Por siempre amigos

Se conocieron en 1980, trabajaron juntos 13 años y lograron 12 títulos; mañana, en Liniers, se enfrentarán por primera vez –como DT– en el partido entre Vélez y Boca
Christian Leblebidjian
(0)
3 de mayo de 2003  

Generalmente se piensa que a una determinada edad ya no se hacen nuevos amigos. Que esas personas por las que uno es capaz de poner las manos en el fuego ya tienen nombre y apellido y que no hay lugar para nadie más, ya que esa unión es producto de un largo conocimiento, de infinidad de situaciones vividas y compartidas. Sin embargo, el destino siempre parece tener guardada alguna sorpresa, de esas que pueden aparecer a la vuelta de cualquier esquina.

Carlos Bianchi (54 años recién cumplidos) y Carlos Ischia (46), el maestro y el alumno. Trabajaron juntos 13 años (4 como jugadores y 9 como entrenadores) y consiguieron 12 títulos, pero tomaron distintos rumbos y mañana se enfrentarán por primera vez –como DT– en el partido que jugarán Boca y Vélez en Liniers, por la 11a fecha del Clausura. Como alguna vez sucedió con César Luis Menotti y Angel Cappa, con Héctor Veira y Jorge Castelli, con Carlos Griguol y Héctor Cúper, ahora les toca a Bianchi e Ischia. Ambos transitaron una vida de película, donde disfrutaron de los éxitos y se fortalecieron y aprendieron de las frustraciones. Luz, cámara, acción...

Camino a la fama. La amistad entre ellos nace a mediados de 1980, cuando el Virrey regresa de Francia (Racing de Estrasburgo) y se incorpora a Vélez; comienza a compartir las concentraciones con Ischia, que había llegado de Chacarita en junio de 1979. Desde el primer momento se dieron cuenta de que tenían más cosas en común (ideologías futbolísticas y de la vida) de las que ellos imaginaban.

Buenos muchachos. Jugaron cuatro años juntos en Vélez y, más allá de hacer buenas campañas, no pudieron salir campeones. "¿Por qué no conseguimos ningún título? En ese momento no existía el celular", bromeó Bianchi.

Las reglas del juego. En 1989, Bianchi estuvo cerca de dirigir a Ischia en Francia. El Virrey era DT de Niza y pensó en su amigo para reforzar el medio campo. De yapa, Ischia cumpliría el sueño de jugar en Europa, pero no pudo ser. La negociación iba a definirse cuando Niza quedara eliminado de la Copa Francia, pero el equipo de Bianchi llegó a las semifinales ante Olympique de Marsella; Junior se aprovechó de esa indefinición y presionó al hoy técnico de Vélez, que terminó renovando su contrato en Colombia.

El discípulo. Cuando a fines de 1992 Juan Carlos González, dirigente de la entidad de Liniers, lo llama a Bianchi a Francia para ofrecerle ser el DT de Vélez, el Virrey conformó su grupo de trabajo con Ischia y el preparador físico Julio Santella. La primera conferencia de prensa fue el 29 de diciembre. Ischia define su experiencia al lado de Bianchi como "un largo posgrado".

Belleza americana. Juntos ganan tres Copas Libertadores (en 1994 con Vélez y en 2000 y 2001 con Boca). En los tres títulos, sobre 42 partidos, ganaron 22, empataron 12 y perdieron 8, con 65 goles a favor y 41 en contra.

Imperio. En sus gestiones consiguieron 12 títulos: Clausura 93, Apertura 95, Clausura 96, Copa Libertadores 94, Copa Europeo Sudamericana 94 e Interamericana 96 (con Vélez); Apertura 98, Clausura 99, Apertura 2000, Copa Europeo Sudamericana 2000 y Copas Libertadores 2000 y 2001 (en Boca).

Lejos del paraíso. El paso por Roma, en la temporada 1996/97, no fue feliz y les quedó como una espina. En Italia apenas estuvieron 26 partidos y con Roma en el séptimo lugar de la tabla. Les jugó en contra la mala relación con Totti y los referentes del plantel.

