Por qué tocó fondo

La eliminación de la Copa Sudamericana dejó al club de Núñez ante un año amargo en resultados; las causas son varias: desde los errores en la integración del plantel hasta el bajón anímico, como así también la ausencia de valores promovidos desde las inferiores
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30 de septiembre de 2005  

La eliminación de River en los octavos de final de la Copa Sudamericana, anteanoche, ante Corinthians, todavía está fresca. Duele porque la ilusión que tenían todos en el club de Núñez se esfumó en el último minuto con el cabezazo de Marinho, que lo dejó con las manos vacías en un año amargo en resultados.

El futuro no se insinúa alentador. La Copa Sudamericana y el Apertura, los dos torneos que estaban en el horizonte de River, son dos competencias que perdieron encanto. En el terreno internacional, River demostró carecer de la jerarquía necesaria como para conformar a su gente. Algunas causas, algunas fallas...

1) El traumático cambio en la conducción técnica. Que Leonardo Astrada se haya quedado a pesar de que a mitad de año pensó en renunciar generó un problema, ya que ante los primeros sacudones dejó al equipo a mitad de camino. Reinaldo Merlo asumió de inmediato y tuvo que cargar con todas las urgencias y con un plantel que él no armó.

2) La conformación del plantel. Astrada, cada vez que le tocó armar un plantel, hizo y deshizo a su antojo, y los dirigentes no previeron que los errores en las incorporaciones podían dejar al equipo en una incómoda situación. Los alejamientos de jugadores como Luis González y Javier Mascherano adelantaban una difícil transición, pero, como si fuera poco, el nivel de los nuevos nombres no resultó el esperado.

3) La falta de confianza. Desde la llegada de Merlo, River modificó el esquema táctico varias veces, aunque más por necesidades que por propias convicciones. En cuanto a lo grupal, River no tiene una identidad definida y eso lo hace un equipo vulnerable. En lo individual, quizás Ernesto Farías sea una demostración del bajón anímico que muestran los jugadores cada vez que les toca resolver las acciones determinantes de los partidos.

4) El acople de los refuerzos. El técnico que sucediera a Astrada debía reacomodar lo más rápido posible las nuevas piezas que heredó. No era una cuestión menor, teniendo en cuenta las exigencias. En los últimos partidos, Merlo probó constantemente, pero no encontró respuestas. A tal punto que acumula cinco partidos sin ganar, tres derrotas consecutivas en el Apertura y en el medio estuvo 380 minutos sin convertir.

5) La convivencia. Un año demasiado negativo en muchos aspectos minó el ánimo del plantel, que sin duda hoy se encuentra muy golpeado anímicamente. En la primera mitad del año, el conflicto Ameli-Tuzzio repercutió bastante en los intereses deportivos. Incluso, hasta hace poco. La renovación del cuerpo técnico no logró los objetivos de recuperar las expectativas y el crédito del plantel.

6) El peso de los desencantos coperos. La gran exigencia era clara: conseguir algún título con reconocimiento internacional. La Copa Libertadores, el objetivo prioritario que se propuso la comisión directiva, encabezada por José María Aguilar desde su llegada. Al poco tiempo de asumir, aseguró que River debía apuntar a objetivos internacionales, pero la promesa no pudo ser saldada en ese rubro. La Sudamericana era una buena oportunidad para hacerlo, pero allí también se equivocaron los caminos. Sigue pendiente.

7) El estado físico y las lesiones. Afligido por las frustraciones deportivas, River sufrió en los últimos tiempos por un rendimiento físico que en varios partidos no fue el ideal. El conjunto de Núñez no entrega la misma versión en los primeros tiempos que en los segundos. Tanto en las derrotas con Vélez y Estudiantes como frente a Corinthians, la respuesta física del equipo mermó hacia el final del partido.

8) La ausencia de juveniles. Una de las inferiores más ricas del fútbol argentino atraviesa un período de recesión que no le permite ilusionarse con una buena renovación. Ya no es la cuna que supo proyectar a jugadores de la talla de Ortega, Aimar y Saviola, entre otros. A tal punto que en los primeros días de agosto renunció el coordinador Rubén Rossi para irse a Quilmes y ya se habla de Gabriel Rodríguez, que no acordó su renovación con San Lorenzo, para ocupar ese cargo.

9) La comparación con Boca. Otro dato que molesta en la intimidad de River tiene que ver con Boca. La cosecha de los xeneizes es una carga pesada. La sombra de Boca se extiende a los títulos logrados en los últimos años. Quizá por eso un referente como Gallardo reconoció, tras la eliminación, que "el clásico habrá que enfrentarlo como el partido del semestre".

10) El ambiente político. Las próximas elecciones serán en diciembre de 2005, y en un club tan politizado como River, ese ambiente es insoslayable. Algunos opositores están convencidos de que si no se conseguía la Libertadores, al menos había que conquistar algún título y eso lo hacen sentir en la campaña. Para otros, la Copa Sudamericana que se acaba de escapar era la última posibilidad de esta comisión directiva de alzarse con un título fronteras afuera, pero para el oficialismo no era un arma fundamental de reelección. Es más, por el lado de Aguilar están convencidos de que ganarán cualquiera que sea el desenlace. Claro que hay que tener en cuenta que River acarrea una floja campaña en todos los frentes.

Voces

"No voy a hacer una evaluación ahora. Llevo 28 días de trabajo y el equipo se está armando. Nos quedamos afuera por el gol de visitante"

Reinaldo Merlo

"Ahora un partido importante es el de Independiente y necesitamos ganar. Después vendrá Boca y será el partido del semestre para River"

Marcelo Gallardo

"Me siento responsable y triste por los goles que me perdí. Si no se generan muchas situaciones, hay que convertir las pocas que aparecen"

Ernesto Farias

"La bronca que tengo es grande. No nos pueden hacer un gol faltando un minuto. La actitud y las ganas estuvieron; quizá faltaron otras cosas"

Germán Lux

"Se dio todo: las ganas, la actitud. Realmente me cuesta entender lo que pasó. Ahora hay que trabajar para revertir esta crisis que estamos padeciendo"

Andrés San Martin

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