Se llama Racing y su locura está a punto de explotar

Los hinchas de la Academia agotaron las populares para el partido con Banfield. Se llevan recaudados 213.000 pesos; hoy se pondrán en venta las plateas
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7 de diciembre de 2001  

Y Avellaneda explotó... Como si tantos años de resignación se disolvieran con la inminencia del título anhelado. Ayer, durante el primer día de expendio de populares, la ansiedad de los hinchas de Racing, ajenos a los vaivenes económicos, fue más allá de las previsiones.

Desde la madrugada, los fieles académicos se agolparon en las calles de Avellaneda para conseguir un lugar en el trascendental partido de pasado mañana frente a Banfield. Los más osados durmieron toda la noche sobre el cemento con tal de no quedarse sin su boleto.

Cuando el reloj marcaba las 10.55 y el sol pegaba sin tregua, se habilitaron las ventanillas y se inició la venta. La fila avanzaba por la calle Colón, doblaba por Alsina, se introducía en los pasajes Mozart, Corbatta y Deseado y finalmente retomaba por Alsina hasta llegar al estadio de Independiente. Los alrededores eran un incesante ir y venir de autos, camiones, bicicletas... Cánticos y pirotecnia no faltaban. Hasta aparecieron botellas de champagne, a diez pesos, con los nombres de los jugadores. Mientras, los cuerpos al descubierto y las banderas sostenidas por los vendedores le impregnaban color a tanta fiebre.

“¡Sí, sí, señores, yo soy de Racing... Sí, sí, señores, de corazón... Porque esta año, de Avellaneda, de Avellaneda, salió un nuevo campeón!”, era el grito unánime.

Emiliano Navari, de 22 años, y con el rostro pintado de celeste y blanco, se emocionaba: “Recorrí casi cien kilómetros desde Zárate para estar en esta fiesta”; a su lado, Juana Gómez, de 67, exclamaba: “Los pocos ahorros que tengo los gasto en las entradas; lo demás... lo veré después del título”. Así es la pasión racinguista.

Pero la euforia no es sólo de los hinchas. En los comercios de ropa deportiva y merchandising se relamen con el presente albiceleste.

“En estos días ha parado un poco la venta por el lío que hay en el país. Pero nos estamos preparando para cuando salga campeón; ahí sí que vamos a vender todo”, dicen en Racingmanía, un local ubicado en la sede del club y en el centro porteño. “Racing vende al nivel del Boca campeón de todo y eso es mucho. Como la camiseta original es cara ($ 67), se llevan las de entrenamientos ($ 20). O cualquier cosa que tenga los colores o un escudito del club”, cuentan en Código Fútbol.

En Avellaneda, el fervor no decaía. Y las aproximadamente 18.500 generales que los hinchas tenían disponibles volaron cerca de las 16, lo que generó una recaudación de 213.000 pesos. Pero enseguida, la reventa emergió, y las populares se conseguían por 50 pesos. Según se informó después, la policía no autorizó que la hinchada de Racing comparta una cabecera con la gente de Banfield, por lo cual no habrá más generales para los hinchas del líder del Apertura.

Las ventanillas se cerraron y la gente se retiró esperanzada, incluso los que no habían podido conseguir entradas. Todos con el mismo sueño, el mismo himno: “¡Que de la mano, de ‘paso a paso’, todos la vuelta vamos a dar!”

Se venden las plateas

Hoy, a partir de las 11 y hasta las 18.30, en el estadio de Avellaneda, se pondrán a la venta cerca de 8000 plateas destinadas a los hinchas de Racing para el partido con Banfield. Se expenderán 3300 entradas del sector Miravé, a $45, y 3000 de la platea Alcorta, a $ 55.

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