No alcanzó: River vapuleó a Central, pero el sabor fue amargo

El triunfo por 6 a 1 resultó infructuoso ante el empate que le dio el título a Racing; fue el tercer segundo puesto consecutivo
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28 de diciembre de 2001  

Pareció una descarga de impotencia. Cada vez que se lo propuso, River le convirtió a un endeble Rosario Central. Como si toda la bronca por haber llegado tarde a la lucha por el título con Racing se hubiera transformado en ira contra el arco defendido por Laureano Tombolini. Pero esa tormenta de goles que fue el 6 a 1 de los millonarios contra los rosarinos tuvo un sabor amargo , porque más allá del esfuerzo, el título quedó para Racing, que empató con Vélez y le sacó un punto de ventaja en la tabla final de posiciones.

De hecho, salvo el segundo tanto, marcado por Guillermo Pereyra, que desniveló el 1 a 1 parcial, el resto de los goles no fueron festejados como los del resto del torneo. Todos sabían que la esperanza de llegar a un desempate existía, pero era efímera.

Pero igual hubo lugar para alguna emoción. Porque como Vélez-Racing empezó unos minutos más tarde, todos estuvieron pendientes del final de ese encuentro, con la oreja pegada a la radio. Y después, con la frustración plasmada, la poca gente que fue al Monumental reconoció el esfuerzo de los jugadores, que entraron nuevamente en el campo para agradecer el apoyo.

Esto significa que, a pesar de que River sumó un nuevo segundo puesto, el tercero consecutivo en campeonatos locales, esta vez los jugadores se fueron con la frente alta, porque dieron lucha hasta el final. Al menos, la despedida fue digna.

Está claro que este equipo cometió errores imperdonables para un plantel que pretende ser campeón . Que los puntos dejados atrás ante Banfield, Nueva Chicago y Colón se sufrieron terriblemente. Y que la última gran oportunidad, ante Racing, también se dejó escapar.

Sin embargo, hay números que hablan por sí mismos y que hacen aún más evidentes aquellos pasos en falso mencionados. Angel Comizzo tuvo la valla menos vencida, Martín Cardetti es el artillero del torneo y River es el equipo más goleador. Grandes valores que no fueron aprovechados.

No tiene demasiado sentido ahondar en el encuentro de ayer. El resultado es elocuente. River volvió a presionar desde el comienzo con el primer tanto de Cardetti, al minuto de juego. Pero el equipo de Ramón Díaz se quedó y, en un descuido, Luciano de Bruno empató con un remate desde afuera del área. Antes del final del primer tiempo, a los 41 minutos, Andrés D´Alessandro hizo un córner rápido para Ariel Ortega, que mandó el centro para el cabezazo goleador de Guillermo Pereyra.

En la segunda etapa fue todo de River. Cardetti anotó dos veces (la segunda de penal, tras una falta de Mariano González al propio Chapulín) y Ortega cristalizaron la goleada en sólo 14 minutos.

Había más, porque hasta Comizzo le detuvo un penal a Germán Rivarola. Era todo de River. Y cuando faltaban cinco minutos para el final del encuentro, Damián Alvarez puso las cifras definitivas.

Es todo lo que pudo hacer River. Igual, no alcanzó. Porque el equipo millonario ganó el partido, pero perdió el campeonato. Una vez más. Llegó la hora de mirar el futuro sin repetir errores del pasado .

El resto, el 10 de febrero

Tras la definición que consagró a Racing y frustró a River, los ocho partidos que restan disputarse de la última fecha del torneo Apertura fueron reprogramados por la AFA para el 10 de febrero próximo. Esos encuentros serán: Chacarita v. Talleres (Córdoba), Lanús v. Argentinos, Independiente v. Banfield, Newell´s v. Boca, Belgrano (Córdoba) v. Nueva Chicago, San Lorenzo v. Estudiantes (La Plata), Colón (Santa Fe) v. Unión (Santa Fe) y Gimnasia y Esgrima La Plata v. Huracán.

El comienzo del Clausura está previsto para el fin de semana siguiente.

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