Un día de paseo y en familia

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27 de junio de 2002  

SEUL (De un enviado especial).– Distendidos por haber alcanzado un nuevo objetivo –su séptima final en la historia de los mundiales–, los jugadores alemanes disfrutaron del medio día libre que les dio el entrenador, Rudi Völler, tras derrotar por 1 a 0 a Corea del Sur.

Los jugadores que no actuaron frente a los coreanos se entrenaron en un complejo militar cercano al hotel Sheraton, en Gwangnaru, donde se encuentra alojado el plantel, mientras que algunos de los titulares, como Miroslav Klose y Bernd Schneider, relajaron los músculos en la pileta del lujoso complejo.

Klose es, con cinco tantos, el goleador del equipo, pero a su vez no convierte desde el último partido de la primera rueda. En el encuentro con Corea sufrió un golpe en las costillas y, pese a que fue reemplazado a los 30 minutos del segundo tiempo por Oliver Bierhoff, será titular en el partido decisivo. Al menos, en eso confía el cuerpo médico alemán. “Tenemos que esperar uno o dos días, pero no creo que esta lesión lo deje fuera de la final”, comentó el ayudante de Völler, Michael Skibbe.

Después de que el plantel compartió un almuerzo con las mujeres de algunos de los jugadores, Carsten Jancker, Schneider, Dietmar Hamann, Oliver Neuville y Oliver Bierhoff se fueron con sus respectivas esposas a recorrer Seúl. Luego el plantel siguió el partido entre Brasil y Turquía. Hoy continuarán los entrenamientos con miras a la final, que se jugará el domingo próximo, en Yokohama, adonde Alemania viajará mañana.

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