Sin visitantes, los dirigentes están aliviados porque no tienen que trasladar a los barras

Además, la medida disminuyó e costo de algunos operativos policiales y benefició a los clubes grandes; los equipos chicos se lamentan
Alejandro Casar González
(0)
26 de septiembre de 2013  • 08:51

"Ganamos en plata y en salud". La frase podría estar en boca de cualquier dirigente de un club grande. Desde que la AFA y el Gobierno decidieron que los partidos se jueguen sin hinchas visitantes , los directivos viven tranquilos. Ya no están pendientes cada vez que viajan a una cancha ajena porque tienen que organizar el traslado de los hinchas (o de los barras). "Ahora miramos el partido; hablamos de fútbol", contó un dirigente.

River y Boca son los principales beneficiados: las tribunas en las que solían gritar los visitantes, ahora están a disposición de socios que antes veían los partidos por televisión. En el caso del club xeneize, la coyuntura le permitió crear la categoría de socio adherente, un ingreso mensual nuevo que, al contrario de los tickets, queda 100% en el club. Hoy son más de 55 mil los que pueden acceder a los casi 5000 tickets para ver los partidos desde la tercera bandeja de la Bombonera.

La ausencia de visitantes contribuyó a abaratar los operativos policiales. En Vélez, por ejemplo, contaron que la cantidad de efectivos destinados al estadio José Amalfitani disminuyó en un 50%. "Si antes nos pedían 500 hombres, ahora son 280", detallaron desde Liniers. Cada efectivo policial cuesta alrededor de $400 por partido. Así, Vélez pasó de gastar $200 mil a abonar $112 mil por encuentro. Además, en Liniers se hicieron 2000 socios nuevos desde que se impuso la prohibición para los visitantes. El ingreso a los partidos sólo para los asociados hace que la reventa de tickets -uno de los negocios más lucrativos de las barras bravas- casi no exista. "Si no vendés entradas de local en dos meses desactivás a los violentos", esgrimen desde Liniers.

San Lorenzo, en cambio, recién sabrá este fin de semana, cuando reciba a Gimnasia y Esgrima La Plata, si puede sacar algún rédito de la ausencia de visitantes: será el primer fin de semana que pueda vender entradas a los no socios. Es que el fixture le jugó una mala pasada: durante la prohibición enfrentó dos veces a River (una por el torneo Inicial y otra por la Copa Sudamericana) y dentro de unas semanas recibirá a Boca. La imposibilidad de alojar a los simpatizantes millonarios en la tribuna visitante perjudicó sus finanzas. "Como el estadio y la Ciudad Deportiva abarcan un terreno muy grande, la seguridad nos exige casi la misma cantidad de efectivos con o sin visitantes", explicaron desde Boedo. Así, se pierden el ingreso que generan las dos o tres mil entradas para los hinchas de otras parcialidades. En las próximas fechas, además, San Lorenzo podrá aprovechar todo el Nuevo Gasómetro para cobijar a los socios que consiguió en las últimas campañas. Como la del Cuervomóvil, un vehículo que recorrió todo el país con el objetivo de engrosar el padrón. Así, con el ingreso de los flamantes asociados, podría mitigar en parte la falta de billetes provenientes de los tickets visitantes.

En Rosario apuntan que la prohibición no cambió el panorama económico. "Tenemos el estadio siempre lleno, gracias a nuestros 38 mil socios y a la buena campaña", contaron desde Newell's. Sin embargo, el principal perjuicio es la gran cantidad de hinchas peregrinos (es decir, aquellos que siguen al equipo por todo el país) que tiene la entidad leprosa. "Eso nos genera una mueca de disgusto", señalaron. Igual, reconocieron que ahorran dinero gracias a los menores operativos de seguridad (50% menos de efectivos).

Distinta es la situación en los clubes chicos. En algunos casos, como Arsenal, el costo de la seguridad es variable: "Contra Estudiantes de La Plata, en la primera fecha, nos pidieron 180 policías. Contra Argentinos, un lunes a la tarde, 200", contaron desde Sarandí. Misma cancha, misma hinchada y criterios diferentes que perjudicaron al club. Contra River, el estadio Julio Grondona lució semivacío: conspiraron la lluvia y la ausencia de hinchas visitantes. La tesorería lo notó y fue a pérdida justo en un partido que pensaba ganar dinero.

En la Paternal cuentan una historia parecida. "El torneo pasado, con River, llenamos la cancha y tuvimos un superávit de $700 mil. La semana pasada, con Boca, otro grande, perdimos dinero", detallaron desde Argentinos Juniors, otro club que tiene abierta su inscripción de socios.

El Gobierno reafirmó su postura de permitir sólo hinchas locales. Sabe que en la AFA nadie se opuso a continuar de esta manera. Ningún dirigente quiere cargar con un muerto más en las canchas. Ni siquiera el superclásico cambiará el panorama: "Se jugará sin hinchas visitantes", confirmó Sergio Berni, secretario de Seguridad, en Rock & Pop.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.