Cuenta conmigo. En octubre de 1998, Boca venía invicto, goleador y se encaminaba derecho al título, pero Carlos Ischia y Julio Santella entraron en un tira y afloja con los dirigentes por un tema contractual. Bianchi intervino, amenazó con renunciar si no le solucionaban la situación a sus compañeros y el acuerdo no tardó en llegar.

Mejor solo que mal acompañado. Ischia tuvo que reemplazar una vez a Bianchi. Fue en Boca, en el empate 2 a 2 con Palmeiras, en San Pablo, por la Libertadores 2001. Bianchi lo vivió en una cabina por haber sido expulsado en el primer partido y hablaba con Ischia por handy.

El informante. En la final de Boca con Palmeiras (0-0) en el Morumbí, por la Copa Libertadores 2000, Ischia dio la nota cuando llegó el momento de los penales: se ubicó detrás de un cartel de publicidad cerca del arco de Oscar Córdoba y le avisó a dónde se tenía que tirar el colombiano según el ejecutor. El arquero se los desvió a Asprilla y Roque Junior.

Darse cuenta. Boca debía jugar la primera final con Palmeiras en la Bombonera, pero Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo no estaban al ciento por ciento físicamente. Bianchi decidió una apuesta arriesgada, poner como delanteros titulares a Christian Giménez y Barijho e Ischia lo apoyó. El encuentro terminó 2 a 2.

Retroceder nunca, rendirse jamás. En los dos enfrentamientos con Palmeiras, en las Libertadores de 2000 (final) y 2001 (semifinal), Boca llegó de punto a la definición después de los empates en la Bombonera, pero Bianchi e Ischia fueron clave en el mensaje a los jugadores para levantarles el ánimo y salir a jugar con actitud las revanchas. Y Boca terminó festejando.

El protegido. Luego de eliminar a Palmeiras en Brasil, por la Copa Libertadores de 2001, los jugadores de Boca, enojados con los dirigentes xeneizes, le dedicaron en el vestuario y ante las cámaras de TV la victoria a Orlando Salvestrini (en ese momento el tesorero) con insultos y remeras con inscripciones agresivas. Ischia se hizo responsable del ingreso del periodismo, ya que Bianchi todavía no había llegado. El Virrey lo respaldó como profesional ante los dirigentes, pero le dio un tirón de orejas en la intimidad.

Un mundo perfecto. Ambos fueron campeones del mundo de clubes con Vélez (2-0 a Milan), en 1994, y Boca (2-1 a Real Madrid), en 2000, en Tokio. Los dos le dedicaron los triunfos a sus esposas (Margarita Bianchi y Bárbara Ischia) y a sus hijos.

Mi encuentro conmigo. A mediados de 2001, Ischia le avisa a Bianchi que a fin de año se abre para iniciar su propio camino como DT y el Virrey no le pone obstáculos. El destino quiso que se fueran juntos, ya que en ese momento no estaba resuelto el adiós de Bianchi de Boca.

Apuesta final. El último título que pudieron conseguir juntos fue el 27 de diciembre de 2001, ante Bayern Munich, en Japón, pero Boca perdió 1 a 0 y se quedaron sin la Copa Europeo-Sudamericana.

Hombres de honor. En diciembre de 2001, cuando Bianchi se va de Boca, un dirigente xeneize le ofreció a Ischia ser el reemplazante, pero se negó. "En el futuro puede ser, pero si vine con Carlos, me voy con Carlos", fue la respuesta de Ischia.

Recuerdos de una obsesión. Cuando Bianchi estuvo sin dirigir en 2002, matizó la espera de una forma particular: fue a ver todos los partidos que Ischia dirigió a Vélez en Liniers. "La mayoría de las veces lo niega, pero él no puede estar sin dirigir", suelen decir allegados al Virrey.

La llamada. Bianchi habla seguido con Ischia y las charlas telefónicas no necesariamente son de fútbol; tienen que ver con la familia, los problemas sociales, etc. El último sábado, el Virrey recibió un mail de la familia Ischia saludándolo por el cumpleaños y el DT de Vélez bromeó: "Esta vez dejame ganar a mí".

