River arriesga en Paraná

En una ciudad inmersa en problemas sociales, el club Patronato será sede, a las 16, del partido ante Unión, que cedió la localía por las inundaciones; desencanto por las pocas entradas y la reventa
Claudio Mauri
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11 de mayo de 2003  

PARANA.– Pese a su gran inserción social, el fútbol a veces muestra un costado insensible, poco humano. Que Unión tenga que hacer frente a un partido en medio de la catástrofe aún irresuelta de las inundaciones en Santa Fe suena, cuando menos, a una impertinencia. Los dirigentes y el plantel Tatengues tenían la voluntad de postergar el encuentro de hoy, para lo cual contaban con el consentimiento de River, pero intereses superiores (la AFA, la televisión) obligaron a sostener la programación. No en la cancha de Unión, a pesar de que fue mucho menos damnificada que la de Colón, porque eso hubiese sido el colmo del despropósito que el gobernador Carlos Reutemann evitó que se concretara el último miércoles. Y como Unión no quiso llevar su localía muy lejos, el escenario elegido es la cancha de Patronato (de aquí surgieron Bruno Marioni, Víctor Müller y pasó Jorge Comas), de esta ciudad, situada a cerca de 25 kilómetros de Santa Fe y comunicada a través del túnel subfluvial Hernandarias.

De esta manera, Paraná recibe al fútbol grande que habitualmente ve a la distancia. Un partido de primera del torneo Clausura desembarca con todo su ruido en una provincia que cruje por razones más cruciales, como el paro docente que tiene a 160.000 chicos sin clases, los varios meses de sueldo que les adeudan a los empleados estatales y una economía signada por la circulación del bono federal como moneda, que cotiza a un 30 por ciento menos que el peso.

En los últimos días, todos estos pesares diarios compartieron la primera plana con la visita de River, que llegó ayer al anochecer y se hospedó en el hotel Mayorazgo. Al equipo lo recibieron cerca de 200 hinchas y curiosos. Hubo alboroto, ya que se acercaron muchos chicos que lucharon por conseguir, al menos, un autógrafo de los jugadores millonarios.

Habituados a la adversidad, a los paranaenses no les resultó fácil adquirir una entrada para hoy, con el agravante de una reventa abusiva. El estadio Presbítero Bartolomé Grella tiene capacidad para 21.700 personas, pero para hoy se habilitaron sólo 17.000 ubicaciones por razones de seguridad. Para la gente de Paraná se pusieron a la venta sólo 3000 localidades (hubo mil más para la filial local de River); el resto del expendio fue en Santa Fe y Rosario. El viernes último hubo aquí una gran demanda; ayer, en la Liga Paranaense de Fútbol se formó desde las 8 una cola de 300 metros, pero no se vendió un boleto más. Las protestas no pasaron a mayores porque la gente aquí es de naturaleza pacífica, aun cuando ayer caminaba por la céntrica calle Urquiza y se cruzaba con los "arbolitos" (los mismos que cambian bonos por pesos) que ofrecían a 35 pesos la popular que en ventanilla costaba diez.

No hay cifras oficiales sobre lo recaudado (a Patronato le quedará el seis por ciento) y sólo en el caso de que de Santa Fe y Buenos Aires (en el Monumental se vendían populares) se devuelvan entradas, se expenderán esta mañana únicamente en la Liga Paranaense. Como finalmente a River le asignaron sólo 6000 generales y 400 plateas, se temía que hinchas del puntero estén comprando entradas para las tribunas de Unión. El partido no sólo atrae al público, sino también concentrará a la mitad (500 efectivos) de las fuerzas policiales de esta ciudad, en un operativo a cargo del comisario Mario Córdoba, a quien algunos le objetan su falta de experiencia para controlar partidos con gran concurrencia y que tendrá un primer examen que más adelante continuará cuando Colón sea local también en Patronato, un club relacionado con el arzobispado local y cuyo equipo transita en el modesto torneo Argentino B.

Con distintas necesidades

PARANA (De un enviado especial).– El triunfo es un objetivo poco menos que indispensable para los dos, en el partido que los enfrentará a las 16, en el estadio de Patronato. River lo necesita para poner la punta a resguardo, y Unión, para salir de la zona del descenso.

En River reaparecerán Ameli, Darío Husain y Fuertes, pero por suspensiones quedaron al margen D’Alessandro y Claudio Husain, por quienes entrarán Ludueña y Astrada, respectivamente. Unión realiza una campaña irregular. Con Juan José López como DT aún no triunfó (caída con Vélez y empate ante Colón).

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