Un Rojo desmoralizado tras el clásico cayó ante Newell´s

Independiente no se repuso del empate con Racing y anoche perdió por 1 a 0; se fue silbado por su público
Independiente no se repuso del empate con Racing y anoche perdió por 1 a 0; se fue silbado por su público
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29 de agosto de 2001  

El Rojo se vistió de blanco para vivir una noche negra. Una combinación que lo pone en una zona gris en la tabla, con una tendencia preocupante por la expectativa que había generado su debut (4-1 a Vélez) y porque el equipo no reaccionó tras las dudas que dejó en el clásico de Avellaneda. La derrota con Newell´s abre muchos interrogantes sobre su envergadura colectiva y sus aspiraciones de dar pelea arriba.

A juzgar por el primer tiempo, Independiente pareció inmerso en el estado de shock en el que quedó después de que Racing le empató en el último minuto. Como si el equipo se hubiera resentido en su estructura futbolística y anímica. Resignó actitud y eso fue un handicap muy grande ante un rival como Newell´s, muy convencido de lo que tenía que hacer.

Como primer punto positivo, los rosarinos no salieron a especular ni a ver qué era lo que los locales le dejaban realizar. Planteó el encuentro de igual a igual, con presión y lucha en el medio campo y atrevimiento en el campo rival. Así se hizo dueño de la pelota y complicó el trabajo de Franco y Bustos en la contención. Entre Maxi Rodríguez, Pavlovich y Rosales se armaba un circuito ofensivo que desnudaba algunas vacilaciones locales.

Los intentos de Independiente eran tibios y aislados. Prieto no le dio esa cuota de audacia y desequilibrio que había mostrado en el clásico. Para colmo, Forlan, el hombre más confiable en el área, no contaba con la cuota de suerte necesaria en la definición; un cabezazo suyo salió apenas desviado, una entrada se junto a un poste, otra la tapó Palos y un remate de media distancia, ya en el segundo tiempo, rebotó en el travesaño y picó sobre la línea. Demasiada desventura para un conjunto al que le costaba crear situaciones.

Newell´s también arrimó peligro a través de Pavlovich, pero fue con una jugada con la pelota detenida que se puso en ventaja: tiro libre de Rodríguez para el cabezazo alto y certero del capitán Crosa , que ganó el salto entre Silvera y Manrique.

Independiente siguió sin encontrar el mando del partido. No había conexión entre sus líneas y la búsqueda individual dependía mucho de los espacios que explotara Forlan. Newell´s volvió a preocupar con una intervención de Crosa en el área adversaria y un toque de Rosales que no alcanzó a conectar Domínguez.

Independiente tuvo más empuje y decisión en el segundo tiempo. Al ingresar Galván por Bustos, Montenegro se ubicó como volante central y Franco se soltó para jugar más adelantado. Ya Newell´s no pudo discutir el desarrollo lejos de su área; se paró para responder con por la vía del contraataque. El ritmo se hizo más intenso entre el apuro del Rojo y las réplicas visitantes. Forlan se repitió como la fórmula para terminar cada avance, y ya se dijo que el atacante no tuvo un día feliz con el gol; hasta un offside por pocos centímetros le ahogó el grito del empate.

Las amenazas de Newell´s fueron profundas con una definición en comba de Pavlovich que rozó un poste. La entrada de Vuoso por un apagado Silvera no aportó mayores variantes. El Rojo era demasiado dependiente de Forlan. Ya Newell´s se preocupó más por refugiarse cerca de su área y porque los minutos se fueran en medio de la instrascendencia. El cabezazo alto de Páez en el final fue el testimonio de la impotencia. Un déficit que la hinchada local castigó con silbidos en la despedida. La desmoralización pos Racing extendía sus efectos.

Llop: "Los chicos pusieron todo"

Juan Manuel Llop tiene un excelente comienzo en su ciclo como DT en Newell´s. El equipo suma dos triunfos y un empate y está a dos puntos del sorpresivo líder: Belgrano. En el final era un hombre feliz. "Estoy muy conforme. Los chicos pusieron todo. Jugaron como si tuvieran la experiencia de muchos años", expresó el entrenador del equipo rosarino, que tiene un muy bajo promedio de edad. También, el técnico habló sobre la importancia de la victoria de anoche. "Ganamos en una cancha difícil como la de Independiente. Eso vale muchísimo."

El delantero Nicolás Pavlovich eludió el término sorpresa. "No somos la sorpresa. Quizá lo seamos para la gente de la Capital Federal que no nos conoce. Pero nosotros, que trabajamos duramente en la pretemporada, sabemos todo lo que podemos dar. Esta es una victoria importantísima. Son tres puntos fundamentales de visitante", señaló. Y se fue del vestuario como todo el plantel rosarino: contento por el triunfo.

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