River impuso su jerarquía y sacó pecho

En San Pablo, el equipo de Manuel Pellegrini derrotó por 2 a 1 a Corinthians y se clasificó para los cuartos de final; la próxima semana será local ante América de Cali
(0)
15 de mayo de 2003  

SAN PABLO.- La grandeza del triunfo de River se sostuvo en que supo revertir una rápida desventaja. En que reaccionó con despliegue y amor propio. En que entendió qué partido le convenía jugar ante un clima adverso. En que se apoyó en individualidades que brillaron en la noche paulista. River venció por 2-1 a Corinthians -su primer triunfo en Brasil en la historia del torneo- y se clasificó para los cuartos de final de la Libertadores, etapa en la que la próxima semana recibirá a América de Cali.

Las dificultades que River tendría por delante en el encuentro enseguida quedaron en evidencia: sólo ocho minutos se jugaban y los brasileños, a puro fervor, ya estaban en ventaja. Un centro desde la derecha de Leandro encontró el cabezazo abajo y oportuno del delantero Liedson. Pero los locales comenzarían a equivocarse demasiado en las entregas y a dejar de presionar.

River reaccionó. Supo contestar enseguida porque después de un toque corto de D´Alessandro en un tiro libre sobre la derecha, Coudet envió un centro que capitalizó Demichelis para establecer, de cabeza, el empate parcial. Y desde ahí no le iba a costar tanto al equipo de Pellegrini sostener el ritmo del juego. Porque los brasileños mermaron sus ínfulas y los millonarios acertaban en no refugiarse cerca de Buljubasich.

Unicamente un par de sofocones tuvo que esquivar River. Una mala salida de Buljubasich le facilitó una oportunidad a Leandro, que el volante desperdició con una volea desviada, y más tarde una equivocación de Garcé permitió la escapada de Roger y Demichelis barrió justo cuando por atrás aparecía Liedson.

El cierre del primer tiempo le aportó aún más tranquilidad a los visitantes porque supieron que el comienzo de la etapa final los encontraría en superioridad numérica. Es que el lateral izquierdo Roger golpeó desde atrás a D´Alessandro y el juez colombiano Oscar Ruiz lo expulsó correctamente. Aquellos últimos minutos fueron de tensión y descontrol para los brasileños, que se dejaron ganar por la impotencia.

La confusión de Corinthians no desapareció en la etapa final. Por el contrario. Y el orden táctico de River comenzó a aprovecharse de esa desesperación. Tanto que Cavenaghi forzó dos claras situaciones: la primera se la ganó el arquero Doni y la segunda la tiró por arriba del travesaño. Corinthians estaba aturdido; River, cada vez más afirmado desde la fortaleza de Demichelis, la inteligencia de Coudet y la picardía de D´Alessandro para entretener la pelota. Y las situaciones de riego se repetían. Pero también se dilapidaban, como una que desperdició Zapata.

Pero una mano de Fabio Luciano y el penal que Fuertes cambió por gol sentenciaron la serie y catapultaron a River hacia los cuartos de final. Con tanta justicia como aplomo y categoría. Un paso vital.

"Un triunfo espectacular"

"River mostró su orgullo en San Pablo. Decían que esta era una cancha difícil, pero nos hicimos grandes acá. Nadie es imbatible. Vinimos con la idea de jugarle a Corinthians de igual a igual y nos llevamos un triunfo espectacular", confesó Andrés D´Alessandro, la figura del partido.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.