Mucho vértigo, pero poca precisión en el Sur

Quilmes y San Lorenzo se parecieron en el exceso de dinámica y la poca claridad: el empate 1 a 1 prolongó sus rachas sin éxitos; los dos terminaron con un hombre menos
Diego Morini
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24 de abril de 2004  

Ya hace rato que San Lorenzo tiene claro lo poco que le aportan los empates: junto con un par de derrotas lo fueron alejando de la lucha por el Clausura hasta dejarlo en una posición híbrida, sin aspiraciones. Además, lastimaron su funcionamiento y le sumaron dudas. A Quilmes, que también necesita sumar con objetivos varios -fortalecer su promedio y arrimarse en la lucha por estar en las próximas copas internacionales-, tampoco le resultan provechosas las igualdades. Por eso, anoche, en el Sur, ninguno de los dos encontró algo sustancioso para festejar en el 1 a 1. Para el Ciclón ya son ocho los cotejos sin victorias; para los cerveceros, cuatro.

La confusión de algunas acciones puede tomarse como extracto de lo que fue el primer tiempo. Si algo hubo para elogiar en ambos fue la postura ambiciosa, particularmente la de San Lorenzo. Los traicionó la modalidad elegida para buscar profundidad: el vértigo en exceso conspiró permanentemente contra la precisión de los dos.

El Ciclón, como era previsible, le entregó la llave de su dispositivo ofensivo a la pareja Montillo-Romagnoli. No prosperaban demasiado sus intentos, porque generalmente chocaban contra una defensa local muy cerrada. Los locales se inclinaron algo más por explotar las posibilidades del contraataque, manejado, fundamentalmente, por los pelotazos cruzados de Benítez, por izquierda, y de Garnier o Braña, por el sector opuesto. La monotonía casi frenética se mantuvo hasta promediar la etapa, cuando llegaron las jugadas controvertidas y los goles; fue un segmento breve que condensó emociones.

Primero, el árbitro Pezzotta anuló erróneamente un ataque de Quilmes, por un off side de Carrario que no existió, cuando el delantero definía con un lujo. Enseguida, el mismo jugador tuvo su desquite: Morel despejó mal, Gerlo tomó la pelota y envió un centro que encontró a Carrario habilitado -no así Ceballos, que estaba a su lado- y efectivo para doblegar a Ramírez.

A San Lorenzo lo salvó su reacción rápida: enseguida, Montillo se escapó por la izquierda y García le cometió penal, que Romagnoli transformó en el empate, que era justo. Antes de cerrarse la etapa, los dos tuvieron chances claras: San Lorenzo, con un cabezazo de Santana que Saavedra despejó sobre la línea, y Quilmes, con una entrada solitaria de Carrario, que definió mal.

Después se mantuvo el vértigo y aumentó la imprecisión. San Lorenzo fue algo más voluntarioso para buscar y contó con las dos mejores situaciones del segundo tiempo: una volea de Santana y un cabezazo de Rodriguez. Sobre el final, extrañamente se retrasó y Quilmes acercó algo de peligro al arco de Ramírez. Terminaron pareciéndose, incluso, en un dato negativo: los dos quedaron con un hombre menos, por las expulsiones de Aguilar y de Santana. El empate, al cabo, fue un castigo compartido.

  • Un deseo unánime

    Anoche, en Quilmes, todos se acordaron de Diego Maradona. Cuando anotó su gol, Silvio Carrario se acercó a una cámara y dijo: "Para vos, Diego". Y las dos hinchadas, especialmente la de San Lorenzo, cantaron varias veces en apoyo al astro, internado desde el domingo último.
  • EL DATO

    Carrario se acerca a los 100

    Con su gol de anoche, Carrario suma 97 goles en primera; en el último Apertura también le marcó uno a San Lorenzo, aunque jugando para Lanús.

    EL DATO II

    Seis empates, dos caídas

    Tras golear a Lanús 4-0, San Lorenzo igualó con Talleres, Rafaela, Estudiantes, Chicago, Independiente y Quilmes y cayó con Newell’s y con River.

    LO CURIOSO

    No pudo cambiar los planes

    Pese a que la 12a fecha se postergó, San Lorenzo no tuvo tiempo de cambiar su agenda: anoche quedó concentrado y hoy practicará por la mañana.

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