Un gran susto

Abbondanzieri tuvo dos cruces con Pavone, el primero de ellos con violencia de parte del delantero, y fue retirado en camilla del estadio, en medio del llanto; no hay una lesión ósea en su cadera, pero quedó internado en observación
Christian Leblebidjian
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26 de abril de 2004  

LA PLATA.- Por un instante, a los 45 minutos del segundo tiempo, nadie pensó en el empate del líder, en la táctica de Bilardo, en la forma en que Estudiantes sorprendió a Boca, en el golazo de Tevez...

El movimiento de las manos de Mariano Pavone hacia el banco de suplentes visitante, pidiendo el cambio urgente, llenó de preocupación a todo el plantel xeneize. Clemente Rodríguez, ubicado detrás del arco de Docabo, dejó de hacer el calentamiento y corrió a llamar a Wilfredo Caballero, el arquero suplente. El llanto de Roberto Abbondanzieri, tirado en el área, sufriendo de dolor, alteró a propios y extraños. Y sumó incertidumbre cuando tuvo que ser retirado en camilla y en una ambulancia, por una puerta lateral del estadio platense.

En principio, sólo habría sido un gran susto para Abbondanzieri. Los estudios que le realizaron posteriormente en el hospital Italiano, de esta ciudad, ubicado en la calle 51, entre 28 y 29, descartaron lo más temido por todos: que se tratara de una lesión ósea. Carlos Pittarelli, médico de Estudiantes, informó a las 22.10: "El arquero tiene un hematoma superficial y una fuerte contusión en la cresta ilíaca, en cadera derecha y permanecerá internado en observación en la clínica Agote, de Capital Federal".

Abbondanzieri será sometido a una serie de estudios en la clínica de Recoleta y hoy por la mañana regresaría a su domicilio.

En el hospital Italiano estuvo Mariano Pavone, que le pidió disculpas por el choque. "Me asusté mucho, por eso vine a charlar con él. Me dijo que no me preocupara, que estaba bien", aclaró anoche el delantero de Estudiantes.

También estuvieron José Veiga (médico de Boca), José Luis Brown (ayudante de campo de Carlos Salvador Bilardo) y el volante Alfredo Cascini.

Pavone tuvo dos cruces con el arquero en el segundo tiempo; incluso, por uno de ellos, el primero, sobre uno de los laterales, recibió la tarjeta amarilla; realmente fue muy fuerte y hasta podría haber sido expulsado. Pero lo increíble fue la ovación que le brindaron por la acción al delantero de los plateístas de Estudiantes. Mientras Abbondanzieri se retorcía de dolor, se escuchó "Pavoooone, Pavooone", un grito que fue acompañado con aplausos.

El entrenador de Boca, Carlos Bianchi, manifestó después más tranquilo: "Lo de Abbondanzieri, por suerte, no es grave. Igualmente, se le hará una radiografía al jugador para descartar cualquier secuela".

Integrantes del cuerpo se encargaron de transmitirle tranquilidad a los familiares, vía celular, desde el ómnibus Flechabus que los trasladó hasta la Capital Federal.

Durante el partido, Abbondanzieri tuvo bastante trabajo. Al minuto, ya había soportado un tiro en un palo y en 26 Pablo Lugüercio le había anotado dos goles. Fue la primera vez en el torneo Clausura que un delantero lo vencía en dos oportunidades.

Si bien aún es prematuro para hablar de plazos de su recuperación, es casi seguro que el Pato no jugará el próximo jueves frente a Newell’s Old Boys, en la Bombonera, por la 12a fecha del torneo Clausura. Todas las miradas están puestas en su rápida evolución.

En definitiva, que sea titular o no ante Newell’s, eso es lo menos importante. Ayer, Abbondanzieri preocupó a todos.

  • Siempre estuvo

    Hasta ayer, Roberto Abbondanzieri había sido el único jugador de Boca con asistencia perfecta en el torneo Clausura. El arquero no había faltado un solo minuto en los diez partidos que había jugado su equipo. Ayer fue reemplazado sobre el final por Wilfredo Caballero.
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