Pizzi, tras la goleada: "Fue uno de los resultados más dolorosos de mi etapa en San Lorenzo"

Pizzi y una derrota que lastimó el orgullo de San Lorenzo
Pizzi y una derrota que lastimó el orgullo de San Lorenzo Fuente: FotoBAIRES
Fernando Vergara
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6 de octubre de 2019  • 09:00

No funcionó nada de lo planeado. Apenas tres puntos en los últimos cuatro partidos y un nivel de juego preocupante es la realidad futbolística de San Lorenzo. Tras la dura derrota que sufrió en la histórica goleada 4-1 contra Central Córdoba de Santiago del Estero, Juan Antonio Pizzi no anduvo con vueltas a la hora de definir la pesadumbre que le generó el cachetazo recibido en el Nuevo Gasómetro: "Fue uno de los resultados mas dolorosos de mi etapa en este club", aseguró el santafesino.

Si contra los santiagueños a Pizzi no le salió nada de lo que había imaginado en su cabeza fue porque sufrió tanto en defensa como en la zona media. Queda claro que en sus propuestas este equipo tiene un perfil ofensivo, ambicioso. Algo fue visible en la formación contra Central Córdoba: se encontraron muchos jugadores con más capacidades y herramientas para atacar (Belluschi, Menossi, Ramírez, Blandi y los hermanos Romero) que para defender. Y fue ahí donde quedó expuesto principalmente Menossi, que nunca pudo hacer pie ante los ataques del equipo de Gustavo Coleoni. "No salieron las cosas como las imaginé, esa es la verdad. Perder así y de local es doloroso para mí, para los jugadores y para el público. Hay que afrontarlo, sufrirlo y preparar el próximo partido", argumentó Pizzi.

La caída azulgrana resultó una muestra de la irregularidad sintetizada en un solo partido en el que pasó absolutamente de todo. Todos los estados de ánimo invadieron el Bajo Flores en esos 90 minutos. Del enojo con Néstor Pitana por un penal que no sancionó a Nicolás Blandi, a la preocupación una vez que Central Córdoba abrió el marcador; de la euforia por el envión que generó el empate de Bruno Pittón a la desazón cuatro minutos más tarde, cuando Lisandro Alzugaray definió con una exquisitez ante la salida de Nicolás Navarro.

Ya sobre el final del partido se vivió una situación inusual en el Nuevo Gasómetro. Una mezcla de sensaciones ambiguas. Mientras el público local silbaba a los jugadores del Ciclón, otros aplaudían con fuerza la salida al vestuario del elenco santiagueño, que logró una de las victorias más importantes en sus 100 años de historia. "La gente tiene derecho a silbarnos. Siempre tratamos de representar de la mejor manera al público, y ellos son libres de expresarse. Es comprensible el enojo en esta clase de encuentros", resaltó Pizzi.

San Lorenzo padeció durante los 90 minutos el choque contra el Ferroviario. Pero se quedó con un jugador menos demasiado pronto, apenas a los 21 minutos del primer tiempo, tras la expulsión del defensor Gianluca Ferrari. "Jugar con 10 es muy complicado y se hace difícil hacer una evaluación. La sanción podría haber sido menos rigurosa. Creo que Ferrari estaba haciendo un buen partido, pero perdimos a un jugador en una posición básica y no lo pudimos reemplazar con la gente que teníamos en la cancha. Encima, en una desatención llegó un contraataque en el que nos convirtieron y ahí se hizo todo más difícil", analizó Pizzi.

A pesar de que San Lorenzo está metido en la lucha por los primeros puestos de la Superliga, ayer tenía la chance de igualar a Boca en la primera colocación. No solo no lo consiguió, sino que quedó inmerso en una realidad preocupante. En sus últimos cuatro partidos perdió contra Colón, Boca y Central Córdoba, y apenas le ganó a Banfield en su visita al Sur. Sufrió con la venta de Marcos Senesi y la lesión de Fabricio Coloccini. Desde ya, el rendimiento del equipo que se fue deshilachando en todas las líneas genera mucha preocupación entre sus hinchas. "Hemos perdido un poco el funcionamiento que teníamos y debemos recuperarlo. Teníamos muchas ilusiones porque jugábamos de local, porque veníamos de un triunfo importante y porque los jugadores estaban bien", añadió Pizzi.

El enojo se notaba en los futbolistas azulgranas, que se fueron al vestuario con gesto adusto. Ninguno habló con la prensa, apenas lo hizo Pizzi. Los rostros serios dominaron la zona mixta. Así está San Lorenzo, que volvió a decepcionar y a quedar en deuda. Es una estructura endeble que alterna buenas y malas, por eso la realidad inquieta. Secuelas de una caída muy dolorosa.

En las últimas horas, también, circularon rumores acerca de un pedido de Diego Armando Maradona para llevar a Adolfo Gaich a Gimnasia. El atacante del seleccionado Sub 23 argentino -que además ya debutó entre los mayores- jugó el último viernes en el compromiso de reserva ante Central Córdoba, una decisión que llamó la atención entre los hinchas. Sin embargo, Pizzi desmintió la versión. "No es cierto que nos hayan pedido a Gaich. Nosotros lo tenemos en cuenta, hemos decidido que participe en el segundo equipo para que haga fútbol, para que tenga participación. Por eso tomamos esa decisión", dijo.

Por diferentes motivos, por estas horas, el fastidio impera en Boedo, que extraña los buenos rendimientos de las primeras jornadas del torneo doméstico. Más allá del mazazo que sufrió, San Lorenzo deberá enfocarse en el clásico que se viene ante Huracán, el próximo domingo 20 de octubre.

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