Un karma: la Supercopa Argentina, ese trofeo que Boca padece y nunca pudo ganar

Los rostros de Nández, Tevez y Benedetto, tras la derrota ante River en la final de la Supercopa Argentina de hace un año
Los rostros de Nández, Tevez y Benedetto, tras la derrota ante River en la final de la Supercopa Argentina de hace un año Fuente: LA NACION
Pablo Lisotto
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2 de mayo de 2019  • 00:01

Boca buscará este jueves en Mendoza levantar un nuevo trofeo. De vencer a Central, se convertirá en la estrella número 68 de su poblado escudo.

Sin embargo, hasta aquí la Supercopa Argentina brilla por su ausencia en las vitrinas de Brandsen 805. Pero no solo eso. Esta competencia creada en 2012 se convirtió en un verdadero karma para el Xeneize.

Hasta aquí, Boca disputó tres veces el partido que reúne al campeón del torneo local y de la Copa Argentina. Y en todos los casos, se fue con las manos vacías. Como si fuera poco el fastidio que genera irse derrotado, el tropiezo también terminó astillando su futuro inmediato.

En la primera edición (2012, en Catamarca), la inesperada caída por penales ante Arsenal (0-0 en los 90 y 3-4 en la definición desde los 12 pasos) contribuyó para que un mes más tarde los hinchas le bajaran el pulgar a la gestión de Julio Falcioni y pidieran a gritos el regreso de Carlos Bianchi, la famosa tarde en la que, según el presidente Daniel Angelici , "La Bombonera habló". Y el dirigente, les hizo caso.

La definición por penales de la Supercopa Argentina 2012 entre Boca y Arsenal - Fuente: Fútbol para todos

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Dos años después, en febrero de 2016, el categórico 4-0 sufrido frente a San Lorenzo en Córdoba sentenció el ciclo de Rodolfo Arruabarrena , a apenas dos meses de ganar el campeonato local y la Copa Argentina 2015, y de renovar su contrato. El 1 de marzo ya lo reemplazaba Guillermo Barros Schelotto .

San Lorenzo se impuso por 4-0 a Boca en Córdoba, por la final de la Supercopa 2016 - Fuente: eltrece

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Por último, hace tan solo un año y un mes, también en Mendoza, la derrota 2 a 0 frente a River derivó en un clima de tensión dentro del plantel, luego de que Carlos Tevez , de flojísima actuación esa noche, responsabilizara (sin nombrarlo) a Edwin Cardona de los dos goles millonarios.

El mazazo desembocó en un cierre de Superliga a los tumbos (tres victorias, tres empates y dos derrotas), que igual logró ganar gracias a la ventaja que había sacado en el inicio del torneo. Al mismo tiempo permitió el resurgimiento de su clásico rival, que había comenzado muy mal el 2018, y que utilizó esa trascendental consagración como trampolín anímico para todo lo que logró después.

Este jueves, desde las 21.10, Boca tiene una nueva chance para sumar de una vez por todas la Supercopa Argentina a sus vitrinas. Pero por sobre todas las cosas, sacarse de encima este karma que le generó esta competición de 2012 a hoy.

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