Sin nada: River quedó eliminado

Un gol agónico de Corinthians determinó el 1-1 y la despedida del conjunto millonario del certamen; el 0-0 de San Pablo no le alcanzó
Alberto Cantore
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29 de septiembre de 2005  

El oportunismo de Corinthians pudo más que las insuficientes precauciones y la capacidad de reacción de River, que sufrió en el Monumental la desintegración de su máximo objetivo por estos días: la Copa Sudamericana. Un 1 a 1 que clasificó a los brasileños para los cuartos de final, eliminó a River y dejó como un pobre recuerdo el 0-0 en San Pablo.

Ni aún cumpliendo casi hasta el final parte del plan -esperar y quitarle la pelota a los brasileños-, River pudo cerrar los caminos. Una cuestión de peso individual inclinó la balanza para el Corinthians de Tevez. Dos cabezazos en el área a los 46 minutos del segumdo tiempo concluyeron en la aparición sin marca de Marinho, que eliminó a River y provocó una despedida con silbidos.

Una danza de miedos, con premios y castigos. La ambición y el atrevimiento suelen ser buenos aliados de la victoria, pero cuando se olvidan... el abismo de la derrota está ahí nomás. Los temores casi siempre castigan a quienes no se atreven a arriesgar. Anoche le pasó a River. Como los millonarios habían igualado sin goles en San Pablo, el pasaje a los cuartos de final de la Copa Sudamericana quedó en poder de Corinthians por la importancia del gol visitante. River se quedó sin nada, aunque su rival no demostrara demasiado a pesar de que, a diferencia del primer choque, esta vez jugaron los titulares.

Anoche las obligaciones recayeron sobre los dos, pero a los locales le pesaron mucho, porque pocas veces supieron acorralar a su rival. Y cuando lo hicieron, fue demasiado tarde.

Las jugadas de peligro se hicieron presentes en el primer minuto, cuando Tevez amagó una y dos veces frente a Leandro Fernández, sacó el remate y Germán Lux contuvo en dos tiempos. Luego Gustavo Nery estrelló el balón en el travesaño y en la jugada siguiente Bruno Octavio derribó en el área a Gallardo, pero el árbitro chileno Carlos Chandía no sancionó la falta.

Poco se dejó impresionar Jonathan Santana por ese estigma que perseguía al equipo por la falta de gol. El primer tanto llegó después de un centro desde la izquierda de Sambueza, que pegó en Marcelo Mattos y le quedó justo para el zurdazo de Santana. Esa estimulante costumbre del volante de pisar el área cortó una racha de 380 minutos del conjunto de Núñez sin convertir.

Después, River bajó peligrosamente el listón de su protagonismo a la categoría de tibio dominio. Estuvo expectante. Sin dudas el fantasma del gol visitante pesó. Podía dejarlo eliminado y eso influyó directamente en su juego.

Corinthians equivocó bastante el camino. Salvo en los primeros minutos, cuando Tevez intentó hacerse el patrón de la pelota escondiéndola debajo de la suela de sus botines, los dirigidos por Antonio Lopes cayeron en encuentros sin profundidad y la división de la posesión de la pelota. Entonces, los locales ejercieron cierto dominio a partir del empuje y la entrega. En el final de la primera etapa, Lux se lució al desviarle un remate de media distancia de Hugo.

River asumió el partido con una propuesta cargada de fricciones. Con pocas ideas, subido al apuro y a la ansiedad para terminar el encuentro, los visitantes avisaron que el vértigo y los pelotazos serían su arma de ataque favorita. Y vaya si lo sufrió Lux cuando tuvo que desviar los remates de Roger y de Bobo.

Apenas hubo una situación para River en el segundo tiempo. A los 30 minutos, cuando en un contraataque Ernesto Farías quedó solo ante Fabio Costa y casi con el arquero en el piso ejecutó al cuerpo. Entonces el equipo de Merlo afrontó el juego con la intrascendencia propia del que sólo prefiere que los minutos transcurran sin sacudones. Dos conjuntos miedosos se vieron anoche en el Monumental. Uno debía seguir. Fue Corinthians, por su gol agónico y porque enfrentó a un rival con pocas convicciones.

LO NEGATIVO

Una racha que duele

River no pudo anoche quebrar una serie negativa entre el Apertura y la Sudamericana. Lleva cinco partidos sin éxitos: tres derrotas y dos empates.

EL DATO

Farías sigue sin convertir

El delantero Ernesto Farías, de River, sigue sin anotar desde la primera fecha del Apertura. En total, su serie negra es de nueve partidos (810 minutos).

LO POSITIVO

Santana está derecho

El volante central Jonathan Santana marcó anoche su tercer tanto en River y alcanzó a Marcelo Gallardo en este semestre.

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