Presente y futuro

Oscar Ruggeri será el conductor de Independiente, pero la asunción dependerá de la ida de Américo Gallego, cuyo contrato vencerá el 30 del mes próximo
Francisco Schiavo
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23 de mayo de 2003  

El presente y el futuro se entremezclan con límites confusos en Independiente. El entrenador Oscar Ruggeri cerró ayer su llegada al club de Avellaneda, pero aún no se puede hablar sobre la asunción ni mucho menos sobre la firma del contrato porque todo quedó en manos de Américo Gallego, el DT saliente. Sí, aunque suene increíble, es así. El contrato de Gallego vencerá el 30 del mes próximo y sólo un paso al costado le dejará el campo libre a Ruggeri.

"No voy a firmar hasta que se arregle lo del Tolo. Voy intentar hablar con él, que conoce el grupo a la perfección. Ojalá que la charla se dé. Si él sigue no me voy a meter para nada. Eso sí: me gustaría practicar de inmediato con los eventuales refuerzos en cualquier lugar", afirmó Ruggeri.

Gallego no modificó la posición conocida. El Tolo aclaró ayer, en una charla informal, que seguirá hasta el 30 del mes venidero y que el lunes próximo dirigirá la práctica en Villa Dominico. "La convivencia no será fácil, pero pienso que seguirá. Dependerá de cómo se manejen las partes", dijo el representante de Gallego, Claudio Curti.

Dos versiones surgieron de inmediato. Una dejó abierta la posibilidad de que Gallego se despida hoy, después del encuentro ante Estudiantes, en La Plata. Otra aseguró que el último partido será en Avellaneda, ante Nueva Chicago, por la 14ª fecha. Aunque nadie se atrevió a confirmarlo.

Se dijo que los dirigentes le habrían sugerido un paso al costado a Gallego. Pero llegó la desmentida. "El cumplirá su contrato a menos que quiera terminarlo antes. No haremos nada para que deje su cargo antes del 30 de junio. En lo personal, no tengo ningún inconveniente para que el Tolo dirija hasta el final del Clausura y para que Ruggeri arme su proyecto. El calendario nos obligó a forzar una situación así, pero la gratitud para él sigue inalterable. Seguramente, el Tolo volverá a Independiente", aseguró el presidente Andrés Ducatenzeiler.

Así quedaron las cosas. Gallego sigue en funciones y otro DT ya construye el nuevo Independiente. "En las próximas horas hablaré con los dirigentes sobre la conformación del plantel. Conozco a la mayoría de los muchachos. Algunos ya tuvieron experiencia internacional en el seleccionado, y eso es vital", contó Ruggeri.

Ayer se solucionaron los últimos detalles entre Independiente y Ruggeri. La cuestión se resolvió en apenas un par de horas. "El acuerdo fue total. Oscar entendió la delicada situación económica que atravesamos", dijo Daniel De Vitis, protesorero del club de Avellaneda. No se entregaron las cifras de la negociación. Pero, según trascendió, el sueldo será inferior al que cobra el cuerpo técnico encabezado por Gallego, alrededor de $ 50.000 mensuales.

Los colaboradores de Ruggeri serán Carlos Cacho Córdoba, como ayudante de campo, y Marcelo Rozemblat, como preparador físico. Aún no se resolvió el trabajo en las divisiones inferiores ni si Francisco Ferraro seguirá como coordinador de los juveniles.

Independiente define el futuro. Ruggeri está ansioso; Gallego, molesto. El fútbol cruzó otra vez sus caminos. Como cuando eran futbolistas y ganaron todo con River, en 1986; como cuando fueron rivales y se descalificaron con ironía en más de una ocasión. Uno va y otro viene; como en la vida.

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