Sin Messi, los números del seleccionado son cada vez más negativos

Por lesiones y ahora por la suspensión, el capitán estuvo más afuera que adentro; disputó seis partidos (cinco triunfos y una derrota) y faltó en ocho (un éxito, cuatro empates y tres caídas)
Claudio Mauri
(0)
29 de marzo de 2017  

De no mediar una apelación fructífera, que permita reducir la sanción de cuatro partidos, el seleccionado tiene que hacerse a la idea de que casi no contará con Lionel Messi para conseguir la clasificación para el Mundial. Su reaparición sería en la última fecha, ante Ecuador en Quito, cuando buena parte de la suerte de la Argentina ya esté echada.

No sólo hace falta que Edgardo Bauza aclare sus ideas y el equipo encuentre el rumbo futbolístico. También será necesario un cuerpo de letrados competentes para atenuar una suspensión que cae como una pesada hipoteca sobre las posibilidades de ir a Rusia.

Si se repasan los números de estas eliminatorias, da vértigo saber el desafío que espera al seleccionado sin el concurso de su mejor individualidad. Justo en el momento en que su presencia es poco menos que imprescindible.

La cosecha sin Messi en esta clasificación es magra, escuálida. Apenas se consiguió el 29 por ciento de los puntos, producto de un triunfo, cuatro empates y tres derrotas.

Es más lo que estuvo afuera (ocho partidos) que adentro (seis). El exabrupto al juez asistente brasileño lo saca de la cancha como antes lo hicieron las lesiones. En el comienzo de las eliminatorias, en octubre de 2015, Gerardo Martino no contó con él por la rotura en el ligamento colateral interno de la rodilla que sufrió jugando para Barcelona. Y el debut del seleccionado fue torcido, con la primera derrota en la historia como local frente a Ecuador. A los cinco días, se rescató un laborioso y sufrido empate en Asunción contra el Paraguay que todavía dirigía Ramón Díaz.

No llegó a tiempo con la recuperación para reaparecer en la segunda ventana del fixture. Se empató 1 a 1 con un Brasil que, para beneficio de la Argentina, languidecía con Dunga, todavía estaba lejos de convertirse en el expreso que conduce Tite. A la semana siguiente, el seleccionado tuvo el mejor nivel que se le conoce sin Messi en el 1-0 a Colombia en la calurosa Barranquilla. Fue un equipo compacto, con carácter y un sentido colectivo que lo puso a salvo de la dependencia de su figura. La actuación fue una excepción.

Tras la renuncia de Martino, regresó a la formación en el debut de Bauza contra Uruguay. Hizo el gol del triunfo y también ejerció de líder con la pelota cuando hubo que aguantar el segundo tiempo con uno menos por la expulsión de Dybala. El esfuerzo recrudeció el dolor que traía en el pubis y fue eximido del encuentro siguiente contra Venezuela en Mérida. Otra vez un equipo a la deriva, que necesitó verse contra las cuerdas para que una reacción más anímica que futbolística lo llevara a remontar de un 0-2 a un 2 a 2.

Regresó a Barcelona y las noticias que llegaron al poco tiempo fueron más sombrías: un desgarro en el aductor derecho lo obligaba a saltearse la visita a Perú (2-2, con un error de Mascherano que derivó en el penal para el empate de Cueva) y a ver a la distancia otro hito negativo en la historia argentina en las eliminatorias: primera derrota (1-0) como local contra Paraguay.

Su presencia en Belo Horizonte no detuvo a un revitalizado Brasil. Paliza por 3-0. Fue el único cotejo que se perdió con Messi, vital para asegurar cinco victorias. La Argentina, con el rosarino, en las eliminatorias ostenta una eficacia del 83 por ciento (cinco éxitos y una caída).

¿Cuántos puntos se obtendrían durante su suspensión si se mantiene ese famélico 29 por ciento de productividad en su ausencia? Ya descontados los tres que se esfumaron en la altura de La Paz, de los nueve que restan no se conquistaría más de dos. Se llegaría con 24 al cierre con Ecuador. Con esas cuentas, imposible llegar a Rusia, a la Plaza Roja de Moscú. El fútbol argentino quedaría aislado en su propia Siberia.

Luces y sombras

El guía en los festejos

La Argentina ganó cinco de los seis partidos en que contó con Lionel Messi: 2-1 a Chile en Santiago; 2-0 a Bolivia en Córdoba; 1-0 a Uruguay en Mendoza; 3-0 a Colombia en San Juan y 1-0 a Chile en Buenos Aires. Perdió el restante: 3-0 en Brasil.

En su ausencia abundaron los padecimientosFueron ocho los partidos sin el rosarino, con tres derrotas (Ecuador y Paraguay, ambas como local, y Bolivia en La Paz), cuatro empates (contra Paraguay en Asunción, Venezuela en Mérida, Perú en Lima y Brasil en el Monumental) y un éxito (Colombia en Barranquilla).

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.