Golpes de efecto de un capitán sin cintaCarlos Tevez

Su evolución no sólo se ve reflejada en la idolatría que genera en los hinchas a partir de su regreso y el desequilibrio, sino también en la influencia con sus compañeros
Christian Leblebidjian
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31 de julio de 2015  

La persona, el jugador, evoluciona. Demasiado lejano quedó aquél juvenil Carlitos Tevez que, luego de ser campeón ante Arsenal en diciembre de 2003, se subió a uno de los arcos de la cancha de Racing y empezó a cantar en contra de la selección, que en ese momento lo tironeaba para verlo en celeste y blanco y no vestido de azul y oro en Japón. Pasaron casi 12 años y este Tevez sigue siendo tan hincha de Boca como aquél, pero ahora ocupa otro rol en su regreso a la Ribera. Es un capitán sin cinta, un ejemplo para muchos chicos que esperaban ver al ídolo pero que, hasta ahora, está al mismo tiempo siendo un ejemplo que genera contagio dentro del plantel profesional, con sus compañeros y el cuerpo técnico, y fuera, con los dirigentes e hinchas.

El golpe de efecto lo impulsa desde el momento que no se recuerda otro regreso así. Tevez pasó de ingresar a jugar la final de la Champions League para Juventus ante Barcelona en Alemania con una escalera mecánica a volver al clima de sus orígenes, a codearse con los cotidiano. De ahí a girar un picaporte de una humilde puerta en Formosa, antes de ingresar al vestuario xeneize, tras vencer a Banfield por la Copa Argentina. Pero lejos de arrepentirse, él está cada vez más contento con la decisión que tomó. "Primero por volver a mi país, y después al club que amo".

El último gesto lo tuvo ayer. El Apache llegó a Buenos Aires en la madrugada del jueves, con el resto del plantel, en el vuelo chárter. Y horas después, alrededor de las 10, apareció en la cancha principal del Complejo Pedro Pompilio. Luego de una charla grupal con Rodolfo Arruabarrena, todos los titulares que jugaron ante Banfield se fueron al gimnasio menos Tevez, quien se quedó, junto con Nicolás Lodeiro, para hacer algunos trabajos físicos. Después, lo de siempre, la firma de autógrafos, el tiempo necesario para que los hinchas se den el gusto y se saquen una foto con él. Y, porqué no, tomar algún que otro mate mientras otros chicos se esfuerzan por conseguir un lugar en la primera xeneize.

Humanizó con otros gestos al plantel actual, ya que Tevez le puede dar el mismo valor a la firma de un autógrafo que a la final Intercontinental. Hay una explicación: "Cuando no conseguía el autógrafo de un ídolo sufría mucho", dijo el jugador que guarda entre, sus trofeos, fotos que se tomó, cuando oficiaba de alcanza pelotas, con Juan Román Riquelme, Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto. Por eso ahora se queda el tiempo que sea necesario y satisface el deseo de los hinchas. En Córdoba, en la previa del partido con Belgrano, hizo que varios jugadores bajen al lobby del hotel para acercarse a los hinchas. Y el día después del éxito 1-0 con nueve jugadores, pidió abrir las puertas del estadio Kempes, donde Boca se quedó entrenando antes de viajar a Formosa para jugar con Banfield por la Copa Argentina. Fueron días que coincidió con varios tweets dedicados a los simpatizantes desde su cuenta @carlitos3210: "Es emocionante ver toda esa gente linda apoyándonos! Señoras con sus bebés en brazos llorando abuela golpeándose el pecho diciéndote q t ama / Chicos q cuando lo miras y le haces una seña se le llenan los ojos de lagrima es inexplicable el cariño de todos / Con tan poco hacemos feliz a toda la gente q cada día lucha para tener una alegría. Estoy conmovido con todo y quería compartirlo porq / Cada vez estoy menos arrepentido de volver a mi país y al club al q amo. Gracias de verdad!!!. Formosa fue otra escala del furor".

El primer sello distintivo lo tuvo ya el día de su presentación, donde 50.000 hinchas coparon la Bombonera sólo para verlo a él. No había ningún partido, ningún recital. El show era la vuelta de Tevez, de un Tevez en plenitud. Y él arregló con los dirigentes que no se cobre entrada, pero que sí se haga un pedido benéfico. Por eso el ticket fue un alimento no perecedero que se donó al comedor "Bichito de Luz", de Fuerte Apache, donde nació el hábil jugador.

También influye dentro del campo de juego, aunque los capitanes son Daniel Díaz y Fernando Gago. Charla mucho con el Vasco y genera consenso. El técnico le preguntó anteanoche si quería salir, si estaba bien o sentía ya el ahogo del esfuerzo. Faltaban cinco minutos y Tevez fue reemplazado. Antes, durante el partido, comandó los ataques ubicándose en varias posiciones y anotó su primer gol desde que regresó. Fue de tiro libre. Algo que el juvenil Tevez de 2003 no se animaba a hacer con tanta decisión. Durante el partido, no sólo habla de táctica con sus compañeros, también está alerta para advertirlos para evitar un error. Por eso no sorprendió cuando le dijo a Pablo Pérez, luego de una entrada fuerte sobre Castillón, que "pensara". Claro, el ex Newell's venía de sufrir dos expulsiones en los últimos partidos.

Hasta para chicanear a River fue elegante y respetuoso, lo hizo con altura. Cuando le preguntaron en el campo de juego en Formosa, tras la victoria sobre Banfield 3-0 y el partido que estaba a punto de comenzar en México, por la primera final de la Copa Libertadores, dijo: "Yo no le deseo el mal a nadie. Por algo River juega la final de la Copa. Pasa que yo ya la tengo?".

Este Tevez está construyendo su imagen desde el afecto y la unión que genera con sus compañeros. Y desde no negociar el esfuerzo: "Cómo no vamos a matarnos en correr, si el primero que lo hace es Tevez", reconocen en el plantel luego de verlo correr como lateral izquierdo a Cuero para marcarlo y robarle la pelota contra un lateral. Tevez hizo su primer gol y fue a abrazar a Marcelo Meli, que estaba como suplente, porque le vaticinó que rompería la sequía. Ahí tampoco le importó compartir los flashes.

Pulseada con el ciclón por la fecha fifa

Boca quiere pedir la postergación del partido con San Lorenzo, previsto para el 31 de agosto. Es que el Vasco podría perder a Tevez, Gago y Lodeiro. Al respecto, Matías Lammens, presidente de San Lorenzo, dijo ayer que no correspondería que Boca haga tal pedido.

Los cambios que maneja el Vasco para recibir a Unión

Para jugar pasado mañana con Unión, en la Bombonera, Boca jugaría con Orion; Fuenzalida, Tobio, Cata Díaz y Monzón o Colazo; Meli o Bentancur, Erbes y Gago; Tevez; Palacios y Calleri. Fuenzalida irá por Peruzzi y Meli o Bentancur por Pablo Pérez, ambos expulsados ante Belgrano, en Córdoba. Ayer, los suplentes xeneizes perdieron por goleada 0-4 ante Nacional, de Uruguay. Entre ellos estuvieron Sara, Marín, Magallán, Meli, Chávez y Carrizo.

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