Sabor a nada: pobre empate en La Plata

En un choque discreto, Independiente y Estudiantes no tuvieron ideas para quebrar el cero; el partido sólo se recordará por el importante respaldo que la hinchada del Rojo le dio a Gallego, el DT que se va
Francisco Schiavo
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24 de mayo de 2003  

LA PLATA.- Las sensaciones de las tribunas opacaron los movimientos en la cancha. Como en pocas ocasiones ocurre, lo que sucedía en el juego fue eclipsado por las emociones de la hinchada de Independiente. Un apoyo incondicional a Américo Gallego, el DT que está cerca del adiós, se robó la atención de la noche. Claro que para que eso ocurriera también colaboró un partido que no tenía otro interés que el de la estadística y la performance de los dos equipos, que estuvo lejos del ideal. Por ello, la igualdad sin goles entre Estudiantes y el conjunto de Avellaneda no quedará en el recuerdo más que por ese emotivo respaldo a un entrenador.

Pobre espectáculo fue el que se presenció en 1 y 57. Estudiantes e Independiente igualaron no sólo en fallar ante el arco, sino en generar acciones vistosas. Se jugó mal, sin medias tintas. Hubo velocidad en la pelota y en los protagonistas, pero sin precisión. Además, las fricciones abundaban y el juego se hizo muy cortado.

Gran parte de la culpa de ello estuvo en los encargados de la creación. Tanto Pompei como Insua esparcieron dosis de su talento en cuentagotas. Intermitentes, sus equipos carecieron de las variantes para escapar de la telaraña de la confusión y el embotamiento.

Pese a todo, fue el conjunto local el que mostró en la cancha una mejor imagen, sólida y compacta. Atributos estos, claro, que deben ser entendidos en la mediocridad del encuentro. Y entre los Pinchas, Ernesto Farías se destacó por ímpetu y movilidad. Incluso fue él el protagonista de la única acción de riesgo del primer tiempo: en el epílogo, el delantero se filtró entre los centrales de Independiente (como ocurrió en buena parte de la noche) y cabeceó solo, pero su remate fue débil, a las manos del arquero Albil.

En el Rojo, no sólo Insua no funcionaba, sino que todo Independiente tuvo una muy floja performance en la zona de creación. Le costó una enormidad arrimar peligro al área rival; tan sólo lo hizo con disparos de media distancia de Montenegro.

Tras el descanso, Estudiantes tuvo un rapto de voluntad de buscar el triunfo. Pero le duró pocos minutos. Volvieron a la tendencia del primer tiempo. Y por eso lo más interesante en La Plata fue ese grito unánime en apoyo a Gallego (y en desmedro de Oscar Ruggeri, el DT designado). Lo demás quedará rápidamente en el olvido.

Bilardo y el futuro de su equipo

LA PLATA.- Carlos Bilardo, DT de Estudiantes, piensa con anticipación en el futuro de su equipo y cómo lo conformará para el próximo torneo. Según trascendió, el técnico ya se comunicó con Diego Simeone para ver en qué condiciones está y hacer el intento para sumarlo al equipo. La posibilidad crecería ya que el volante quedaría libre de Lazio al final de esta temporada. Además, Luciano Galletti podría regresar si Zaragoza no asciende a la primera de España. La otra preocupación es retener a Ernesto Farías, pese a que había un acuerdo con el jugador para venderlo.

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