Vélez no ahorra esfuerzo y apunta alto

Sin lucirse, pero apoyado en la solidaridad colectiva, el conjunto de Ischia batió por 2 a 0 a San Lorenzo y, al menos hasta hoy, quedó como único puntero
Cristian Grosso
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11 de mayo de 2003  

La taladrante propuesta de Vélez, más sostenida por los músculos que por las neuronas, prácticamente desprovista del mínimo rigor estético, pero afirmada en una asfixiante dedicación para combatir en cada milímetro de la cancha, ensancha la temible sombra de pisa gigantes que luce orgulloso el conjunto de Liniers por el Clausura. Sucesivamente se arrodillaron River, Independiente, Boca... y ahora, también San Lorenzo.

Esta vez sin atributos vistosos, con la soberbia fortaleza de Fabricio Fuentes y el compromiso colectivo para sujetar una victoria exagerada en el marcador final. Para picar en el trampolín del esfuerzo y treparse a una vanguardia que anoche regó de transpiración.

A Vélez le sienta bien enfrentarse con los grandes. Aprovecha los rivales que le proponen un juego de igual a igual. Por eso trastabilló con Arsenal y con Banfield y cedió un empate ante Talleres, como local. El equipo de Ischia se acomoda perfectamente cuando tiene espacios y, si se trata de llevar el cotejo a un terreno de maratonistas, Vélez presenta especialistas en Bustos, Somoza, Centurión, Sena y hasta Valdemarín. Ayer se olvidaron de crear los que además pueden hacerlo. Entonces, los visitantes se confundieron en su esquizofrenia futbolística . En la primera etapa sólo alertó Valdemarín y reaccionó Saja.

San Lorenzo también se diluyó. Pero en su anarquía conductiva. Hoy nadie puede orientar a los azulgranas en la cancha, que únicamente parecen interesados en la Recopa Sudamericana. De todos modos, una incursión de Chatruc (en el final de la jugada sería reemplazado por un traumatismo de cráneo, tras un golpe fortuito de Walter Alcaraz) obligó a una doble y providencial tapada en la línea del impasable Fabricio Fuentes. Pero bastaron los primeros 37 segundos de la segunda etapa para que Alvarez no llegara a rechazar un centro lanzado desde la izquierda por Centurión y Lucas Valdemarín marcara de cabeza.

Con la ventaja, Vélez no supo manejar la diferencia. Ni definió un perfil para contraatacar ni encontró alguien que le diera reposo a su juego. El DT Insua sumó a Frutos y la vergüenza deportiva del Beto Acosta lo convirtió en un improvisado lanzador. Pero tan tibios argumentos no iban a quebrar al amurallado Vélez, más allá de algunos ensayos de Frutos que Sessa siempre controló.

El encuentro se perdía en un éxito apretado cuando el penal de Nanni (no pareció falta de Saja sobre Pérez, pero el árbitro Ruscio, siempre desde lejos, lo cobró) le agregó al marcador un gol que estuvo de más. Vélez revalidó su chapa de candidato. Anoche ofreció sus pulmones para mantener el crédito abierto.

Grandes en cadena

Vélez no les teme a los grandes. Al contrario, el conjunto de Liniers se ha transformado en su verdugo. Hasta aquí derrotó a River por 1 a 0; a Independiente por 3 a 1; a Boca por 2 a 0 y anoche también vulneró a San Lorenzo. Por delante le queda Racing. Será en la 16a fecha, en Avellaneda.

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