Villas Unidas: cómo es el proyecto integral y formativo que lidera Menotti para la inclusión de los chicos

Menotti: "Es en el barrio donde el chico aprende que solo no se puede"
Menotti: "Es en el barrio donde el chico aprende que solo no se puede" Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez
Rodolfo Chisleanschi
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6 de febrero de 2019  • 00:40

Obedientes y callados, las pibas y los pibes se distribuyen en grupos, repartidos por todo el campo. El sol del mediodía cae inclemente sobre la cancha de césped sintético de Excursionistas, pero a nadie parece incomodarle demasiado. Ni a los que explican los ejercicios, ni a quienes intentan cumplirlos de la mejor manera posible. Los parientes, amigos y curiosos que decidieron acercarse desafiando el calor se apiñan en el triángulo de sombra que brindan los árboles sobre la tribuna que da a los bosques de Palermo. Nombres conocidos del mundo del fútbol –Diego Capria, Juan Manuel Herbella, Mauro Navas…– se saludan y conversan animados. El ambiente transmite felicidad y buenas ondas.

El motivo lo explica, micrófono en mano, el profe Fernando Signorini, quien fuera durante muchos años entrenador personal de Diego Maradona durante más de una década y preparador físico de un largo racimo de clubes por medio mundo: "A mí me hubiera encantado estar presente cuando se fundaron los grandes clubes de nuestro país o del mundo, pero no pude. Pero ustedes, cuando dentro de muchos decenios Villas Unidas se transforme en uno de los principales clubes de la Argentina, sí podrán decir que fueron testigos del día de su fundación".

Si ya de por sí la idea de abrir las puertas de una entidad deportiva suena algo descabellada en estos tiempos en los que la coyuntura económica aconseja prudencia y la subsistencia de muchos clubes modestos camina por la cornisa, el puntapié inicial de Villas Unidas resulta todavía más llamativo. Porque su nacimiento y sus objetivos son originales y diferentes, y porque tiene detrás el aval de un nombre y un hombre que más allá de afinidades o reprobaciones resume buena parte de la historia del fútbol argentino de los últimos 50 años.

La presentacion del Club Villas Unidas, donde juegan chicos que viven en villas y que va a competir en el torneo de la AFA
La presentacion del Club Villas Unidas, donde juegan chicos que viven en villas y que va a competir en el torneo de la AFA Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez

"La pelota corre en los barrios como instrumento para que un niño pueda expresarse sin ninguna otra distinción que la alegría de jugar y, por supuesto, el empeño de ganar", sostiene ese hombre alto y delgado a quien los 80 años se le notan en algunas arrugas de la cara pero no en la figura ni en el porte. César Luis Menotti, flamante Director de Selecciones Nacionales de la AFA, se saca la gorrita, toma la palabra y se produce el silencio: "Es en el barrio donde el pibe aprende que solo no puede. Por más que se llame Maradona, Messi, Di Stéfano o Sívori necesita a sus compañeros, igual que en la vida misma. Los que peleamos por la dignidad tenemos que apoyarnos entre todos, y un equipo de fútbol es eso: un grupo de pibes jóvenes que, antes que nada, sueñan desde la lealtad y el compromiso".

Fundamentos y objetivos

El Club Villas Unidas es hijo de un encuentro entre la Escuela de Entrenadores del técnico campeón del mundo de 1978 y un grupo de 17 organizaciones sociales que trabajan desde hace mucho tiempo en villas y barrios populares de la Capital y el Gran Buenos Aires. Sus futbolistas, chicas y chicos, serán los habitantes de los núcleos de población más desfavorecidos y humildes, quienes comenzarán a partir de agosto (ellas) y marzo de 2020 (ellos) a participar en las categorías menores de los torneos de la AFA. La idea es ir creciendo hasta llegar en el futuro a tener un equipo de Primera que represente en las canchas los intereses de quienes ocupan el último eslabón en la cadena social. Pero el proyecto es incluso más ambicioso.

"No pretendemos ser un club ‘normal’ sino un club integral, que aborde la formación educativa y sanitaria de los chicos de las villas y los barrios más pobres para alejarlos de los problemas que los acechan: la droga, la delincuencia, el abandono escolar…", señala Franco García Dellavalle, integrante del Movimiento Popular La Dignidad y vicepresidente de la nueva entidad, y explica: "Queremos armar colegios primarios y secundarios dentro del club, crear espacios de control permanente de salud, pero también transmitir valores como la inclusión, el respeto, la igualdad o la camaradería. La intención es que aquellos que terminen su proceso formativo y no lleguen a ser jugadores de Primera salgan con todas las herramientas necesarias para continuar su vida como cualquier otra persona de esta sociedad".

El proyecto de Menotti busca alejar a los chicos de los problemas que los acechan
El proyecto de Menotti busca alejar a los chicos de los problemas que los acechan Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez

La originalidad del proyecto radica en el mecanismo pensado para recaudar los fondos necesarios para llevar a cabo la propuesta. "¿Cuánto le tocó a Villa Fiorito de todos los millones que generó Diego? Cero pesos. ¿Y a Fuerte Apache por Carlitos Tevez? Cero. ¿Y a Pacheco por Juan Román Riquelme? ¿Y a Excursionistas por René Houseman?", se pregunta Signorini. Por ahí pasan las claves. El plan es que el dinero que llegue en el futuro por los derechos de formación o la transferencia de jugadores de Villas Unidas no solo sirva para sostener al propio club sino para mejorar las condiciones de vida en los lugares de nacimiento y crecimiento del nuevo crack. Con la construcción de infraestructuras o la creación de escuelas de oficios "para que cada uno pueda hacer lo que le guste, aunque no juegue al fútbol", según lo relata el Profe. Mientras llega ese momento, todo será cuestión de "bancar esto con participación, humildad, esfuerzo y laburo, que es como se generan este tipo de proyectos en nuestro país", sostiene Fabio Romanella, el presidente de la flamante institución.

El siguiente paso, además de la afiliación a la AFA, que ya prometió su apoyo absoluto, será seleccionar a las y los futbolistas que formarán los planteles iniciales de las distintas categorías con las que Villas Unidas comenzará a competir. Y al mismo tiempo, terminar las obras de las canchas donde jugarán sus partidos como local. "Están situadas en el límite de los partidos de Ezeiza y La Matanza, en un predio que era de un frigorífico recuperado y nos cedieron gratuitamente", cuenta Lisandro Cleri, socio fundador de la Escuela César Luis Menotti.

El plantel docente y sanitario de la escuela se ocupará de dar la formación y la asistencia técnica y futbolística a entrenadores, preparadores físicos y demás profesionales que estarán a cargo de los equipos del club. "Nosotros vamos a acompañarlos, seremos agentes externos, pero todas las decisiones de gestión las tomarán ellos, porque son ellos los que viven en el ‘sórdido barrial’, como dice el tango", aclara Signorini.

El sol sigue calcinando el mediodía porteño en Excursionistas. Olga y Jessica, viuda e hija de René Houseman, se abrazan, se emocionan y hacen que el Flaco Menotti se conmueva. Las pibas y los pibes siguen jugando despreocupados más allá del calor. Villas Unidas, el club de los más pobres entre los pobres, acaba de empezar a andar su camino y ya lleva un par de goles de ventaja, los que están marcados en sus intenciones, en sus metas, en su ilusión de generar una sociedad más justa e igualitaria.

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