Víctor Blanco: "Somos el mejor equipo de la Argentina, porque somos los campeones"

Blanco cree que la renovación de Coudet solo es cuestión de tiempo
Blanco cree que la renovación de Coudet solo es cuestión de tiempo Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo
Nicolás Zuberman
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14 de mayo de 2019  • 00:13

Cuando tenía 22 años, Víctor Blanco ya llevaba ocho de trabajo. Había empezado a los 14, como empleado en la empresa Bagley. Hasta que apareció una oportunidad en la gastronomía. Le advirtieron que no le convenía, porque el ritmo no era de lunes a viernes sino de lunes a lunes, que en ese rubro no hay fines de semana. "Y yo pregunté: ' hay plata o no hay plata'. Me dijeron que sí. 'Entonces me la voy a bancar', contesté". La anécdota que cuenta el presidente de Racing sirve para explicar su gestión, que arrancó en 2013 con un club con una crisis económica, política y deportiva. Ahora, después de la última vuelta olímpica, el desafío es la Copa Libertadores 2020 y estrenar un Cilindro remodelado en la Copa América del año próximo en Argentina. "Nosotros cuidamos el peso, tratamos de que donde haya un peso haya $1,20. Sino, no hay forma", es la receta que explica Blanco, sentado en uno de los sillones del Hotel Savoy.

-¿Recuerda su primera medida como presidente?

-Yo estaba al tanto de lo que pasaba en el club porque era el vicepresidente segundo. No tomaba las decisiones, pero las veía. Le comentaba a quien era el presidente (Gastón Cogorno) que no estaba de acuerdo. E hice todo lo que veía: ordenar el club en lo económico y lo deportivo, que eran los desfasajes más importantes que estábamos atravesando. Ordenamos lo económico. Y apenas asumí tuve la renuncia de Carlos Ischia, así que la decisión fue ir a buscar a Mostaza Merlo, porque si no nos íbamos al descenso. Me parecía que iba a generar una reacción en los jugadores y en los hinchas. De 33 puntos, teníamos 2. Una locura.

-Elija tres puntos que le generan orgullo porque se han cambiado durante su gestión, ¿cuáles serían?

-Que Racing era tapa de los diarios por los problemas, ya sean económicos, deportivos o políticos y ahora es por otra cosa. Nos ganamos un respeto de las demás instituciones, creo que por primera vez en la historia de Racing hay un presidente que participa como secretario general de la AFA . Y también que hemos ordenado el club económicamente, aunque eso hay que continuarlo día a día, es un esfuerzo cotidiano.

-¿Comparte la idea de que cambió la filosofía: de un club sufrido a un Racing positivo?

-Era una meta que nos pusimos desde un principio. Terminar con eso de que las buenas ya van a venir. Las buenas están. Y tenemos que seguir. Racing tiene que ser un equipo ganador. A mí me tocó vivir esas situaciones de que pensabas que algo malo iba a pasar, que ibas ganando 1 a 0, faltaban 10 segundos, e igual estabas intranquilo. Pero lo fuimos cambiando. Se empezó a ganar en canchas donde no se ganaba. Tenemos un plantel competitivo que no tiene nada que envidiarle a River o Boca. De hecho somos el mejor equipo de la Argentina, porque somos los campeones.

-¿Qué Racing vivió usted como hincha?

-Me tocó una buena época. Yo vine de España y de chiquito me hice de Racing. Me tocó vivir el campeón del mundo, el campeón de América: el Equipo de José. Del 61 no me acuerdo tanto. Esa fue la mejor etapa. Después empezamos una decadencia de décadas que nos llevó a estar muchos años sin ser campeones.

-¿Cree que este equipo puede dejar una huella, como aquel de la década del 60?

-Esto es día a día. Hay que ver cómo iniciamos el campeonato que viene. Tenemos una meta que es la Libertadores 2020. Eso nos entusiasma en lo deportivo. Y después tenemos la aspiración de que nuestro estadio sea sede de la Copa América y estamos trabajando conjuntamente con el presidente de la AFA (Claudio Tapia) para eso.

-¿Cuáles son los planes con el estadio?

-Vamos a empezar después del partido con Tigre con una parte básica, que es la "etapa cero": lo que tiene que ver con el sellado de juntas y el hormigón. Es la parte estructural que está más afectada, hay que poner el estadio en condiciones para poder hacer después la segunda etapa que es más importante. Es una obra de dos millones de dólares, que no se hizo en 50 años, pero que no se ve porque es para que no llueva más, para que el estadio sea seguro. Terminado esto, haremos la "parte 1" que es remodelar la platea A, los palcos, poner ascensores, con el túnel y los vestuarios remodelados para poder tenerlos en la Copa América 2020. Eso ya es una obra mucho más costosa. Está pensado para hacerlo de una manera que Racing pueda seguir siendo local en ese tiempo.

