Voces de un sentimiento

Jugadores históricos de la Academia expresaron su alegría por la obtención del Apertura
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30 de diciembre de 2001  

Delirio, emoción, fervor. En las tribunas, los hinchas continuaron ayer la fiesta del campeón, 35 años después. En el Hall de la Fama, un símbolo de los nuevos tiempos de Racing ubicado debajo de la platea oficial del Cilindro, jugadores históricos de la entidad saborearon desde temprano la celebración del mejor del torneo Apertura. Jóvenes y no tanto, los ex futbolistas aportaron su alegría al sueño concretado.

“El país se merecía que Racing saliera campeón, porque en una época tan difícil para los argentinos el triunfo de este club alienta la esperanza”, comentó Ubaldo Fillol, emocionado por el presente racinguista, conmovido por los días difíciles de nuestro país. “En un momento de tanta tristeza, de mucha pobreza y desilusión, Racing es un canto a la alegría. El título me dio mucha felicidad, como pocas cosas en los últimos tiempos”, señaló el ex arquero.

Juan José Pizzuti, un símbolo de la historia de gran parte de Avellaneda, era la imagen de la emoción. “Todo esto lo esperé tantos y tantos años que todavía no lo puedo creer. Hace 35 años que aguardaba este momento; esta imensa alegría es de la gente, nada más que de la gente”, explicó Pizzuti, que siguió por el camino de los recuerdos. “Pasó mucho tiempo para vivir esto. Muchos años de sinsabores, que parecían un verdadero maleficio que los hinchas no merecíamos”, dijo.

El técnico de una época inolvidable de la entidad de Avellaneda aseguró que ahora el equipo jugará mejor, sin la presión de conquistar un título. “Va a jugar superarse, no tengo dudas. Y con un par de refuerzos de jerarquía, este equipo está para cosas importantes, como un título internacional. Es que Racing tiene que apostar por cosas importantes, porque este club es distinto a todo”, agregó Pizutti.

Otro ex referente de la Academia, que aportó seguridad en épocas difíciles, fue Carlos Olarán. “Estoy emocionado. El día que ganamos el campeonato quise abrazarme con todo el mundo, con todos los que sienten esta camiseta. Este grupo de jugadores que salió campeón aún no tomó conciencia de lo que significa este título para la gente. Lo más importante del plantel es la unión y el bajo perfil de Mostaza Merlo. Racing fue un justo campeón”, explicó Olarán.

Un 10 que marcó una era fue Rubén Paz, que llegó ayer a Buenos Aires, como uno de los invitados especiales a la gran fiesta. “Esto es lo máximo. Que me hayan invitado para ser parte de esta fiesta es algo único, que no se compara ni con todo el oro del mundo. El equipo soportó la presión en los momentos más difíciles y se hizo grande en la adversidad. Los hinchas, el otro día, llenaron dos canchas: es algo que no lo puede hacer ninguna hinchada”, dijo Paz.

Otro símbolo de Racing sintetizó, con mucho humor, el sentimiento general. “¡Por fin puedo darme el gusto de disfrutar una vuelta olímpica en colores y no en blanco y negro!”, ironizó el Bocha Humberto Maschio, otra página gloriosa de la historia de Racing.

Apuntes

Lo mejor y lo peor : “Para mí es un honor, una alegría inmensa que la empresa Blanquiceleste se haya acordado de mí para ser parte de esta fiesta del pueblo de Racing. Este club, estos colores, superan todo los límites. Es la gran alegría que por estos días tienen los argentinos. ¿Qué fue lo mejor y lo peor de estos fatídicos 35 años? La gente y los dirigentes”, dijo Gustavo Costas, DT de Guaraní, el rival de Racing en el partido homenaje.

Pasión y billetes : la fiebre de Racing campeón superó todos los límites. En el local Todo Academia, ubicado en el Hall de la Fama, las ventas crecieron a medida que pasaban las horas, a un ritmo increíble. Las camisetas con la leyenda Racing campeón 2001 volaron a un precio alto: 69 pesos. En el ranking de ventas, siguieron las zapatillas Topper, pintadas de celeste y blanco, a 25 pesos.

Ruckauf, candidato : Carlos Ruckauf, gobernador de la provincia de Buenos Aires, fue uno de los grandes protagonistas de la fiesta. Reconocido simpatizante de Racing, con el anhelo de ser presidente de nuestro país, sorprendió que casi toda la publicidad estática del estadio tuviera esta leyenda: El mejor es Ruckauf, con los colores celeste y blanco.

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