Un golpe con doble efecto

La eliminación millonaria no sólo acentuará los interrogantes sobre el futuro deportivo, sino también en el aspecto económico de la institución
Carlos Travaglini
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29 de septiembre de 2005  

Muchos eran los aspectos que obligaban a River a conseguir la clasificación para los cuartos de final ante Corinthians. Acumulaba cuatro partidos sin ganar y, ya un poco alejado de la lucha por el torneo Apertura, la gente le hacía sentir la impaciencia. Tenía la necesidad de seguir en la Sudamericana para asegurarse pelear por algo en lo que le queda de la temporada. Pero no lo logró y a partir de ahora se plantean interrogantes de todo tipo.

Muchos se preguntaban si la Sudamericana podía ser el remedio para los males de River. Pero no fue así. Sacudido por las tres derrotas consecutivas en el campeonato local (Arsenal, Vélez y Estudiantes), ésta eliminación instala un panorama sombrío alrededor del proyecto de Reinaldo Merlo en River. Mostaza no ha podido solucionar los contratiempos que heredó de Leonardo Astrada. Lo más complicado para este plantel sin confianza es que no demuestra esa dosis de personalidad necesaria para ilusionarse con despojarse de la crisis.

Pero las cuestiones deportivas no eran las únicas que imploraban por el triunfo. Había dinero en juego que ponían el partido en la condición de importantísimo. Para poder cumplir con lo calculado para el ejercicio económico 2005/2006 era imperioso permanecer en la Sudamericana, ya que el presupuesto está hecho en base, entre otras cosas, a los ingresos por las ventas de entradas y de los derechos de la televisión que se hubiesen generado si River llegaba hasta la final. El superávit que imaginaron los dirigentes para el próximo año es de 242.000 pesos y para llegar a ese número es que calcularon $ 7.930.000 de ingresos por torneos internacionales: final de la Sudamericana y semifinales de la Copa Libertadores 2006.

En el presupuesto de 2004/05 los dirigentes pensaban recaudar $ 12.240.000 por las copas y sólo entraron $ 5.680.000, ya que en la Sudamericana quedó afuera en la primera fase (el cálculo fue hecho hasta las semifinales) y en las semifinales de la Libertadores (debía llegar a la final). Mientras que las ventas de jugadores como Luis González y Javier Mascherano compensaron los números.

River recibió otro revés y está totalmente desorientado. Encima, ahora no sólo lo preocupa el aspecto deportivo sino también el económico. El futuro millonario es negro en todos los aspectos.

  • El deseo de Mascherano

    El mediocampista Javier Mascherano, que se recupera de una operación en el pie izquierdo, ayer estuvo en el Monumental y opinó sobre River, su ex club: "Me duele mucho que no esté en el mejor momento. Hoy me debo a Corinthians, pero espero que recupere el buen nivel".
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