Las horas. Viven sensaciones raras en los días previos al partido. Bianchi tiene mucho en juego en el Clausura teniendo en cuenta el posible traspié en la Libertadores con Paysandú. Para Ischia es la oportunidad de demostrar que su Vélez está para grandes cosas. Sin embargo, no deja de ser un partido de fútbol que dura 90 minutos.

"A Carlos le quiero ganar hasta en los picados, pero la amistad está ante todo y eso es lo más importante", dijo Bianchi. Ischia sostuvo: "Los dos vamos a querer ganar, pero si bien al que le toque el triunfo va a festejar, íntimamente la celebración no será completa, ya que del otro lado el que perdió es un amigo".

"Lo de Ischia en Vélez es muy meritorio"

Carlos Bianchi sabe que Boca se juega un compromiso importante en Liniers. "Yo les dije a mis jugadores que Vélez será el rival más difícil hasta fin de año. No es fácil jugar en Liniers. ¿River? Ahora pienso en Vélez, después en los rivales que vendrán", dijo Bianchi.

Boca formaría con Abbondanzieri; Burdisso, Schiavi y Crosa; Donnet, Cascini, Cagna y Rodríguez, Barros Schelotto, Tevez y Delgado.

El Virrey hizo un análisis del trabajo de su amigo en el equipo rival: "Lo de Ischia en Vélez es muy meritorio, dado que es un equipo que no hizo incorporaciones y se manejó con jugadores surgidos del club. Ischia le dio una personalidad y un sentido táctico muy bueno; por eso Vélez está en los primeros lugares".

Será el primer choque de Bianchi con Ischia. El Virrey pasó por situaciones similares con Osvaldo Piazza (en Independiente) y Carlos Compagnucci (en Vélez), hoy colaborador suyo en Boca. "¿Cuánto nos parecemos con Ischia? Nos conocemos bastante y los dos vamos a querer ganar, pero lo más importante, que es lo que yo rescato, es la amistad que tengo con él. Lo nuestro va mucho más allá de la profesión", sostuvo Bianchi.

Sobre el regreso a Liniers, El DT de Boca comentó: "Vuelvo donde yo nací. Yo llegué a la cancha de Vélez cuando estaba la cabra de don Ramón que se paseaba y comía el césped. ¿Cómo me recibirá la gente de Vélez? Yo sé que me despidieron como a nadie en 1996, fue una cosa extraordinaria, pero el ser humano... Yo tengo un amigo que me reprochó venir a Boca y eso que es amigo mío... Al hincha hay que comprenderlo en todas las situaciones".

"Boca es el mejor equipo del campeonato"

Trata de estar tranquilo. Sabe que el compromiso es importante y que justamente tendrá enfrente a Boca y a su gran amigo Carlos Bianchi. Por eso Carlos Ischia, DT de Vélez, dijo:"Nosotros tenemos en mente que el partido con Boca es muy importante, que de ganarlo seguimos teniendo las mismas posibilidades que hace dos fechas. Y de perderlo se complicaría mucho. Nuestro objetivo no tiene que venirse abajo porque el equipo no pueda ser campeón en este torneo".

Este será el match más importante para el juvenil equipo de Vélez, que formará así: Sessa; Ladino, Fuentes y Pellegrino; Sena, Cubero, Bustos y Centurión; Gracián; Bardaro y Nanni.

"Este es un partido especial. Pero va más allá de la amistad y de la relación que tengo con Carlos Bianchi, porque por encima de todo esto están las instituciones, que se merecen lo mejor de cada uno de nosotros. No descubro nada si digo que Boca es el mejor equipo del campeonato, así que hay que estar más atentos que nunca y sólo pensar en ganar para seguir arriba", sostuvo el técnico de Vélez.

Siempre que se refirió a Bianchi y a las apuestas para este partido, Ischia salió con alguna broma: "La verdad que no hablamos sobre el tema. Lo que pasa es que con Carlos (por Bianchi) no puedo apostar nada, porque si él gana yo seguro que después del partido le voy a pagar. Pero si el que gana soy yo, no estoy tan seguro que él cumpla con lo pactado."

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.