Todo listo: Racing, a punto para encarar su día más esperado

El plantel practicó en Navidad y se concentró para el partido de mañana ante Vélez; el equipo, con Loeschbor, confirmado
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26 de diciembre de 2001  

Se impuso un plan estricto y lo sigue a rajatabla. No es cosa de sacarle el cuerpo a los sacrificios cuando se ve la gloria tan cercana. Racing no conoce de descanso desde hace ocho días, y, tal como se adelantó en el fin de semana último, su actividad no supo de pausas ni siquiera en Navidad. Tampoco las tuvo el fervor de su gente, que ayer por la tarde esperó a los jugadores para insuflarles el aliento necesario ante el paso más trascendente.

Ayer, el pasaje Corbatta, lindante con el Cilindro de Avellaneda, fue convirtiéndose de a poco en un pequeño hormiguero de académicos bajo un sol vespertino que pegaba fuerte. Desde antes de las 17, cuando fueron llegando los futbolistas y la misión de los hinchas se calcó una y otra vez: arremetida contra los autos, pedido de autógrafos y fotos, apoyo en forma de cantos o palmadas. Efervescencia pura, aun cuando la gente tenía vedado el ingreso al club para no alterar el orden ni pasarse de la raya con el acoso.

Adentro, todo se preparaba para una de las últimas prácticas del año. Que fue liviana y consistió en ejercicios físicos y algún movimiento con pelota, simplemente. Después, a subir al ómnibus y en marcha hacia la concentración del hotel Conquistador; el único que habló con la prensa fue el técnico Reinaldo Merlo, aunque sólo dejó tres o cuatro frases para la nube de micrófonos, cámaras y grabadores que pareció causarle cierto fastidio.

" Campagnuolo; Maciel, Loeschbor y Ubeda; Vitali y Bedoya; Gustavo Barros Schelotto y Bastía; Chatruc; Estévez y Maceratesi ". Lo primero que hizo Mostaza fue confirmar quiénes serán los once que mañana, en Liniers, saldrán a buscar para la Academia el título que se niega desde el 20 de noviembre de 1966, el día del último grito en certámenes locales.

Es decir, un solo cambio respecto del partido en el que Racing venció a Lanús por 2 a 0 hace diez días: el regreso de Gabriel Loeschbor, recuperado de su lesión, por Carlos Arano. Se le preguntó al técnico cómo recibió a sus jugadores tras el festejo de Nochebuena. "Llegaron bien, están bien y muy tranquilos. ¿Si es el partido de mi vida? No, es uno más. Nosotros tomamos cada partido como una final y ya aseguramos el primer puesto. Tenemos que tener tranquilidad. Todos saben que estamos detras de un objetivo y nos falta jugar un encuentro, que es difícil. Y al público le pido que nos siga apoyando", dijo.

Habló de Vélez, el rival de mañana. "Es un equipo difícil, con muy buenos jugadores y con historia. Y viene muy bien en los últimos partidos". Y no dejó dudas cuando se le planteó la posibilidad de un choque final con River. "Nosotros queremos terminar todo el jueves".

Afuera, la gente seguía observando embobada a sus ídolos, colgada de lo alto de los portones. La parquedad de Merlo contrastaba con la locuacidad que lejos de allí mostraba su rival , Ramón Díaz. Pero cuando se le mencionó que está por quedar en la historia de Racing, Mostaza ensayó una despedida digna del riojano : "No, no pensemos, no... Ya está. Les di el equipo, listo... Feliz Navidad, hasta luego".

Y a esperar. Entre ilusiones y nervios, a descontar las tensas horas previas al día que les quita el sueño.

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