-La Corte Suprema falló a favor de Racing por el predio en Ezeiza. ¿Cuáles son los planes ahí?

-Es un lugar muy importante. Es la entrada a la Argentina, un lugar privilegiado que está frente a la AFA. Ahí vamos a llevar a la Primera para armar un centro deportivo de alto rendimiento. La idea es que se entrene ahí y que haya vestuarios, confitería, gimnasio, todo lo que se necesita para un predio de entrenamiento hoy en día. Todavía tenemos que terminar los trámites porque recién ahora salió el fallo favorable a nosotros.

-Habla de dos obras grandes. ¿Cuánto afecta la crisis económica que vive la Argentina a un club?

-Y mucho. Nosotros cuidamos el peso, tratamos que donde haya un peso haya $1,20. Sino, no hay forma. Estamos muy contentos porque la gente se hizo masivamente socia y se queda. La gente me lo dice: yo me quedo porque veo que mi plata se invierte en el club. Nos pasó a todos: antes éramos socios golondrina, pagabas uno o dos años y te dabas cuenta de que esa plata no se invertía en el club, o no se usaba bien. Hoy es destacable que pese a la situación que todos conocemos del país, Racing tuvo muy poca merma de sus socios.

-¿Y la suba del dólar cuánto afecta a los contratos?

-Nosotros tenemos todo dolarizado, pero con un tope. Pero igual es un problema, porque es un tope alto. Con algunos hemos tenido que renegociar, porque ha quedado muy abajo. Pero tenemos acordado con los tres o cuatro casos que teníamos. Estamos contentos con el plantel que tenemos y la idea es poder sostenerlo.

-¿Por qué se demora tanto la reunión con Coudet?

-Hay que juntarse, nada más. Los tiempos los ponen los periodistas, que dicen se juntan hoy o se juntan mañana. Yo ni me levanto ni me acuesto pensando en eso, veo la relación que tengo con el técnico. Si fuera algo tirante, me apresuraría. Pero creo que con lo que hemos dicho públicamente nosotros y lo que dijo el Chacho, que va en la misma línea, será cuestión de limar algún número y firmar. Acá no se sale campeón si no tenés las cuatro patas de la mesa ordenada: cuerpo técnico, jugadores, dirigentes e hinchas. Todos tenemos claro que hay que ponerse objetivos importantes.

-¿Lo sorprendió Coudet como entrenador?

-Yo ya lo había ido a buscar a Coudet cuando se fue de Rosario y se quiso tomar un descanso de la Argentina. Pero siempre fue un técnico que me gustó, había demostrado lo bien que jugaba Central y los jugadores de Inferiores que sacó. Acá demostró algo superador, porque además fue campeón.

-¿Escuchó la idea de que Menotti lo quiere para la selección?

-Creo que el Chacho tiene capacidad para ir a la selección, pero dejalo en Racing. Sabe mucho, pero mucho de fútbol. Es un enfermito del fútbol y del trabajo. Como es tan obsesivo tiene la capacidad. Pero que espere un poco.

-¿Qué le faltó a Racing para pelear hasta el final la Libertadores en las últimas tres ediciones que participó en 2015, 2016 y 2018?

-Competir. Es la primera vez en la historia, con la historia gloriosa que tiene Racing, que juega seis copas internacionales continuas. Eso le faltó: experiencia. Ahí están los mejores equipos de Sudamérica, la experiencia tal vez te hace la diferencia a la hora de definir un partido. Esto es participar. Jugar finales, perderlas, ganarlas. Todo te deja algo. River es un ejemplo de que en el torneo argentino no le va tan bien, pero en el mano a mano tiene una experiencia que hace la diferencia a la hora de definir un partido.

-Habla de River. ¿Si pudiera volver el tiempo atrás, se manejaría distinto con la mala inclusión de Zuculini?

-Racing no tiene nada que ver ahí. Fue una mala información que circuló. Conmebol nos dio la razón cuando hicimos la presentación, pero es un error de concepto. El único que tenía derecho a protestar era el club que originalmente sufrió la mala inclusión de Zuculini. Y a esa altura nosotros no podíamos hacer nada, no hubo una mala praxis de Racing.

-¿2014 o 2019? ¿Cuál de los dos títulos disfrutó más como presidente?

