Tras la frustración de Japón, Boca no pudo ante Banfield

En la Bombonera, el equipo de la Ribera perdió por 1 a 0; los hinchas vivieron el partido como una fiesta
Cristian Grosso
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3 de diciembre de 2001  

El partido, el resultado, el rival, todo fue una simple anécdota. Una excusa, en realidad, para disfrutar una fiesta que armaron los hinchas xeneizes. La intención fue inequívoca: demostrar, a través de cantos, gritos, banderas y bombos, que el traspié ante Bayern Munich, en Japón, quedó archivado. Y se logró, con la fuerza del sentimiento por Boca.

Por eso, la derrota ante Banfield por 1 a 0 -la cuarta victoria del equipo del Sur en la Bombonera- servirá para sumar números en la estadística. Noventa minutos antes, cuando ingresó el equipo xeneize, la ovación del público se mezcló con la decisión de las autoridades, que sorprendieron con el canto de We are de champions , de Queen, para demostrar quiénes eran, a su juicio, los verdaderos dueños de la Europeo-Sudamericana. De lejos, Román Riquelme recibió la mayor ovación, seguido por Serna, Córdoba y compañía.

¿Y Delgado? Bien, gracias. No hubo reproches por su cuestionada tarea en Japón, tampoco aplausos. La indiferencia fue la mejor síntesis para con el delantero xeneize.

Todo se preparó para olvidar, para dejar de lado si se permite, la frustración con acento alemán. Por eso no cesó de gritar, de alentar La 12. Y el resto del estadio no se quedó atrás. Y vale el dato: hubo mucha gente en la Bombonera, a pesar del dolor latente.

"Bianchi no se va", fue otro de los gritos de guerra. Repetido, remanido, pero con la ilusión de que el técnico no se despida, como es su intención, al final del campeonato. Tres partidos le restan al exitoso ciclo de Bianchi y compañía para la despedida.

Hasta Diego Maradona dijo presente. Lució una bufanda con los colores de Boca y Bayern Munich en su cuello, alentó, gesticuló y brindó un show extra, que el público agradeció.

¿El desarrollo? Con pocas luces, con escaso volumen de juego, sin muchas emociones ni situaciones de gol. Banfield, más allá del especial momento xeneize, se presentó con la ilusión de arrebatarle un punto, para sumar esperanza al bajo promedio. Y ganó con el corazón. Aprovechó un codazo de Serna a Bilos, en el área, y el penal fue convertido por el arquero Luchetti.

Boca jugó con la cabeza en otro lado y a nadie sorprendió. Ráfagas de Riquelme y los despilfarros de Takahara fueron la mejor síntesis de la imagen local. Cuando se decidió, cuando arriesgó con personalidad, demostró que existe una amplia diferencia entre ambos equipos. Pero lo hizo poco y nada. El gol de Banfield encendió con mayor potencia el fervor xeneize. Se descubrieron las llamas con colores, la pirotecnia reservada para una noche de reconocimiento. Poco importó la derrota cuando el árbitro determinó el final. Y hubo una nueva ovación, en un verdadero canto de rebeldía contra la adversidad.

Apuntes

Tientan a Bianchi: los dirigentes de Boca siguen haciendo lo imposible para retener al entrenador Carlos Bianchi, que anunció que no renovará el contrato que vencerá el 31 del actual. En las últimas horas, los dirigentes le propusieron al técnico que se quede el tiempo que él quiera, que puede ser seis meses, un año o dos. Ahora, según trascendió anoche en los pasillos de la Bombonera, las posibilidades de que el entrenador continúe en Boca están en un 30 por ciento.

Oscar Córboba: a través de un fax, un club de Alemania, cuyo nombre se mantuvo en reserva, ofreció 3.000.000 de dólares por el pase de Oscar Córdoba, a quien le harían un contrato por cinco años. Anoche se conoció que Boca pretende dos millones de dólares más de lo ofrecido.

Peña en Santa Fe: en Piñeiro y Alvarez, a 10 kilómetros de Rosario, en Santa Fe, se inaugurará el lunes próximo una peña que llevará el nombre de Mauricio Serna. Esta será la primera filial que se inaugurará mientras un jugador está en actividad.

Apoyo a Palermo: los hinchas de Boca mostraron banderas, carteles y camisetas en apoyo al ex delantero de Boca Martín Palermo, que el jueves último, jugando para Villarreal por la Copa del Rey, sufrió la doble fractura de tibia y peroné derechos. “Martín, querido, La 12 está contigo”, cantó la barra xeneize.

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