Sabor a nada: Independiente y Arsenal, sin luces

Empataron 0 a 0 en la cancha de Lanús; el campeón tuvo ocasiones para marcar, pero jugó mal y sigue sin aparecer
Francisco Schiavo
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4 de mayo de 2003  

No es fácil analizar lo que padece Independiente, aunque los síntomas no son nada alentadores. Su juego sigue sin convencer y sufre muchísimo la falta de gol. Ayer, pese a todo, contó con situaciones y tuvo tres tiros en los palos, pero eso no debe aportarle confusión al hincha. La figura del partido fue Damián Albil, el arquero del Rojo que controló cada contraataque claro de Arsenal.

El empate 0 a 0 castigó más a Arsenal, que dejó una mejor imagen como equipo, con una idea clara de juego, con la que se puede estar de acuerdo o no, pero que no dejó dudas en cuanto a la convicción de conseguir la mayor cantidad de puntos posibles para escaparle al descenso. Independiente, en rendimiento e ideas, volvió a ser una sombra del último campeón.

El partido fue intenso, aunque eso no significó que fue bien jugado. Hubo muchas imprecisiones y entre los dos equipos no lograron crear jugadas de riesgo en la primera parte.

Arsenal fue algo superior. Ubicó muchos mediocampistas técnicos (sobre todo la sociedad Javier Morales-Silvio González) que le dieron el control de la pelota, además de bloquear a los jugadores de creación de Independiente: Insúa, Montenegro y Guiñazú.

El equipo de Gallego tardó en encontrar variantes para crear grietas en el cerrojo defensivo . Silvera se ubicó muy solo arriba y apenas podía entrar en juego cuando Pusineri se soltó por la derecha.

Las situaciones más claras estuvieron en los pies de Castagno Suárez, con una pelota que lo sorprendió y se perdió por encima del arco de Limia, y otra con una chilena de Javier Morales para Arsenal, que terminó con la pelota apenas desviada sobre el ángulo superior izquierdo de Albil.

En el segundo tiempo Independiente recuperó el protagonismo, pero esa inspiración apenas le duró 15 minutos. Arsenal volvió a pisar fuerte con Silvio González y Morales, que se movieron inteligentemente lejos de las marcas de Castagno Suárez y de los centrales Franco y Milito.

El equipo de Gallego llegó muy forzado y todo le costó mucho, pero así y todo tuvo tres tiros en los palos: primero, con Castagno Suárez, luego de un centro de Serrizuela que peinó Franco; después, con un disparo de Montenegro tras una asistencia de Insúa, y más tarde con un cabezazo de Federico Domínguez, que desvió en Limia y rebotó en el travesaño.

¿Por qué se destacó Albil? Porque le sacó dos mano a mano a Silvio González, más otras dos situaciones claras a Morales que tenían destino de gol.

Independiente jugó mal y sigue sin aparecer, pero pudo haber ganado. Igual, en el balance final, el mejor trabajo fue el de Arsenal, que transformó a Albil en la figura del partido.

Díaz y Gallego, otro capítulo

Ayer se produjo un acercamiento entre Américo Gallego y el arquero Leo Díaz, lo que aplacó los ánimos luego de la discusión del martes último.

El DT lo había insultado por una mala acción en una práctica de Independiente; el arquero se enojó y al día siguiente se ausentó. El jueves conversaron y Gallego pensó que el tema estaba cerrado, pero el guardavalla exigió disculpas públicas. Anteayer, Díaz quedó licenciado, se fue a Rosario y se especuló con que iba a rescindir el contrato, pero ayer hubo un acercamiento importante y pasado mañana Díaz se va a presentar a los entrenamientos en el predio de Villa Dominico.

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