Una tarde con emociones contrarias

Banfield fue campeón, pero perdió al igual que Newell´s, su máximo perseguidor; la definición del Apertura tuvo retrasos, casi como de costumbre, y sólo gritos de gol ajenos
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13 de diciembre de 2009  • 20:52

Lágrimas de gloria se esparcen por la Bombonera. Son las de Julio César Falcioni, el técnico de Banfield campeón, y las de esos 4500 hinchas que se emocionaron con el logro histórico. El conjunto del Sur es campeón por primera vez y poco le importa por estas horas la caída ante Boca, en una tarde que tuvo goles y gritos en La Boca y Rosario, pero ninguno de ellos fue de los candidatos: Banfield y Newell´s.

Explotan en la cancha de Banfield, donde siguieron la definición por una pantalla gigante. Es alegría pura, en una jornada en la que su condición de campeón no peligró, ya que Newell´s no pudo ponerle la presión necesaria al caer sin atenuantes ante San Lorenzo, en Rosario. Los picos de la tarde fueron los tantos xeneizes y azulgranas y la explosión final del Taladro. Más de dos horas de nervios y sufrimientos en dos canchas en una definición con retraso y con rostros de desazón, alegría, en la que los diferentes hinchas pasaron por todos los estados de ánimo.

Todo comenzó con atraso, como si fuera una costumbre para las definiciones del fútbol argentino. El inicio de los partidos decisivos estaba previsto para las 17, pero 16.58 Canal 9, que transmitió Newell´s vs. San Lorenzo, emitía viejos capítulos de El Chavo. Es que el inicio se postergó para las 17.15, aunque la pelota se puso en juego, en Rosario, recién a las 17.19 y, cinco minutos más tarde, se subió el telón para la acción en la Bombonera.

Los empates en ambos encuentros le daban el título a Banfield. Rápidamente, hubo emociones en ambas canchas, pero que no alegraron a ninguno de los dos candidatos. A las 17.27, Héctor Baldassi sancionó un penal en favor de San Lorenzo y el remate del Kily González fue detenido por Peratta. Tres minutos después, el primer grito de la tarde. Un grito que empezó en Rosario por el gol de Fabián Bordagaray para el Ciclón y que resonó en la Bombonera como un alivio furioso de los hinchas de Banfield, que veían el título cada vez más cerca, ya que Newell´s estaba obligado a ganar.

Esa alegría para los del Sur fue apenas momentánea. Diego Abal sancionó penal para Boca, a las 17.31, y Martín Palermo lo cambió por gol para cortar la sequía de festejos. ¿Qué decía la calculadora a esa hora? Banfield seguía siendo campeón, pese a la derrota parcial, sólo un éxito de Newell´s podía complicarle la tarde.

Tras ese inicio con goles, la calma se apoderó de la tarde calurosa. Los aspirantes al título no encontraban los caminos y sus hinchas, azorados, aguardaban por la remontada. Newell´s cambió el mal inicio por un buen final del primer tiempo: tres claras ocasiones de gol encendieron otra vez la ilusión rosarina, pero el 0-1 parcial de la mitad inicial dejó al Parque Independencia con los nervios de punta.

Mientras tanto Banfield estuvo cerca del empate, pero Sebastián Fernández definió desviado y, así, en La Boca, también los hinchas de Banfield finalizaron la mitad inicial con preocupación.

Los segundos tiempos comenzaron al mismo tiempo. En Rosario, Baldassi debió esperar 13 minutos con los dos equipos en la cancha, hasta que Boca y Banfield volvieron al campó de juego para la reanudación del partido. En el Parque Independencia, el entretiempo duró 26 minutos. 18.33, otra vez en juego la definición.

Los candidatos no reaccionaban y la mayor desazón se trasladó a los rostros de los seguidores de Banfield, cuando, a las 18.48, 14 minutos del segundo tiempo, Palermo marcó el 2 a 0 para Boca. El Taladro seguía siendo campeón, pese a todo. Mientras, en Rosario, los hinchas de Newell´s soñaban con dos goles para dar vuelta la historia y gritar campeón.

Pero, de pronto, esas 4500 hinchas visitantes en la Bombonera estallaron de alegría en un grito más fuerte que con cada uno de los goles de Santiago Silva. Bordagaray marcaba el 2 a 0 para San Lorenzo ante Newell´s y aplastaba las esperanzas leprosas de festejar.

Los partidos estaban definidos y la gente de Banfield comenzaba a darle rienda suelta a esa emoción inigualable. A las 19.19, fue el grito final de la tarde, el de Banfield, campeón, ese que ese escuchó por primera vez en 113 años de historia.

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