Una obsesión que está teñida de celeste y blanco

"Yo lucho por llegar a la selección", afirma el N° 1 del Ciclón, que desea seguir en el club
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26 de enero de 2002  

A fuerza de atajadas y revolcones, de voladas y centros descolgados , Sebastián Saja se hizo dueño del arco azulgrana. En él se afianzó y desde él agrandó su figura, para que el fútbol argentino se rindiera a sus pies. Todo ello lo coronó anteanoche, con su show de los penales. Y ahora, en el momento de la consagración, el pibe de Brandsen sueña más que nunca con la camiseta celeste y blanca.

"Yo lucho por llegar a la selección y hago lo imposible por que me llegue ese momento, pero sé que hay grandes arqueros que también se merecen ese lugar", analiza el arquero de San Lorenzo, el guardameta que ahora se ufana del título de la Copa Mercosur. "Siempre digo que si Marcelo Bielsa no me convocó hasta ahora es porque todavía me falta algo, será que no llegué a cumplir con ciertos requisitos. Y eso me motiva todavía más, me ayuda, porque me permite poner más esfuerzo, más ganas."

La selección lo tienta, pero no quiere perder el perfil bajo. Cuida cada palabra. "Yo siempre en mi vida me fui planteando objetivos -señala Saja-, que por suerte los pude ir concretando. Primero quería defender el arco de San Lorenzo; luego pensé en salir campeón, y después de que ganamos el Clausura, soñé con ganar esta Mercosur. La verdad es que ahora pienso en la Copa Libertadores, pero también me gustaría ser citado al menos una vez. Compartir un entrenamiento con todos esos monstruos y que me peloteen en una práctica sería fantástico", fantasea. Y agrega: "Me siento muy halagado cuando se dice que Bielsa se está fijando en mis actuaciones o cuando la gente dice que yo debería jugar en la selección".

Pero si la camiseta del seleccionado nacional lo seduce, por el contrario, una transferencia a otro club -origen de varios rumores en los últimos días- no lo inquieta. Que River, que el fútbol europeo, que... "Si fuera por mí, me quedaría toda la vida en San Lorenzo , porque como me tratan acá no lo harían en ningún lado; lo que vivo acá es inigualable. Pero todos sabemos de la grave crisis económica que vive la Argentina y también San Lorenzo, por lo que un pase sería muy importante desde lo económico, aunque más adelante. Primero quiero quedarme un par de temporadas en el club", advierte, intentando dar por tierra con las versiones que sostienen que ya le quedan pocos días en el Ciclón.

"San Lorenzo es mi segunda casa, me siento tan cómodo como en Brandsen. Por eso digo que yo no soy futbolista; soy un hincha que entra en la cancha a jugar. Lo que me pasa a mí es lo que soñó cualquiera que estuvo en una tribuna", dice Saja, el hombre que concretó un sueño tras otro. Y la obsesión celeste y blanca golpea su puerta.. .

Momentos

Empieza a mostrarse: de a poco, Sebastián Saja comenzó a consolidarse en el arco azulgrana. El 14 de febrero de 2001 brilló en la noche del Bajo Flores para erigirse en figura ante Newell´s y darle el triunfo a su equipo por 2 a 1.

Un golpe para madurar: el 17 de marzo, San Lorenzo derrotó en el Sur a Lanús por 5 a 4 en un partido vibrante, pero Saja evidenció algunas falencias que le costaron el puesto con Gustavo Campagnuolo. El buen momento parecía olvidado.

Volvió con todo: Campagnuolo se desgarra y le deja el lugar a Saja. Ante Estudiantes, abre el camino del triunfo: cuando estaban igualados, le contiene un penal a Farías; luego, San Lorenzo goleó por 5-0. No volvió a ceder su puesto.

La consagración: las dos finales ante Flamengo fueron suyas. En el Maracaná, ante más de 100.000 torcedores , no se achicó y fue la gran figura. En el desquite, atajó dos penales y convirtió otro para conquistar el primer torneo internacional.

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