-Este. Son distintos. En 2014 con un palito y un tenedor armamos un equipo que terminó campeón. Fuimos a buscar a Diego (Milito), que volvió y se comprometió. Todos saben lo que transmite Diego pero fue una epopeya que terminó muy bien. Salimos campeones en las últimas ocho fechas, muy ajustado. Ganábamos 1-0. Y le sacamos muchos puntos a River sobre el final. En este fuimos punteros desde la fecha 8. Decí que hizo una campaña extraordinaria Defensa, si no hubiéramos festejado algunas fechas antes.

-¿Cuál fue su aporte de Milito para que en la primera temporada de la secretaría técnica llegue un título?

-Es todo un equipo. La secretaría no es de Diego, es de Racing. ¿Qué puedo decir de Diego que no se sepa? Es una figura internacional, reconocida. Nos da prestigio. Y en el día a día es uno más, es para destacar. Hablamos, discutimos, siempre con buena fe y buena predisposición. Tiene todo para abrirnos puertas en el exterior. Cuando viene el presidente de la FIFA lo llama para almorzar con él. Tenemos una ventaja: Gianni es hincha del Inter, así que está enloquecido con él.

-Usted apostó por Milito en 2014, que luego le pasó la cinta de capitán a Lisandro López. ¿Ya piensa quién va a reemplazar a Licha cuando se retire?

-Racing tiene mucho caudal de jugadores en el exterior. Con Licha tuvimos un enamoramiento desde dos años antes, cuando él todavía estaba en Qatar. Pero todo es un proceso. Venirse a este país, por ejemplo, cuando tenés chicos en edad escolar no es fácil. A veces depende del contexto. Hablamos con todos. Pero hoy todavía son jugadores que están con mucho recorrido. Milito volvió a los 35. Licha a los 32.

-¿Se convirtió en un club vendedor Racing?

-Es un club exportador, de formación. Somos eso, a eso tenemos que apuntar. No somos este presente, con un plantel que se armó para ganar un campeonato. La realidad es que tienen que seguir saliendo los Lautaro, De Paul, Zaracho. Este plantel es un gusto caro que salió bien. Con ingresos genuinos es imposible sostenerlo. Son decisiones: apostamos al plantel, hacemos obras. En este campeonato decidimos ir con el plantel porque nos abocamos a salir campeones. Ahora hay que pensar qué hacemos con el 2020. La idea es renovar con Chacho y, como se dice, poner toda la carne al asador. Es apostar a eso. Es el momento de Racing porque tenemos un plantel muy bueno, armado y con muy buena onda entre ellos. No sería bueno desaprovecharlo.

-Suele haber dos modelos de gestión: endeudarse para invertir o no gastar más de lo que entra. Usted es cultor del segundo.

-Es lo que demostré, nos ha ido bien. Yo viví lo de estar endeudado y no lo quiero nunca más. Es mi forma de ser. Hemos pasado muchos momentos difíciles por vivir de esa manera.

-¿Qué aprendió de los 6 años que lleva en el fútbol?

-Es muy parecido a lo que es gestionar una empresa. Es bastante similar. Los jugadores son distintos al personal que tiene una empresa, pero hay que tomarles un poco el ritmo. Pero tampoco es que se me hizo difícil.

-¿Y con Ricardo Centurión qué hicieron mal? ¿Hay una autocrítica?

-Lo de Centurión fue un tema positivo al comienzo aunque no terminó de una forma feliz. Creo que tuvo un buen semestre cuando arrancó. Era candidato a ir al Mundial. Es un tema particular como persona, porque como jugador ha rendido. De parte mía lo que puedo decir es que no supe cómo entrarle, o cómo manejar esa cabeza. Nosotros queremos que continúe su vida deportiva en otro club, pero lo acompañaremos como hicimos también en el caso de Brian Fernández, que tuvo otro problema pero también requería atención.

-¿Cree que habrá una salida para él?

-¡Seguro! ¡Olvidate! En cuanto se abra el mercado tiene diez clubes detrás. Si este problema no le pasaba en Racing y le pasaba en Brasil, ¿los hinchas de Racing no hubieran querido traerlo? Con el diario del lunes es distinto. Hay chicos con las mismas carencias que triunfan, que brillan. Él también llegó y tuvo su momento, pero es una cuestión personal. Si esto mismo pasara en otro club y lo quieren dar a préstamo, yo lo iría a buscar. Pero ahora queremos conseguirle club. No se trata de recuperar la inversión, no es económico, es un tema personal: que encuentre un club donde pueda demostrar y que tenga paz.

