Qué eligió de menú el último ganador de Augusta para servir a los campeones

Crédito: masters.com
Jordan Spieth optó por carne preparada al estilo texano, su lugar de origen; Tiger Woods formó parte de la cena, aunque no jugará el Masters porque no está recuperado físicamente
Gastón Saiz
(0)
5 de abril de 2016  • 22:09

Para cualquier campeón del Masters , el regreso al Augusta National al año siguiente trae aparejado la utilización y puesta en marcha de varios símbolos y costumbres. Además de lucir el saco verde, el defensor del título es el encargado de elegir un menú y ofrecerlo en la Cena de Campeones del martes previo al torneo. Luego, como corresponde a un buen anfitrión, se hace cargo de la cuenta. ¿Qué eligió Jordan Spieth ? La "auténtica barbacoa texana", consistente en bistec de carne, pollo ahumado y costillas de cerdo, además de una ensalada verde de entrada y galletas de chocolate con helado de vainilla de postre, además de una selección de vinos.

Crédito: masters.com

Más allá de que no se recuperó físicamente, Tiger Woods formó parte de la comida para honrar al último ganador. También estuvieron el Pato Cabrera, los "Big Three" que componen Jack Nicklaus, Arnold Palmer y Gary Player, Tom Watson, Nick Faldo, Phil Mickelson y muchos otros ilustres. Además, el presidente de la entidad, Billy Payne.

No hay manera de gestionar el pase a esa tertulia de ganadores; es exclusivo para jugadores consagrados y la autoridad máxima de la entidad. En 2010 y en su condición de campeón vigente, Angel Cabrera había elegido mollejas, chorizo, ceviche, empanadas de carne y pollo, ojo de bife y panqueques de dulce de leche. "Quedaron alucinados con las empanadas", contó el cordobés en aquella oportunidad. Jack Nicklaus pidió otro panqueque para él y le llevó uno a su mujer, que lo esperaba fuera de la casa. El único que desistió fue Gary Player, que pidió comida vegetariana. En la parrilla estuvieron el cordobés Héctor Rolotti, dueño del Novecento de Miami Beach, que cuatro años después perdió la vida en el río Ganges, en la India.

Estas tertulias empezaron en 1952, cuando Ben Hogan propuso y organizó la primera comida. Desde entonces, cada martes de la semana del torneo se le da la bienvenida al ganador del año anterior. Es una reunión conocida como el Club de Maestros, pero extraoficialmente se la llama la Cena de Campeones. El rey vigente selecciona el menú y paga la cuenta, pero los dueños del saco verde no están obligados a respetar la carta seleccionada. Pueden pedir el combo regular del Augusta National, que incluye bistecs, pollo y pescado, amén de que rechazar la oferta original queda un poco mal.

Esta es una situación que propició Sandy Lyle en sus festejos de 1989. El escocés fue consecuente con el plato nacional de su país y ofreció haggis, un preparado a base de vísceras de cordero u oveja (pulmón, hígado y corazón) picado con cebollas, avena, hierbas y especias, embutido dentro de una bolsa hecha del estómago del pequeño animal y cocido durante varias horas. Cuentan que algunos invitados quedaron pálidos. "Watson y Nicklaus ya habían probado el sabor único de los haggis en Glasgow, pero otros se quedaron mirando el plato", admitió Lyle.

Luego de ganar su primer Masters, en la cena de 1998, un fresco Tiger Woods de 22 años invitó con hamburguesas, sandwiches de pollo, papa fritas y licuados. Parecía Disneylandia. Fue un banquete que despertó curiosidad, primero por el personaje -una estrella destinada a cambiar el rumbo del golf- y segundo por los comentarios previos de Fuzzy Zoeller en el Masters de 1997, año del primer gran zarpazo del astro. Con malicia, Fuzzy había dicho: "A Tiger hay que palmearle la espalda, felicitarlo y ordenarle que no pida pollo frito el año próximo, o esas cosas que suelen pedir ellos". Por esa frase, Zoeller fue acusado de racista. "Es una broma que salió mal. Lo llevaré hasta mi tumba".

En 2001, el fijiano Vijay Singh se lució con delicias tailandesas. También el español José María Olazábal, que en 1995 se floreó con una paella y tapas. Phil Mickelson optó en 2005 por ravioles con salsa de tomate y Mark O´Meara sirvió en 1999 sushi y fajitas de pollo.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.