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Racing tiene una ventaja invisible en la lucha por el título: la fortaleza de Avellaneda

Racing y una dedicatoria especial para la gente; el último partido del campeonato será, ni más ni menos, que frente a Defensa y Justicia
Racing y una dedicatoria especial para la gente; el último partido del campeonato será, ni más ni menos, que frente a Defensa y Justicia Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Marelli
Nicolás Zuberman
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15 de marzo de 2019  • 08:00

Al punto de ventaja que Racing tiene sobre Defensa y Justicia de cara a las últimas tres fechas de esta Superliga , le puede agregar un beneficio más del que debe agarrarse si quiere dar la vuelta olímpica: la condición de local. A la Academia le quedan dos partidos en casa (Belgrano y Defensa, en la última): con ganar esos dos juegos, más allá de lo que suceda cuando visite a Tigre, será campeón. Puede parecer un detalle del fixture, pero es más que eso. En los últimos cinco años, desde que se consagró en diciembre de 2014, construyó una verdadera fortaleza en el Cilindro: sumó casi el 75% de los puntos, con 56 victorias, 19 empates y nueve derrotas en 84 partidos jugados, contando las copas internacionales.

Para su entrenador, Eduardo Coudet , jugar en casa no es algo menor. Apenas terminado el partido en Santa Fe, donde Racing rescató un punto sobre el final ante Colón, Chacho resaltó que en esta definición su equipo depende de sí mismo y que "de tres fechas quedan dos son en casa". Coudet resaltó el vínculo con los hinchas desde la primera vez que pisó la mitad celeste y blanca de Avellaneda, en diciembre de 2017: "Estamos en un club pasional. A mí eso me gusta. Muchas veces esto pasa por el contagio. La pasión y la identidad van a estar. Nosotros vamos a transmitir desde adentro y la gente va a ayudar desde afuera", aseguró Coudet en su presentación, incluso antes de conocer a los futbolistas. Fue casi una premonición: a lo largo de su primer año en el banco de Racing sumó casi el 79% de los puntos como local (14 triunfos, tres empates, dos derrotas).

A eso deberá aferrarse la Academia si quiere terminar con una sonrisa esta Superliga. En las 11 fechas que jugó en el Estadio Presidente Perón en este campeonato, apenas dejó puntos en dos ocasiones: los empates ante Boca (2 a 2) y Banfield (0 a 0). Luego de los dos golpes más duros que recibió Coudet en su ciclo como DT -las derrotas categóricas ante River, en el Monumental- pidió a los hinchas que a la semana siguiente llenaran el estadio en busca de un triunfo que ayudara a dar vuelta la página. "Nos sacamos el sombrero con la gente. Necesitábamos algo así. No hay nada mejor que jugar en casa. Es el escenario ideal y nos sentimos muy cómodos acá", dijo el Chacho luego del triunfo por 3 a 0 ante Godoy Cruz, el que sirvió para enterrar los fantasmas que habían resurgido en la derrota 2 a 0 en Núñez.

Si bien Coudet aprovechó la ventaja de la localía desde que se puso el buzo de DT de Racing, esa es una fortaleza heredada de las últimas cinco temporadas. Según datos de @ElMétodoRacing sumó casi el 75% de los puntos en ese lapso: en 2015, 17 victorias, dos empates, tres derrotas (80,3%); en 2016, 10 triunfos, ocho empates, tres caídas (60,3%); en 2017, 12 festejos, cinco igualdades, un traspié (78,94%); en 2018, 14 victorias, tres empates, dos caídas (78,94%); en lo que va de 2019, tres triunfos, un empate (83,3%).

Más allá de los números positivos, hay algunos asteriscos que obligan a la Academia a estar alerta. En estos últimos cinco años, recibió por cada temporada un golpe muy duro como local justo en los momentos definitorios. La eliminación en cuartos de final de la Copa Libertadores de 2015, ante Guaraní, llegó en el Cilindro: no pudo pasar del 0 a 0 y pagó por la caída 1 a 0 en Asunción. En 2016, en la Copa del Bicentenario que jugaron la Academia y Lanús, cayó por 1 a 0 ante el granate y se perdió la oportunidad de sumar una estrella más. En 2017, por los cuartos de final de la Copa Sudamericana, volvió a ser eliminado en Avellaneda: Libertad de Paraguay aguantó el 0 a 0 e hizo valer la mínima ventaja que había conseguido en la ida. En 2018, después de una gran campaña de la mano de Coudet, Racing tropezó en la última fecha de la Superliga ante Colón de Santa Fe y desperdició la chance de clasificarse a la actual Libertadores. Sí logró el pasaje a la Sudamericana 2019, de la que quedó afuera el último 27 de febrero, luego de perder por penales ante Corinthians también como local.

Más allá de lo emocional, desde el juego a la Academia parece no cambiarle demasiado la condición de local o de visitante. Los números principales (posesión de pelota, remates al arco, cantidad de pases exitosos) son similares cuando juega en Avellaneda o cuando juega fuera de su casa. Pero cuando lo respalda su gente siente una confianza extra. "Por algo los dos partidos que nos tocó perder (ante San Martín, en Tucumán, y ante River, en el Monumental) fueron sin nuestro público", aseguró Coudet, cuando le consultaron si era una ventaja que hubiera hinchas del líder en la última visita a Santa Fe. En el Cementerio de los Elefantes fue empate, pero los hinchas de Racing también pudieron ir como visitante en el triunfo por 3 a 0 ante Talleres, en Córdoba, y en la victoria por 3 a 1, ante Aldosivi, en Mar del Plata.

Coudet, formado en Rosario Central, es un cultor de la relación del equipo con los hinchas. Cada vez que puede deja un mensaje para ellos. Como en tantos otros aspectos, les transmitió la importancia de ese vínculo a sus dirigidos, que en la previa a los partidos en el Cilindro suelen compartir en sus cuentas personales de las redes las placas que prepara el club para invitar a los hinchas a llenar el Cilindro. Mañana, ante Belgrano, no será la excepción. Y mucho menos el 7 de abril, cuando puede definirse todo en Avellaneda, en el choque ante Defensa y Justicia.

Un solo cambio y a la espera del chileno Díaz

Para recibir a Belgrano, mañana a las 20, Eduardo Coudet ensayó un solo cambio tras el 1 a 1 con Colón, en Santa Fe. Neri Cardozo, que se salvó de la roja por un codazo no bien comenzaba el partido, será reemplazado por Augusto Solari, clave en la jugada del empate agónico, quien vuelve a ser titular luego de la expulsión ante River, en el Monumental. Eduardo Coudet esperará la evolución de Marcelo Díaz, que arrastra una dolencia en el sóleo derecho desde el triunfo contra Independiente por 3-1. El chileno se entrenó diferenciado, pero es probable que igual sea titular, ya que por la fecha FIFA luego tendrá dos semanas de recuperación. Si no llega, su lugar en el medio campo lo ocupará Nery Domínguez. Los once: Arias; Saravia, Sigali, Donatti y Mena; Solari, Zaracho, Díaz y Pol Fernández; Lisandro López y Cvitanich.

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