"Sin los grandes, no hay campeonato"

Grondona admitió que el sistema de promedios reduce el riesgo del descenso de los equipos de más convocatoria, necesarios en primera por lo económico
Grondona admitió que el sistema de promedios reduce el riesgo del descenso de los equipos de más convocatoria, necesarios en primera por lo económico
(0)
23 de abril de 2004  

Julio Grondona defiende el sistema de los promedios porque considera que le da "transparencia" a los torneos, pero también reconoce que les aleja a los equipos grandes el fantasma del descenso.

-Talleres, de Córdoba, puede clasificarse para alguna de las copas sudamericanas y a la vez descender. ¿Esa situación no demostraría la incongruencia e injusticia de los promedios del descenso?

-A mí, lo que me demuestra la justicia de los promedios es que nadie puede regalar nada.Yo estoy en el fútbol desde la década del 40 y estaba cansado de ver que los clubes que no peleaban por nada desarmaban los equipos en pleno torneo. Dejaban los jugadores libres, ponían formaciones débiles... Ahí se beneficiaban otros y me parecía una total injusticia deportiva, sin que nadie se vendiera ni regalase. Agarrá el fixture de hoy y en las diez fechas que quedan todos juegan por algo. ¿No tiene valor eso? Talleres puede llegar a una copa porque necesita sumar para recuperarse de dos temporadas malas. La necesidad tiene cara de hereje.

-¿No le llama la atención que los promedios no se apliquen en ningún otro campeonato del mundo?

-Porque no saben los buenos resultados que dan (se ríe). Por algo será que los clubes no se juntan para decir "saquemos los promedios". Yo no los obligo. La transparencia es fundamental. Los antiguos torneos largos que determinaban los descensos eran un desastre total, con muchas zonas grises. De Europa algo nos van a copiar; en Italia están analizando dividir la temporada en torneo Apertura y Clausura.

-También es un sistema que protege a los grandes del riesgo del descenso. Es muy difícil que esos equipos tengan tres temporadas malas.

-¿No descendió ningún grande por los promedios? ¿No se fue Racing?

-Sí. Pero también, a principios de la década del ochenta, los promedios evitaron que descendiera River, que había finalizado penúltimo en un campeonato.

-Se dan dos situaciones. El que asciende tiene buenas posibilidades de mantener la categoría y los que tienen mucha convocatoria es difícil que desciendan. Entonces, resulta interesante el torneo. Si en dos o tres temporadas bajan los clubes de más convocatoria, ¿a qué jugás?, cuando ustedes saben muy bien que el 70 por ciento del público es de Boca y de River. Se compensa lo económico con lo deportivo. Si no estuvieran ellos, no hay campeonato.

-¿Pero la hegemonía de Boca y River no les está restando interés a los torneos?

-(Piensa). Toda la historia fue así. No es de ahora. No hay que olvidarse de que el profesionalismo empezó en 1931 y el primer club chico campeón fue Estudiantes en la década del 60. Ahí ya estaba la supremacía. Desde siempre fueron los más poderosos.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.