"No queremos ser favoritos"

Ante el choque de hoy, a las 21.10, ante América de Cali, Andrés D’Alessandro, el conductor de River, habla con prudencia de su gran momento y el del equipo millonario
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20 de mayo de 2003  

Si la metáfora dice que la ilusión de River en la Copa Libertadores remonta vuelo, entonces habrá que dejar en claro que el piloto no es otro que Andrés D’Alessandro, ese peladito que suele llevar la pelota pegada al pie como sus dos ídolos, Diego Maradona y Rubén Paz. Y, por supuesto,con la misma camiseta que lucían aquellos dioses de su infancia, la N° 10.

Pasaron los tiempos en los que las patadas rivales hacían mella en su irascible conducta y lo hacían estallar de bronca hasta irse de boca. Ahora aguanta los golpes, que llegan en igual o mayor cantidad, y son sus oponentes los que, por brusca repetición, ven la tarjeta roja. El ya reconoció que la cinta de capitán lo hizo sentir la responsabilidad de una manera más fuerte, mérito del técnico, Manuel Pellegrini, que prefiere dejar que los puntos los sume el jugador.

"Mis compañeros y el técnico me aconsejan y yo siempre soy autocrítico, vos lo sabés. Estoy mejorando y quiero seguir porque en el Clausura quedé afuera por cinco amarillas. Tengo que tratar de jugar todos los partidos", cuenta Andrés.

Pasó Corinthians, pasó D’Alessandro como la gran figura de los dos partidos y ahora es el turno de América de Cali. Hoy, en el Monumental, River y D’Alessandro tendrán que empezar a escribir una nueva historia en busca de las semifinales de la Copa Libertadores.

"No podemos relajarnos. Todavía no ganamos nada, así que debemos seguir muy mentalizados si queremos llegar a las semifinales", advierte de entrada.

–Los hinchas dicen que en Brasil te recibiste de crack.

–No, no, no. Yo creo que el equipo hizo bien las cosas y realmente fue importante el triunfo. Sabíamos que iba a ser difícil, pero no imposible porque adentro de la cancha somos 11 contra 11 y que había que pelearla a muerte.

–¿Te sentís importante?

–No, yo creo que el papel clave lo juega cualquier jugador en su puesto. No se puede regalar nada. Todos tenemos que cumplir una función y creo que lo hacemos bien.

–¿Cómo definís tu momento futbolístico?

–Yo no hablo de mí. Trato de crecer día a día. Es la segunda posibilidad que tengo de jugar una Copa Libertadores desde el comienzo. Es un torneo internacional que para nosotros, los chicos, es muy importante. Los grandes siempre nos lo recalcan. Vamos a seguir trabajando duro.

–Pero vos sabés que estás jugando bien.

–Lo decís vos, yo no digo nada.

–¿Sentís que te queda mucho todavía para dar lo máximo?

–No sé, ojalá pueda seguir haciendo las cosas bien. Lo personal es secundario. Hay que tratar de responderle al grupo en la cancha.

–El triunfo en Brasil, ¿en que lugar lo pone a River?

–En ninguno. Hay que seguir porque no se ganó nada.

–¿No se ven candidatos?

–No, no.

–Pero deben tener más confianza.

–Le ganamos a un equipo brasileño. Ellos siempre son candidatos. Hay que seguir peleando y no abandonar la forma de jugar y la conducta.

–¿Es mejor no ser favoritos?

–No queremos ser favoritos. Queremos seguir tranquilos. No voy a decir paso a paso porque van a decir que lo dijo Mostaza Merlo.

–¿Te da lo mismo jugar con Cobreloa que con Boca?

–Que sé yo. Ahora está América. No podemos pensar en una semifinal si todavía no pasamos los cuartos. River tiene como objetivo ganar la Copa Libertadores, cualquiera sea el rival que esté enfrente.

–¿En algún momento van a elegir la Copa o el Clausura?

–Hay que seguir. Tenemos que controlar los nervios que tuvimos en el partido con Corinthians, porque el nerviosismo existió. Tenemos que pensar en América, nada más. No se puede pensar más allá.

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