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Por Alberto Cantore
LA NACION
No se floreó Tigre. Lejos estuvo de relucir su juego, pero tuvo contundencia y ése fue un sólido argumento para cambiar su estado de ánimo. Con el éxito se olvidó de los lamentos y de las quejas que lo envolvieron desde el comienzo del torneo. En Victoria se festejó algo más que el triunfo por 3 a 0 sobre Quilmes: se celebró el final de varias rachas; se abrazó a la victoria porque permitió engrosar el promedio, casualmente frente a un conjunto que estará entre los rivales en la pelea por no descender. Además, recuperó a Román Martínez, un jugador con clase, que le aportará un salto de calidad al equipo, aunque aún se evidencia carente de ritmo.
En una ráfaga de centros que surcaron el área rival, Tigre, en 9 minutos, destacó la actuación de Trípodi y también marcó la diferencia. Echeverría, que ya había perdido un duelo con el arquero, capitalizó una peinada de su compañero de zaga Claudio Pérez y de zurda abrió el camino para la victoria. El grito fue un desahogo para el plantel, y también para el DT Caruso Lombardi.
El juego aéreo es un arma que utiliza con eficiencia Tigre. Las acciones con pelota parada no terminan en simples centros, son movimientos trabajados. El técnico Caruso Lombardi le saca jugo a la altura de Stracqualursi, Martínez, Echeverría, Pérez, Castaño... Y Quilmes, que sabía que intentarían lastimarlo por esa vía, se mostró irresoluto, adormilado ante cada pelota que llovía sobre el área. Fue esclarecedor y sincero el técnico Tocalli acerca de las falencias y en asumir la pobrísima generación de riesgo que provocó su equipo. "En los anteriores partidos mostramos juego y llegadas, pero hoy no: nos faltó todo. Nos tiraron 20 centros y nos cabecearon 19, y eso que lo charlamos y lo practicamos en la semana", mencionó con gestos de preocupación el entrenador.
Es sugerente y llamativo que aunque Tigre se retrasó en el terreno y le cedió el dominió de la pelota, Quilmes no elaboró juego y tampoco acertó un tiro al arco en todo el encuentro. Para redondear una jornada calamitosa, en un minuto, entre los 34 y 35 del segundo tiempo, Diego Morales y Stracqualursi sellaron el triunfo del Matador.
Tigre ganó por primera vez en el torneo; volvió al triunfo en casa, donde no festejaba desde la 13a fecha del Clausura pasado -3-1 a Atlético Tucumán-, y se impuso sobre Quilmes, al que en primera división no batía desde hace 30 años.



