"Salvo Verón, no hay ninguno que se destaque sobre el resto"

Boselli cree que la Brujita es el único capaz de ganar un partido por sí solo; "Estudiantes es un grupo consolidado", agregó
Francisco Schiavo
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13 de diciembre de 2009  

ABU DHABI.- El desarrollo de la construcción impacta. Las torres confunden la vista, una tras otra como una perfecta hilera de fichas de dominó. Duele el cuello en el intento de hacer vista en las terrazas desde la vereda. El boom inmobiliario tuvo una onda expansiva tan grande que se destinaron más de 200 billones de dólares para la inversión urbana en los próximos diez años. Las turbulencias en la Bolsa de Comercio de los Emiratos no modificaron la tendencia hasta ahora, ni parece que lo harán. El progreso es algo comparable sólo con China y la India, las potencias emergentes de Asia.

Los rascacielos ganan terreno y los complejos hoteleros ocupan cada vez más metros cuadrados. La estadística es reveladora: el sector de la construcción contribuyó con el 4,7 por ciento del PIB de 2008. Muchas empresas se instalan aquí porque las cuestiones impositivas no son tan minuciosas como en otros lados. Aunque ya empiezan a tomarse ciertos recaudos. El gobierno de Abu Dhabi adoptó el mes pasado nuevos y rigurosos códigos en la construcción urbana e industrial. El mensaje fue claro: "Se busca la seguridad y el bienestar en el emirato".

Pero aquí se juega el Mundial de Clubes y es entonces cuando aparece la fascinación de Mauro Boselli, goleador de Estudiantes, que encaja en la historia. "Nunca estuve en un lugar así. Me llevé una sorpresa. Conocía la ubicación geográfica, pero no las costumbres. Lo que más me gustó fueron las construcciones y la arquitectura. Es un lugar que se expande y tiene cosas muy llamativas. No estamos habituados a las costumbres de la gente, que puede parecernos un poco rara, pero la mayoría nos trata bárbaro y nos hace sentir como en casa", expresó el autor de un gol en la final de la Copa Libertadores.

-¿Qué otro mérito tiene Estudiantes para haber llegado tan lejos?

-La consolidación del grupo. Esto viene desde 2006, cuando Estudiantes empezó con las buenas campañas. La coronación fue la Copa. Esperamos hacer un buen torneo

-¿Un grupo peleado nunca gana títulos?

-Siempre cuando se consigue algo es porque el grupo está unido. Cuando no lo está, es muy difícil, salvo que se tengan individualidades que ganen los partidos solos. Acá tiramos todos para el mismo lado y, salvo Sebastián [Verón], no hay ninguno que se destaque sobre el resto.

-¿En qué se parecen Verón y Riquelme?

-En eso: son distintos. Pueden ganar un partido por sí solos. Jugué con los dos y en la Argentina no hay muchos como ellos. Clarifican todo, simplifican las cosas y la mayor presión cae sobre ellos; eso hace que el resto juegue un poco más liberado.

Boselli ocupa un puesto vital: delantero, una posición en la que Estudiantes no tiene demasiadas variantes por el retiro de José Luis Calderón, la negativa del TAS para habilitar a José Sosa y la enfermedad de Jerónimo Morales Neumann (mononucleosis). A eso se le agrega la molestia de Juan Manuel Salgueiro (ver aparte).

"Hay un montón de cosas que no se pueden manejar y van surgiendo. Hay que superarlas sobre la marcha. Como dijo Alejandro, este grupo se hace fuerte en las difíciles. Ya nos pasó en Brasil, con Cruzeiro [final de la Copa], donde ganamos un partido muy complicado. Ahora hay que encontrar lo mejor de cada uno para sacar el torneo adelante", comenta.

-¿Cómo hacen para no pensar en una probable final con Barcelona?

-No se puede imaginar eso porque si perdemos el primer partido no tenemos la chance de enfrentarlos. Primero hay que ganarle al equipo coreano [Pohang Steelers] y después pensaremos en Barcelona, con el pase a la final asegurado. Es algo que la gente no entiende, pero nosotros lo tenemos muy claro. Sólo esperamos que llegue el martes y pasar a la final; si nos toca, va a ser el partido más importante para todos nosotros.

-¿Pensás mucho en la selección?

-Siempre. Y más con Maradona de técnico, que se fija mucho en el fútbol local. Haciendo las cosas bien, el club, las oportunidades pueden llegar. Si estoy cerca o lejos lo dirá el tiempo.

-¿Cómo viste la clasificación al Mundial?

-Como todo argentino: sufriendo. Hubiera sido injusto que un equipo con los jugadores que tiene la selección se hubiese quedado fuera de la Copa del Mundo.

-¿Arriesgaste mucho al pasar de Boca a Estudiantes?

-No pasaba por arriesgar, sino por una convicción. El tiempo me dio la razón. Necesitaba una continuidad. Este club tiene aspiraciones similares a las de Boca, tal vez no tanto en el nombre, pero sí a nivel equipo. No erré.

-¿Disfrutás más ahora?

-Es distinto. La vez que vine con Boca [2007] fui parte de la Libertadores, jugué e hice goles, pero no es la misma: ésta la viví desde adentro, fui el goleador de la Copa? Ojalá pueda hacer un muy buen papel porque es el sueño mío y el de mis compañeros.

-¿Un futbolista no se siente campeón cuando no es titular?

-En Boca yo me sentía parte porque jugué. Si no hubiera jugado ni un minuto, tal vez, hubiese sido distinto; además, el grupo te lo hace sentir.

Atlante, semifinalista

Con Santiago Solari y Federico Vilar entre los titulares (Gabriel Pereyra entró a cuatro minutos del final), Atlante (México) venció 3 a 0 a Auckland City (Nueva Zelanda) y enfrentará en las semifinales a Barcelona, que llegará esta noche con Lionel Messi (por una lesión, sólo disputaría la final) y Gabriel Milito.

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