Un duelo de elite, un desfile de estrellas

El cruce de estilos tiene a los españoles, con el ataque más vistoso, y a los ingleses, con la defensa más eficaz
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27 de mayo de 2009  

ROMA (De un enviado especial).- Que aparezcan en el centro de la escena del partido de la temporada europea Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, en la mismísima final de la Liga de Campeones, es el mejor indicio de que en el Planeta Fútbol no ha aparecido "El rey", "El emperador"; "El nuevo Dios" indiscutido, como tampoco se ha definido cuál será "El Equipo del Año".

Y es, también, la mejor invitación posible para esperar el partido de Roma con la mayor expectativa: algo grande tendrá que pasar entre Barcelona y Manchester United en sólo 90 minutos -tal vez en 120 o, por qué no, en una definición por penales-, porque es la última oportunidad que queda para definirlo todo entre los dos mejores equipos del momento, y ya no sólo qué capitán será el que levantará la "Orejona" de las copas.

Nuestro Messi está en ese duelo de elite como figura estelar frente al portugués. Como también está por las dudas nuestro incansable Carlos Tevez, que ha hecho más de lo que han dejado jugar. Pero atrás hay un interminable desfile de estrellas en este partido que amenaza con formar parte de la historia grande.

La atención está en Roma por las dudas de que exploten esas figuras, por las dudas de que jueguen el partido de sus vidas, por las dudas de que uno de ellos pueda destronar a quienes han reinado hasta ahora. Nada menos que en la Liga de Campeones, que tuvo mucho de fútbol espectáculo, de fútbol show, de goles agónicos y vibrantes. Y cómo olvidar si no ese gol de Iniesta en el último minuto que le dio al Barça el acceso a la final en Stamford Bridge, frente a Chelsea.

Al fin, una final -y mucho más esta final- es, básicamente, emociones, sensaciones, realidades. De un público -catalanes, ingleses, italianos y del resto del mundo- que lo vive como una semana especial y diferente de sus vidas, y de unos equipos que han encontrado el camino hacia la gloria con una identidad futbolística que marca y cuyas formas merecen la valoración que tienen.

Sensaciones y realidades. El ataque más vistoso contra la defensa más eficaz. La inspiración ajustada de Joseph Guardiola frente al funcionamiento sostenido por sir Alex Ferguson. Para Pep, el triángulo Messi, Iniesta y Xavi es imprescindible, y les llena la cabeza para que participen en la elaboración del juego y que, si pueden, también finalicen la jugada, cerca de Eto´o y Henry. Para Ferguson, "hay que dominar rápido la pelota y salir a atacar". Y tiene en Ferdinand y Vidic la pareja más sólida de Europa; que quitan la pelota y asumen los menores riesgos posibles. ¿Y cuando se obtiene el balón? El técnico de los Red Devils quiere que se salga de dos maneras: con tiros largos diagonales hacia las puntas o bien con Anderson y Carrick como intermediarios.

Del choque entre los provocadores de esas sensaciones saldrá todo: el campeón, el jugador, el equipo, el entrenador, la imagen que por un año definirá las discusiones como si expusiera un documento inapelable. Por bueno o malo que parezca, por justo o injusto, por profundo o superficial, así es una final. Y hoy se define la Liga de Campeones.

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