Si Platini lo dice... Igualados en el fracaso

El ex futbolista comparó la frustración del último campeón y la del equipo dirigido por Bielsa: "La Argentina por lo menos jugo; cayó, perdió ocasiones de gol, pero Francia ni siquiera las tuvo"
El ex futbolista comparó la frustración del último campeón y la del equipo dirigido por Bielsa: "La Argentina por lo menos jugo; cayó, perdió ocasiones de gol, pero Francia ni siquiera las tuvo"
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24 de junio de 2002  • 09:54

YOKOHAMA.- Michel Platini aparece por uno de los pasillos que conducen al Club FIFA, en el entrepiso del lujoso Seiyo Ginza Hotel, con la tranquila cadencia de quien está acostumbrado a caminar por lugares como esos pero, al mismo tiempo, no se interesa demasiado por lo que su presencia pudiera llegar a provocar.

Son las diez de la mañana y tiene todos los síntomas de quien recién se ha levantado: el pelo revuelto, achatado de un lado; la remera azul, algo arrugada, por fuera de sus bermudas verdes, en cuyos bolsillos hunde las dos manos; mocasines náuticos, sin medias, completan su vestuario, que poco tiene que ver con el sitio donde está.

Con una sonrisa, se apura a estrechar la mano de quien esperaba en el lobby para llamarlo media hora más tarde, tal cual estaba convenido para la entrevista. Y rápidamente aclara, en un italiano cargado de acento francés pero clarísimo: “Mejor, comencemos ahora, porque a las once me pasan a buscar para ir a jugar al golf”. Enseguida, invita con un café y se instala en uno de los salones de ese lugar que la FIFA ha establecido como su cuartel central. El toma agua y se acerca un cenicero, para encender el primer cigarrillo. Está muy bien dispuesto para la charla, con el fútbol como tema.

-¿Cómo definirías este Mundial, con una sola palabra?

-Sorprendente. Porque la eliminación de tantos equipos importantes en la primera rueda no se daba desde hacía mucho tiempo. Pero deberíamos entender por qué...

-Esa era la pregunta siguiente, justamente.

-Ma... Para mí hay una explicación, solamente: tantos jugadores que actúan en Europa no han tenido el tiempo de recuperarse después de una temporada durísima. Anticipar a fines de mayo el inicio de la Copa del Mundo, por razones de lluvia, de clima, de todo eso, ha sido muy malo para muchos de ellos.

El otro hecho, sorprendente, es que equipos como Corea del Sur, Estados Unidos, Japón, hayan llegado tan lejos. Pero también tiene su explicación: se prepararon muy bien, durante mucho tiempo, con mayoría de futbolistas que juegan en sus países. Por lo demás, ni vos ni yo podemos entrar dentro de la Argentina, de Francia, para saber si hubo otra historia.

-Puntualmente, veamos a Francia, primero.

-Para mí, era el mejor equipo de este torneo. En conjunto, antes de empezar. Pero la ausencia de Pires, la de Zidane en el arranque, provocaron que el equipo se quedara sin los dos jugadores más creativos que tenía. Podés poner a Henry, a Trezeguet, contar con una defensa sólida, pero si te faltan aquellos que marcan la diferencia, la cosa no funciona. La verdad es que no jugamos. A diferencia de la Argentina, que por lo menos jugó. Cayó, perdió ocasiones de gol, pero Francia ni siquiera las tuvo.

-A propósito de la Argentina, ¿cuál fue la razón de su eliminación, según tu opinión?

-No conozco el grupo, a los jugadores, lo que sucede adentro. Ya es difícil para mí decir qué le pasó a Francia como para intentarlo además con la Argentina. Creo que, en líneas generales, ha tenido todo para ganar, pero no contó con la fortuna de que la pelota, alguna vez, entrara.

-¿Y qué le pasó a Italia?

-Su caso es un poco diferente. No creo que haya jugado bien, pero claramente fue perjudicada por algunos fallos arbitrales en su contra. Hicieron tres o cuatro goles y todos se los anularon, mal, por off side.

-¿Y Portugal...?

-Ma... Portugal perdió con Estados Unidos y con Corea del Sur, no parece ser que mereciera ir más adelante, ¿no? Pero lo cierto es que yo había mencionado como favoritos a Francia, la Argentina e Italia y como sorpresa a Portugal; y los cuatro juntos se fueron para su casa antes que nadie. ¡Qué gran pronosticador!

-De los nuevos, como Corea del Sur y Cía., ¿hay alguno que te ha sorprendido gratamente, más allá de los resultados?

-Son equipos que corren mucho, hacia delante, que arriesgan. Encima, los coreanos llegaron al gol de cabeza contra defensores italianos, que no es poca cosa. Si te defendés contra ellos, vas a sufrir; si los atacás, vas a tener más posibilidades de vencer. Puede darse que les falte experiencia si les meten todavía más presión.

-¿No le faltó justamente eso a Italia, atacarlos más?

-Ma... Cómo ataca Italia, lo sabemos desde hace tantos años, je... Lo conocemos todos. Tiene jugadores como Zambrotta, Doni, Tommasi y otros, que son ofensivos, pero no juegan con la pelota. Y el resto es esperar a que Vieri o Totti inventen algo. En cambio, la Argentina juega, juega y juega, Portugal juega, México juega... Este es el problema de Italia. Y de Francia, en este Mundial: tantos jugadores en el fútbol inglés, en la Juve, terminaron jugando igual que ellos.

