“No podía permitir que me tocaran el plantel”

El DT dijo que si aceptaba las desafectaciones quedaba mal parado ante los jugadores
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8 de diciembre de 2001  

Como tantos otros argentinos, el día después del final de su segundo ciclo en Independiente transcurre entre largas filas en las entidades bancarias. Se ocupa de su actividad comercial (una distribuidora de golosinas) y comienza a planificar una jornada atípica, sin entrenamientos ni tácticas. Enzo Trossero se hace de tiempo y comparte la charla telefónica con La Nacion. La primera consulta tiene la intención de conocer si la renuncia es definitiva. “No hay retorno -asegura-, no creo que haya sido correcto que los dirigentes le saquen a Independiente cuatro jugadores. No podía permitir que me tocaran el plantel.”

De entrada queda claro cuál es el punto que precipitó el conflicto. Anteayer, después de 165 días a cargo de la conducción técnica del equipo de Avellaneda, Trossero dijo adiós a raíz de que la comisión directiva decidió desafectar a Mariano Pernía y a Gastón Galván, por cuestiones contractuales, y a Juan Carlos Ramírez y Víctor López, por razones futbolísticas. “El día de mañana no iba a tener la cara para enfrentar a esos jugadores. Es muy largo enumerar los motivos de mi partida. Desde hace tres meses se vinieron una sucesión de problemas. El punto final llegó con la separación de los jugadores. En la vida una puede tener un poco de dignidad; yo la mantengo y tomé la decisión de marcharme”, explica con aire de cansado y de sofocación.

A mitad de año, tras desvincularse del seleccionado suizo, Trossero desembarcó en Independiente para comenzar su segundo ciclo en el club que, en sus tiempos como futbolista, lo vio levantar copas y dar vueltas olímpicas. “No esperaba este final-confiesa-, pero las cosas venían de mal en peor. Si esto es lo mejor para Independiente, bárbaro. Ojalá que, de acá en más, saquen la mayor cantidad de puntos posibles.Independiente no merece estar donde está , pero parece que nadie se da cuenta”, expresa Trossero. Los números de su primer ciclo le dan un 55, 5 por ciento de eficacia por 39 partidos (18 triunfos, 11 empates y 10 derrotas) entre Mercosur 99, Apertura 99 y Clausura 2000. Ahora le toca marcharse con un 45,8 por ciento en 24 cotejos (9 victorias, 6 empates y 9 derrotas).

El vicepresidente de Independiente, Fernando Sciaccaluga, asegura que Trossero no aguantó la presión por los malos resultados. “No cualquiera está preparado para estos tiempos. Quizá Enzo estaba triste por los últimos resultados y no soportó la presión. Ojo, tampoco tiene por qué estar preparado para esta realidad. Algunos aguantan y otros no. Tiene que ver con la personalidad de cada uno”, afirma Sciaccaluga.

La renuncia indeclinable fue una determinación que Trossero tomó junto con su amigo y ayudante de campo Hugo Villaverde. Ante tantos problemas, la familia también tuvo un papel importante. “Hay muchos temas para poner sobre la mesa. Me siento defraudado. Silvera una vez se fue de la concentración, Guiñazú casi no viaja a Brasil, la huelga del personal del club, la rebaja salarial, cuando el plantel no se entrenó por los premios de la Copa Mercosur... demasiado para las espaldas de un entrenador”, recuerda Trossero.

Y remata: “En el fútbol hay muchos problemas, pero deben quedar en secreto porque uno queda mal parado; delante de los jugadores yo estaba muy mal parado. Pueden decir que soy valiente o cobarde, pero hay situaciones que son determinantes. Si hay una charla privada la cosa tiene que quedar ahí”. Así se marcha un hombre del Rojo desde lo más íntimo. Una radiografía exacta de la crisis que atraviesa Independiente.

Las causas que precipitaron el adiós

  • Conflictos económicos : tanto Andrés Silvera como Pablo Guiñazú dejaron la concentración por incumplimientos en los pagos de sus contratos.
  • Reducción de sueldo : la relación dirigentes-entrenador se hizo tirante a partir de un atraso salarial de cuatro meses y de una posterior rebaja en su sueldo de casi un 50 por ciento.
  • La depuración del plantel : la decisión de los dirigentes de desafectar del plantel a aquellos futbolistas sin contrato y la recomendación de desplazar a otros por bajo rendimiento instaló el mal clima.
  • Desgaste con los futbolistas : a partir de las constantes imposiciones de la comisión directiva se produjo un desgaste entre el DT y los jugadores. Se debilitó la autoridad de Trossero ante los futbolistas más representativos.
  • Círculo íntimo : cansados de los problemas, familiares y amigos le pidieron a Trossero que adelante el final de su ciclo.
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