Vélez avanzó en Brasil: cayó ante Cruzeiro, pero se clasificó

En Belo Horizonte perdió 2 a 1; pasó a los cuartos de final por haber ganado 2 a 0 en Liniers, Castromán volvió a marcar un gol; hubo cuatro expulsados
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29 de septiembre de 2005  

BELO HORIZONTE (Especial).- Lucas Castromán le dio la tranquilidad necesaria a Vélez para pasar a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Favorecido por el triunfo logrado en Buenos Aires por 2 a 0, más su gol, el ya habitual del atacante en cada uno de los últimos partidos, el conjunto de Liniers se clasificó para los cuartos de final, pese a perder por 2 a 1 ante Cruzeiro. Es que la conquista del delantero, de doble valor como visitante, acabó con las esperanzas brasileñas mucho antes de que terminara el partido.

El equipo de Russo manejó el partido con la mejor defensa: la distribución de la pelota a lo ancho del extenso campo de juego del Mineirao. Con la rotación, ganó en confianza, sin dejarse amedrentar por el respeto que impone el lugar.

Le quitó la pelota a Cruzeiro y propuso un juego de igual a igual. Gracián, Broggi, Somoza y Sena se adueñaron de la mitad de la cancha. Más allá de los cambios de frente y de defender lejos de su arco, el viejo truco de quedarse varios minutos en el piso tras cada foul desnudó la intención de Vélez, que se apoyó sobre la ventaja lograda en Liniers.

Pero en la primera llegada de peligro, Cruzeiro alimentó sus ilusiones. Kelly fue habilitado por el sector derecho, cuando la defensa trataba de dejarlo en off-side, y tras un centro impecable Diego cabeceó contra el piso, ante la inútil estirada de Sessa.

Ese gol cambió el ritmo del partido. Vélez, que entendió que su rival no contaba con una defensa imbatible, ya que había mostrado algunas fallas ante los tibios esbozos del equipo argentino, comenzó a esforzarse por buscar el arco de Fabio.

El cotejo se nutrió de mayor velocidad, ambos encontraron los espacios y la emoción pasó de un área a otra. Con esa propuesta, Cruzeiro contó con mejores oportunidades. Wagner estrelló una pelota en el poste izquierdo, tras una jugada similar a la del gol, de la mano de Kelly, y Adriano tampoco supo resolver.

Pero Vélez cuenta con el jugador del momento en el fútbol argentino. Y anoche apareció cuando fue necesario. Su contundencia sostiene los sueños del campeón del Clausura, tanto en el torneo local como en esta copa continental. Se trata de Castromán, la gran figura del equipo de Russo.

En un contraataque, Bustamante tiró un centro desde la izquierda, Gracián, mano a mano ante el arquero, fue atorado por Fabio y el rebote fue aprovechado por el goleador, que marcó el tanto que tranquilizó a los argentinos y que obligaba a Cruzeiro a marcar tres goles para buscar la definición por tiros desde el punto del penal. Una misión imposible.

El resultado en favor de Vélez aportó serenidad, pese a la expulsión, a los 8 minutos de la segunda etapa, de Broggi. Con un hombre de menos, los dirigidos por Russo continuaron con aquella premisa del arranque del primer tiempo: hacer circular la pelota en la mitad de cancha.

Igualmente, el equipo brasileño se perdió cuatro situaciones muy favorables. Diego tiró por arriba del travesaño desde dentro del área chica, Sessa le desvió un fuerte remate y un par de disparos salieron muy cerca de los palos.

Después llegaron las otras tarjetas rojas por juego brusco. Al Mineirao parecía que se le habían extendido las medidas. En realidad, el cotejo finalizó con nueve jugadores por bando, tras las expulsiones de Diego, Kelly y Pellerano.

Con oficio y con el ya acostumbrado gol de Castromán en cada partido de Vélez, el equipo de Russo pasó a los cuartos de final.

EL DATO

La primera derrota

La de anoche fue la primera derrota de Vélez ante Cruzeiro por torneos sudamericanos en seis partidos. Cuatro victorias fueron para Vélez y hubo un empate.

EL REGRESO

Pellegrino, ante Banfield

Pasado mañana, ante Banfield, por la 9a fecha del Apertura, regresará Maximiliano Pellegrino, recuperado de una luxación en el hombro derecho.

EL RECUERDO

Aquel triunfo de 1996

Vélez es el único equipo criollo que batió a Cruzeiro en el Mineirao: 1-0, en la final de la Supercopa. En esa cancha también ganó Boca, en 1978, pero a Atlético Mineiro.

El goleador, en su gran momento

BELO HORIZONTE.- Lucas Castromán es el delantero del momento del fútbol argentino. Con su sentido del oportunismo, el goleador marca el ritmo del campeón, tanto en el torneo Apertura como en la Copa Sudamericana.

Hasta el momento Castromán lleva anotados tres goles en el certamen local, con un tanto ante San Lorenzo, Tiro Federal y Newell´s, y otros tantos en el torneo continental, ya que los tres señalados ante Cruzeiro (dos en Buenos Aires y uno anoche, en esta ciudad) fueron del delantero que sería convocado al seleccionado el domingo próximo.

"Por suerte pudimos manejar la pelota y marcamos un gol. Ese era el objetivo, porque de esa forma complicábamos al rival. Por suerte se dio", comentó el atacante de Vélez.

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