Por la gloria: Ruggeri asumió con un mensaje claro

"Quiero que el equipo se acostumbre a ganar... La gente ya me pide la Copa Libertadores", dijo el entrenador, que fue presentado ayer
Francisco Schiavo
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29 de mayo de 2003  

Mensaje frontal, categórico, pleno de optimismo y de ambición. Oscar Ruggeri no se ruborizó ni sintió esa timidez característica del primer encuentro. Ayer, en su presentación como entrenador de Independiente, asumió el desafío y, con firmeza, dejó en claro el mensaje, el único objetivo: la gloria.

"Tenemos que ganar. Independiente no puede darse el lujo de dejar pasar un campeonato. Me gustan los triunfos y quiero que el equipo se acostumbre a ganar. Los empates y las derrotas les tienen que doler a los jugadores. Eso es sentir la camiseta y querer a la institución". Quedó todo dicho.

Ruggeri, como habituándose a un nuevo hogar, se detuvo en cada detalle. Al mediodía fue presentado en la sede de la avenida Mitre 470, en Avellaneda. Allí, con la comisión directiva a pleno, encabezada por el presidente Andrés Ducatenzeiler, tuvo la primera charla con la prensa.

El estilo futbolístico estuvo en discusión. Ya fue uno de los aspectos que muchos simpatizantes cuestionaron una vez cerrado el acuerdo con Ruggeri, emparentado por sus ideas con Carlos Bilardo. "Independiente ganó muchas cosas y es lógico ese paladar negro de la gente. Pero los hinchas quieren que su equipo gane; si no lo hace, me van a sacar los riñones. Estoy tranquilo porque a mí también me gusta jugar bien. No podía tirar caños , pero los veía y disfrutaba... Además, cuando los conjuntos ganan, generalmente juegan bien."

Después se trató un tema ineludible: el seleccionado nacional. "No tengo desafíos personales. Este club es demasiado grande como para detenerse en eso. Aunque soy consciente de que si logro prestigio en Independiente, dirigiré a la Argentina. Ahora no tengo esa idea por la cabeza. Me voy a dedicar a full hasta el último día en este equipo; voy a estar todo el tiempo a su disposición."

Hasta que el protocolo quedó a un lado. Ruggeri colgó el traje gris y salió al campo de juego. Por la tarde, unos 50 hinchas lo recibieron con aplausos en el estadio de la doble visera. Saludó a los futbolistas; charló individualmente con algunos, sobre todo con Lucas Pusineri y Juan José Serrizuela, a los que conocía tras su paso por San Lorenzo; bromeó con Gabriel Milito y con Daniel Montenegro, y, sin más, puso manos a la obra con algunos ejercicios con la pelota. "Me sentí feliz. Me encontré con un plantel que quiere cambiar la imagen y terminar bien el campeonato. Hace poco que ganaron el título y, obviamente, no se olvidaron de jugar", opinó.

La llegada de Ruggeri generó controversia. El viernes último, en La Plata, durante el empate sin goles con Estudiantes, los hinchas se manifestaron en su contra y clamaron por Gallego. "Cuando vi eso sentí ganas de trabajar al día siguiente. La recepción fue buena. Por la calle, la gente ya me pide la Copa Libertadores, pero primero está la Sudamericana. Me encanta", dijo.

El día fue demasiado corto para tantas obligaciones. Si aún le queda pendiente una conversación con Gallego y otra con Ricardo Bochini, al que pedirá algunas charlas para los chicos de inferiores. Y hasta una reunión con el empresario Daniel Grinbank. "El tiene jugadores importantes (Montenegro, Federico Domínguez y Pusineri). Me gustaría que los deje un tiempito más, je..."

Ruggeri e Independiente empezaron a conocerse. Habrá que ver en cuánto tiempo se rompe el hielo.

  • La despedida para Gallego

    El plantel de Independiente agasajará con un asado al cuerpo técnico saliente, encabezado por Américo Gallego. La reunión, aún sin fecha, se realizará en una parrilla de San Isidro. Según trascendió, el Tolo ya recibió un ofrecimiento para dirigir en el fútbol mexicano.
  • El esquema futbolístico

    Oscar Ruggeri no entregó mayores precisiones sobre cuál será la fisonomía futbolística de Independiente. "En San Lorenzo jugué con una defensa integrada por cuatro futbolistas. Acá será igual. Después, creo que el equipo se alineará con dos delanteros. Pero quédense tranquilos, no voy a poner a los defensores como delanteros", manifestó el entrenador.

    Ruggeri debutará ante Central, pasado mañana, en Rosario. Emanuel Rivas reemplazará a Andrés Silvera, con una distensión de ligamentos en la rodilla derecha; Lucas Pusineri cumplió una fecha de suspensión y ocupará el lugar de Oscar Bazán. "Mañana (por hoy), el equipo quedará confirmado después de la práctica de fútbol. Toda la prensa está invitada para verla... Aunque no crean que siempre será así. No es que esté más bueno, sino que es el principio", bromeó Ruggeri. El plantel se entrenará hoy, en el estadio de la doble visera.

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