-Hablando de jugadores, ¿cuál es la figura del Mundial hasta ahora?

-...

-No hay.

-Bo... No hay.

-¿Y alguno que se vea desde aquí hasta el final?

-...

-¿Alguna promesa, por lo menos?

-Brasil tiene mucha técnica, pero me parece que Ronaldo no está al ciento por ciento y que Rivaldo está cansado.

-¿Tampoco hay más números 10, como eras vos?

-La función de regista, de organizador, no; no hay más. O hay muy pocos. Están Zidane, está Rui Costa. Pero han hecho poco y, además, vienen desde hace cinco o seis años. Fuera de ellos dos, no hay otros. Lo cierto es que el fútbol ha cambiado, no sé si para bien o para mal, pero ha cambiado. Además, a los entrenadores, el número 10 les rompe las p...

-¿Cómo es eso?

-Claro: si jugás con dos puntas, debés meter otros dos sobre los extremos, más el número 10, se puede decir que te quedan sólo dos volantes de marca y estás en dificultad. En un mundo en el que sólo la Argentina, Brasil o España, mantienen un estilo que prioriza la técnica, ya no hay espacio para el juego tal cual a mí me gusta. Son los sudamericanos, siempre, los que mantienen en alto ese estilo.

De la cancha al escritorio

TOKIO.- Michel Platini es un hombre de la FIFA, a todos los efectos. Más allá de su imagen perenne de chico desaliñado, es un ciudadano del mundo que se desenvuelve con soltura en ese ambiente. Lo lleva a uno a olvidarse que alguna vez fue futbolista.

-¿Cómo definirías lo que sos, hoy?

-Soy un dirigente, absolutamente. Soy vicepresidente de la Federación Francesa, soy miembro del comité ejecutivo de la UEFA y soy miembro del comité ejecutivo de la FIFA.

-¿Los ex jugadores -como vos, Rummenigge, Beckenbauer, Valdano- representan una nueva clase dirigencial?

-Hay una clase de nuevos dirigentes, sí. También están Boniek, vicepresidente en Polonia, y Stojkovich, vicepresidente en Yugoslavia. Es un nuevo estilo que está llegando.

-¿Será un gran cambio?

-Seguramente. Buscamos que se respete más el fútbol jugado que la política del fútbol. Quiero ser el garante de una nueva filosofía. Y tiene que ver con el desarrollo del fútbol. Esto que sucede ahora, que pierden los grandes, no está mal: porque llegan Corea, EE.UU., Japón, Senegal, son nuevos miembros del gran fútbol.

-¿Te gustaría ser el presidente de la FIFA?

-Yo comencé un camino en el 92, después de ser entrenador de Francia, y llegué a organizar el Mundial 98. Así entré en este mundo. Después, ayudé a Blatter para las elecciones del 98 contra Johansson. Allí me convertí en su consejero y permanecí cuatro años en esa función. Entonces entendí que la posibilidad de tener más poder pasaba por convetirme en un miembro elegido. Y aquí estoy. No sé dónde me encontrará el final de este camino.

-Pero, ¿es un objetivo llegar a la presidencia?

-No, no puede serlo. Quiero ver primero si este mundo me gusta.

-¿Y te gusta?

-No lo sé. Sólo hace un mes que me eligieron.

-Es inevitable hablar de lo que pasó antes del Mundial. Tantas acusaciones, tantas sospechas, ¿no tenés miedo a que algo de eso te salpique?

-Si son cuestiones de ideas las que se debaten, no es un problema. Si las cuestiones ya llegan a la Corte Penal, es otra historia. Se deberían postergar las elecciones para presidente hasta un año después de la Copa del Mundo; son demasiadas las presiones. Los jugadores y ex jugadores reclamamos fair play, fair play, y resulta que en las elecciones ese fair play no existe.

-¿Hoy decís con orgullo que Blatter es tu presidente?

-Sí, porque Blatter: ama el fútbol y a los jugadores. Después, claro, debe hacer política, porque si no, nunca lo elegirían. El hizo retornar a Maradona, él habló con el Sindicato de Jugadores. Las acusaciones que recibe son cuestiones de poder. Sólo quisieron sacarlo del medio. Por suerte, no pudieron.

Una mano para Grondona

TOKIO.- Por los pasillos del hotel se cruza seguido con Julio Grondona y con Eduardo Deluca, los dirigentes argentinos. Se saludan como viejos conocidos que son y se trenzan en interminables charlas de fútbol, de las que saltan nombres como conejos de la galera de un mago. En el diálogo en italiano y en cocoliche se advierte una relación casi de complicidad, amena y divertida.

-Michel, ¿cómo es Grondona moviéndose en la FIFA?

-Tiene la sapiencia de un viejo dirigente. El entiende de fútbol y se maneja con la sabiduría de alguien importante.

-¿No necesita hablar inglés para demostrar su poder?

-No, porque en la FIFA hay intérpretes, je... En serio, Grondona es una persona que me gusta. Seguramente, ahora deberá resolver algunos problemas, por esto de la eliminación, pero él está más allá de eso.

-A propósito, ¿conocés a Pekerman?

-No. Bueno, lo he saludado, pero he hablado dos minutos. Sé todo lo bueno que ha hecho con los juveniles, sé de los talentos que ha proyectado, los Saviola, los D’Alessandro, pero nada más. Seguramente, la Argentina deberá apelar a ellos para salir en busca de la revancha.

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