Otra vez, impunidad y caos

Por graves incidentes entre hinchas locales y la policía, Godoy Cruz v. Arsenal fue suspendido; hubo 35 agentes heridos; renunció el titular del club mendocino La ficha del partido
(0)
13 de agosto de 2006  

MENDOZA.- Graves incidentes que ocurrieron, principalmente, en las adyacencias del estadio Malvinas Argentinas enturbiaron la presentación de Godoy Cruz, en su provincia, en el fútbol de primera. El encuentro ante Arsenal se suspendió apenas jugados 16 minutos, debido a que el árbitro Gabriel Favale no contó con garantías necesarias para proseguirlo, según expresó el propio juez.

Desde el comienzo se escucharon disparos detrás de la popular Sur y la platea Este; luego se supo que los incidentes comenzaron cuando simpatizantes del local -muchos pertenecientes a sectores violentos de la parcialidad- intentaron entrar sin tickets. Esto provocó, primero, roces con quienes querían ingresar normalmente y, luego, choques con la policía, que intentó dispersar a los revoltosos.

Los gases lacrimógenos lanzados por los agentes llegaron hasta el público, entre el que había muchas mujeres y niños, y los protagonistas del partido, por lo que Favale decidió interrumpir el juego. Pasados diez minutos, y cuando tuvo intención de retomar el cotejo, un petardo arrojado por hinchas de Godoy Cruz cayó cerca del arquero Mario Cuenca, de Arsenal, quien se disponía a ocupar su lugar.

Esta acción y los disturbios que continuaban, además de la destrucción de parte de las instalaciones, obligaron al árbitro a suspender el match, advertido de que no tenía garantías "para preservar la integridad de los protagonistas".

El subsecretario de Seguridad, Horacio Migliozzi, indicó que "al momento de empezar el partido quedaba mucha gente sin entrar, y muchos con entradas. Pero quedó un grupo que no tenía entradas, entre 200 y 300 hinchas, que son los violentos, y tras el rechazo de la gente se produjo un choque muy fuerte contra el personal policial". La refriega duró unos 50 minutos por las cercanías del estadio y se dañaron algunos automóviles, entre ellos el del capitán de Godoy Cruz, Silvio Duarte.

El Ministerio de Justicia y Seguridad provincial dio cuenta, después, de que hubo 35 policías heridos (uno de ellos recibió ocho puntos de sutura en la cabeza) y 26 hinchas detenidos. El presidente de Godoy Cruz, Mario Contreras, renunció "en forma indeclinable", en parte como corolario de choques que la comisión directiva tuvo en la semana con la barra brava del club, que habría reclamado entradas y un trato "favorable", a lo que los directivos se habrían negado.

El vicepresidente de Godoy Cruz, José Mansur, dijo que "había indicios" sobre que algo ocurriría. Y el titular de Arsenal, Julio Ricardo Grondona, lo ratificó: dijo que en un asado que compartió con dirigentes del club local le comentaron que "podía pasar esto". Y agregó: "Sería una picardía que por 50 hinchas o no sé cuántos, Godoy Cruz sufra alguna sanción".

  • Una plaza con abundancia de malos precedentes

    El antecedente más grave de hechos de violencia en el fútbol en Mendoza ocurrió el 11 de septiembre del año último, cuando Carlos Azcurra, de San Martín, fue baleado por un policía en el Estadio Malvinas Argentinas. Este año hubo al menos media docena de incidentes serios, con heridos; varios partidos de la liga local se jugaron a puertas cerradas, para evitar disturbios.
  • Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?