El amor por Racing: "Este plantel es un gusto caro que salió bien", dice Blanco
El amor por Racing: "Este plantel es un gusto caro que salió bien", dice Blanco Fuente: LA NACION - Crédito: Sivana Colombo

"Superliga debe buscar recursos para que a los clubes llegue más plata"

Además de ser el presidente de Racing, Víctor Blanco es el secretario general de la AFA. Después de algunas declaraciones cruzadas antes de que Claudio "Chiqui" Tapia asumiera como presidente ("El ascenso debe entender que no puede manejar el fútbol argentino, porque somos los clubes grandes los que generamos ingresos", llegó a decir), ahora aprovecha cada oportunidad que tiene para elogiar la gestión de Tapia desde lo económico y lo administrativo. Con la selección argentina, aun no se anima: "Lo que ocurrió en Rusia fue tal cual se vio desde afuera. No me gusta hacer leña del árbol caído, pero fue muy desprolijo. Mirar para atrás no cambia nada, pero ya el camino hasta el Mundial había sido muy complicado".

-¿Cree que se aprovechó este año post Mundial de Rusia?

-Creo que hay que explorar. Estamos en un stand by, la idea me parece que es no volvernos locos. Por eso se contrató a este técnico, por eso trajo a Menotti. La idea es armar una selección competitiva, que todos le demos una importancia desde los clubes, para que esto no caiga en saco roto. Una vez que pase la Copa América, hasta llegar al Mundial habrá tres años de trabajo. Hay que llevarlo con calma.

-Como usted dice: se contrató a un entrenador debutante y a Menotti, un símbolo del fútbol argentino, pero que ya tiene 80 años.

-A mi me gusta el orden. Lo de Menotti es muy poco tiempo para evaluarlo. Y lo de Scaloni es una apuesta, hay que dejarlo trabajar. La evaluación llegará después de la Copa América, veremos cómo se desempeña en una competencia mayor, porque hasta ahora solo tuvo partidos amistosos.

-La última Copa Libertadores, más allá del papelón de la final, fue extraña en cuanto a reclamos y presencia dirigencial. ¿Lo habló con sus colegas?

-Yo creo que siempre hay intereses y los habrá. Pero creo que nosotros iniciamos una reconstrucción del fútbol acá en Sudamérica. Somos dirigentes nuevos, con tres o cinco años en nuestros clubes y los hemos ordenado. La Conmebol quiere hacer las cosas bien, quiere generar más recursos. Porque entendió que a medida que se hagan las cosas bien, que se tenga un buen producto, vamos a vender los partidos más caros. Acá es un camino que también está intentando Superliga y que la AFA lo está haciendo muy bien. Tapia, por ejemplo, estuvo en China buscando recursos, es un camino que hay que recorrer.

-¿Con la Superliga como producto está conforme?

-Creo que Superliga tiene que salir a buscar recursos para que a los clubes llegue más plata. Todavía no está pasando. Estamos expectantes de que suceda, porque para eso fue creada, sino tendrá que volver a la AFA. La idea era hacer lo que no se hacía en la AFA, pero por ahora. Hubo algunos cambios. Lo de Huracán y San Lorenzo, en la medida de que los hechos demuestren que correspondía quitarle los puntos, lo ví bien. Hay que respetarnos. Si las penas son justas, hay que aplicarlas.

-D'Onofrio, Angelici y usted parecen tener consenso asegurado en sus clubes pero no se pueden presentar a una segunda reelección. ¿Le preocupa?

-Para diciembre de 2020 falta un montón de tiempo. De todas maneras, yo sí puedo presentarme. Seguramente vamos a hacer un cambio de estatuto, tendremos que hacer la norma. Este ya es mi tercer mandato, si contás el que estuve en el trinomio, pero no hay que adelantarse.

La relación de López con Meliza, una de las hijas del presidente

La noche que Racing festejó el campeonato ante Defensa y Justicia se terminó por confirmar un rumor que circulaba en el club, que parecía digno de un guión de telenovela: el capitán y símbolo del equipo está de novio con la hija del presidente del club. Sí: Lisandro López está en pareja con Meliza Blanco, cantante e hija menor de Víctor. "La verdad es que mucho no mezclo los roles de capitán y yerno. Me enteré hace muy poco, aunque hace un tiempo que estaban saliendo. Compartimos poco porque los momentos que estoy con mi familia son los fines de semana y generalmente él está acá concentrado para jugar. Acá lo importante es que sean felices ellos", dice el presidente.

Hoy, con Tigre, desde las 19

Racing buscará clasificarse a las semifinales de la Copa de la Superliga. Y deberá revertir una desventaja de dos goles (0-2). Claro que si Tigre convierte un tanto como visitante, obligará al equipo de Coudet a marcar cuatro goles.

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