Una noche de amores y odios en la Bombonera

La hinchada xeneize reconoció con aplausos a Bermúdez y se burló del DT Américo Gallego
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30 de abril de 2004  

Amado y odiado salieron a la cancha defendiendo al mismo equipo. A uno le cupos el reconocimiento unánime y al otro, el repudio generalizado. Es que los hinchas xeneizes no veían los colores rojo y negro cuando los miraban a ellos, sino los que tenían bajo su piel, los del pasado, los de su historia. Jorge Bermúdez regresó a la Bombonera, después de años de éxitos con la camiseta de Boca, pero vistiendo la de Newell’s. Por eso se llevó el aplauso de toda la hinchada xeneize, apenas pisó el césped en el que tantas alegrías compartieron.

Américo Rubén Gallego volvió a la Bombonera y se sentó como siempre en el banco de suplentes visitante. Lo hizo como DT leproso, pero con el karma de ser un hombre millonario. Por eso se llevó las cargadas y algunos pocos insultos de los simpatizantes de Boca. Fueron Bermúdez y Gallego dos facetas de una única historia que reúne amores y odios de similares intensidades. Como sólo Boca y River pueden generar.

Bermúdez se alejó del club de la Ribera en diciembre de 2001. Partió hacia Grecia para jugar en AEK, forzado por sus constantes peleas con la comisión directiva. Prometió al marcharse no volver a ponerse la camiseta azul y oro mientras estos dirigentes siguieran al frente de la institución.

Acaso no hubo para él un reconocimiento oficial del club. Pero si faltó la plaqueta conmemorativa, al menos sí disfrutó el Patrón de los vítores de todo el estadio, que lo apludieron y corearon su nombre. "Bermúdez, corazón", le gritaban, como cuando jugaba para los xeneizes.

Y también tuvo el cariño de sus pares. Se abrazó cariñosamente con Guillermo Barros Schelotto cuando fue el momento del sorteo y bromeó con Antonio Barijho. Luego saludó a casi todos sus ex compañeros.

Fue, en definitiva, lo opuesto a lo que le sucedió a Gallego, un técnico al que casi siempre le fue mal cuando llegó a la Bombonera; la excepción fue aquella goleada de River por 3-0, en el Apertura 94 que luego ganaría el equipo de Núñez.

Los de Boca se mofaron de él. Le recordaron aquella caída catastrófica por la Copa Libertadores 2000, en la que Martín Palermo cerró el score de 3-0. "Ponélo a Enzo..." le cantaban ayer, en alusión a una frase que Gallego pronunció antes de ese partido. "¿Qué hago si Bianchi lo pone a Palermo? Yo lo pongo a Francescoli", dijo en esa oportunidad, y el destino le jugó una mala pasada.

Pero se retiró sonriente Gallego del estadio. A pesar de que no ganó, siente que le dio una mano a su River. "Yo ya hice mi parte; ahora le toca a mi compadre", advirtió, en alusión al partido que el equipo de Leonardo Astrada -el Tolo es padrino de la mayor de sus hijas- jugará hoy en Rosario frente a Central. "Sacamos un buen resultado en una cancha que siempre es difícil."

Y se fue con la mueca pícara, después de haber soportado una noche de odio hacia él. Tan intensa, como el amor que recibió Jorge Bermúdez.

Buena tarea de Gustavo Bassi

Gustavo Bassi cumplió una buena tarea en el partido de anoche, aunque no fue un encuentro sencillo de dirigir. El match tuvo muchas fricciones, discusiones y protestas que complicaron la labor de Bassi. En principio, no tuvo injerencia en el resultado final. Y acertó en algunas jugadas clave, todas en el primer tiempo. A los 31 minutos, sancionó correctamente una falta en el área de Cascini a Rosales (Vásquez anotó el empate de penal). A los 41, Newell’s reclamó un penal de Caballero a Vella, que no fue. Y a los 43, los jugadores reclamaron otro penal, de Bermúdez a Barijho, pero que no pareció. Fue una buena tarea de Bassi.

Apuntes

Visitantes, afuera

Por orden del Comité de Seguridad, no hubo venta de entradas en el estadio; para los visitantes, el expendio había sido sólo en Rosario. Por eso, muchos hinchas de Newell’s quedaron sin ingresar y hubo numerosas protestas en las boleterías.

Si se van, viene Matellán

Es muy probable que los zagueros Nicolás Burdisso y Diego Crosa emigren de Boca en junio próximo. Dada esa posibilidad, surgió la de que regrese, en préstamo, Aníbal Matellán, jugador de Schalke 04, de Alemania.

Pensando en Cristal

Boca afrontará su primer choque de octavos de final por la Copa Libertadores el próximo martes, en Lima, frente a Sporting Cristal. El plantel viajará pasado mañana y serían titulares Cagna, Tevez, Villarreal, Jerez y Perea. No lo hará el lesionado Abbondanzieri.

Podrán jugar contra River

Barros Schelotto y Vargas fueron amonestados por 5ª vez y serán suspendidos para el choque con Independiente, pero quedarán habilitados para el superclásico. En Newell’s, Aguirre vio su 5ª amarilla; no actuará frente a Chacarita.

Lesionados en Boca

El colombiano Vargas sufrió un traumatismo en la rodilla izquierda y está en duda para el match con Sporting Cristal. Mientras que Barijho padeció un esguince en el tobillo izquierdo.

Sin cantos por Maradona

En contraste con el último partido jugado en La Bombonera, contra Bolívar, anoche no hubo cánticos de aliento para Diego Maradona, justo en el día en que el ex Nº 10 decidió abandonar la clínica Suizo-Argentina.

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