Tabárez: "Para sobrevivir en Boca hay que pelear arriba"

Por Leonardo Insúa De la Redacción de LA NACION
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28 de diciembre de 2001  

Llegó a Boca con la misma elegancia con que lo hizo en 1991. El saco gris perla, la chomba blanca y un impecable pantalón y zapatos negros, le daban cierto tamiz europeo. A las 16 de ayer, Oscar Washington Tabárez , el elegido para suceder a Carlos Bianchi como DT, comenzaba a familiarizarse otra vez con el aroma a barrio de La Boca y ese templo xeneize llamado La Bombonera.

Pero por más que las huellas de aquel ciclo hayan quedado frescas y que el amor por el club sea el mismo, el contexto en el que desembarca el uruguayo es diferente. En 1991, un poco más que los hinchas xeneizes lo tomaban de las manos clamando con ahínco por un campeonato, porque ya no toleraban una década sin halagos. Hoy llega a un equipo que está en transición, más el peso de la andanada de títulos que consiguió Bianchi.

Sólo faltaba pulir algunos detalles, porque todo había quedado bastante claro en el primer contacto, realizado el domingo último. Por eso el cónclave con Mauricio Macri, presidente de Boca, Pedro Pompilio, vicepresidente primero, y Gregorio Zidar, vicepresidente segundo, en las oficinas de Brandsen 805, no se extendió demasiado. Tras ajustar algunos tornillos flojos, la comisión directiva se reunió y aprobó la contratación del Maestro Tabárez para que se convierta en el nuevo entrenador de Boca.

El uruguayo firmó un vínculo por un año con la entidad de la Ribera y percibirá 700.000 pesos netos -la mitad de lo que ganaba Bianchi-, que serán abonados en cuatro cuotas. Eso sí: ante la inestabilidad de la economía argentina se estableció una cláusula que protege a Tabárez e indica que no podrá cobrar menos de 500.000 dólares.

Tras varios meses sabáticos -el último equipo que dirigió fue Vélez, a principios de este año-, Tabárez decidió que era tiempo de abandonar su tranquilo barrio Malvín, de Montevideo, de levantarse temprano para llevar a su nieto de tres años al jardín, de pasear sus perros por las playas montevideanas y descuidar un poco su amada familia para volver a un viejo amor.

"Muy dentro mío albergaba el deseo de volver a Boca mucho antes que hoy. A uno siempre le gusta volver donde lo trataron bien. A veces es imposible, porque por encima hay técnicos notables, como Bianchi. Trataremos de hacer lo mejor. Prometo mucho trabajo ", arrancó Tabárez en la conferencia de prensa efectuada en la Bombonera, tras ser presentado por Macri.

El cuerpo técnico ya quedó definido: José Herrera, que acompañó a Tabárez en la primera gestión en Boca, y Alfredo Altieri serán los preparadores físicos, mientras que el ex arquero uruguayo Celso Otero estará como ayudante de campo.

Por algunos gestos, Tabárez demostró ayer ser una persona que despierta respeto. Por eso, dentro de su lenguaje es poco frecuente el tuteo y tiene el "usted" en la punta de la lengua. "Ustedes sabrán que llegar ahora no es tarea sencilla. Sé que se viene de un ciclo exitoso, pero yo ya estuve en Boca y lo conozco bien. Cuando comienza otro campeonato los hinchas lo quieren ganar y comienzan, de alguna manera, a olvidarse de lo que pasó", sostuvo el flamante DT.

Sin duda de que el saco más pesado con el que deberá cargar Tabárez durante su gestión es el ciclo exitoso de Bianchi. El técnico, por ahora, gambeteó la presión y señaló: "No llego a Boca con el ánimo de superar a Bianchi, sino con el objetivo de conseguir resultados. Trato de no fijarme metas que puedan autopresionarme. Para ganar cosas primero hay que construir el camino . Igual, que quede claro que no vine sólo para quedarme un año. Espero que sean muchos más", aclaró.

El mismo Tabárez sabe que pasará algún tiempo para que Boca transite otra vez sobre los rieles que lo posicionó Bianchi y sea nuevamente ese tren arrollador. "No voy a aburrir diciendo que el club está en transición. Ustedes saben que cuando se asume tras un período exitoso cuesta retomar el rumbo. Hay un gran grupo de juveniles, pero también quedaron jugadores importantes. Tengo asumido que esa es la mezcla con la que tendré que trabajar: combinar bien la sangre joven con la experiencia ", dijo.

Tabárez prefiere obviar la palabra campeón. Quizás, a su natural prudencia la acompañe alguna estrategia esotérica según la cual ocultar los deseos contribuye a que se concreten. Es un militante, como Bianchi, del perfil bajo. "Para sobrevivir en Boca hay que pelear bien arriba y fomentar la ilusión. Trataremos siempre de estar en lo más alto", advirtió.

Por ahora el DT no habló de refuerzos. Se habló de Abel Balbo, pero es difícil. También se mencionó al defensor Leandro Cufré, de Roma, que llegaría a préstamo, sin cargo, pero todavía no hay nada resuelto. Lo único que se sabe es que regresará de Necaxa, de México, Alfredo Moreno. "No hablé de las posibles incorporaciones. Analizaré qué plantel tengo y veremos a quién podemos sumar. También llamaré a Bianchi, porque él conoce bien al grupo y puede ser de gran ayuda. Lo respeto mucho", aseguró el DT.

Comienza una nueva etapa en Boca y para Oscar Tabárez . Tal vez una de las más difíciles porque detrás está la sombra del ciclo Bianchi. El desafío arrancará el 10 de enero próximo en la Posada de los Pájaros, en Tandil...

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