibió el operativo policial, la organización aseguró que el encuentro del viernes está confirmado: "Tuvimos una charla para saber en qué se falló. Hubo pocos policías en el lugar del incidente y eso se va a corregir. El partido debe jugarse, porque de lo contrario les estaríamos dando la batalla por ganada a los delincuentes", sentenció Albino Valentini, encargado de la organización de los torneos de verano en Mar del Plata.

El comisario Carmelo Impari habló sobre los nuevos puntos del operativo: "Debe hacerse una barrera más importante en la división de las tribunas y un pulmón de dos metros para evitar problemas". Además, afirmó que se reforzará la cantidad de efectivos en ese sector, aunque no admitió que el error de ubicar sólo a doce agentes allí para el partido entre River y Boca.

El match entre el Rojo y la Academia contará con 800 efectivos policiales. Ante un rumor que indicaba que el cotejo podría disputarse en Salta, desde esa provincia se dijo no saber nada al respecto. Además, Racing ya tiene reservas en el hotel Sheraton e Independiente hizo lo propio en el hotel 13 de Julio, de esta ciudad, en ambos casos para el jueves por la tarde.

Mientras tanto, la empresa Incove, que tiene a su cargo la administración de la cancha, se comprometió a reparar antes del día del partido los daños ocurridos durante los disturbios del superclásico. Se rompieron los vallados que separan las plateas de las populares, butacas, desagües y elementos de iluminación por un costo total de 12.000 pesos.

En cuanto a las causas por la agresión a policías y por la muerte de Aníbal Palermo a pocos metros del casino, no hubo novedades. Los fiscales siguen indagando a los testigos.

Pasaron muchas cosas y por ahora no hay soluciones. Sólo quedó en claro que los compromisos adquiridos entre Torneos y Competencias y los clubes son demasiado importantes como para que el partido se suspenda.

Trasladaron al herido

Pese a que su estado hacía poco aconsejable un traslado, Angel Martín Díaz, herido de arma blanca en los incidentes de Boca v. River, fue llevado desde el Hospital Interzonal marplatense a un sanatorio de Hurlingham, por pedido de su familia. Díaz, hincha de Boca, está fuera de peligro.

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