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Gris y plomizo como la tarde

En un mal partido, Huracán y Talleres empataron 1-1 y resignaron la punta; Astudillo y Avalos, en contra, los goles.
Juan Manuel Trenado
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28 de agosto de 2000  

Apenas iban tres fechas, pero nadie podía ponerle freno a los festejos de los hinchas de Huracán y de Talleres, que se ilusionaron con eso de ser punteros, aunque fuera por un rato nomás. Esperanzas que tampoco se acaban ahora que empataron entre ellos y ya no están en la cima. Pero parece ser que la realidad del fútbol argentino no admite otros actores principales que no sean Boca y River.

El 1 a 1 de ayer en Parque de los Patricios no hizo más que bajar a dos punteros. Dos equipos que siguen invictos, que pueden pensar que sumaron un punto o que perdieron dos, pero que íntimamente saben que ésta es la posición más acorde a sus virtudes y que lo otro de ser líderes era una extrañeza.

Y es lo que se vio en el juego. Primero apareció Talleres un poco más animado en busca del gol, gracias a las inquietudes de Rodrigo Astudillo -abrió el score- y a Diego Garay. Más tarde, Huracán avanzando con el corazón hasta conseguir el empate cuando se terminaba el primer tiempo, con un cabezazo de Avalos en contra de su arco, luego de un centro de Casas.

Después, todo conspiró contra el espectáculo. Los botines de los 22 jugadores fueron haciendo surcos por toda la cancha, especialmente en la mitad del terreno, donde se formó un intransitable lodazal. La lluvia no paraba y el campo quedó tan malo como el partido.

Encima se tuvo que ir Astudillo, la figura del partido, por una lesión en la pierna derecha, y ya nadie mostró algo diferente.

Como en el golf, la lucha pasó a ser de los jugadores con el campo. La prioridad fue hacer equilibrio, mantenerse en pie. La elección de jugar al fútbol quedó en segundo lugar para la mayoría.

De los apellidos de los que más se esperaba en los locales, Casas y Chaparro, no se recibió nada. Garay también perdió chispa sin la compañía de Astudillo.

Carlos Babington, que en estas cuatro fechas presentó siempre la misma formación, ya no podrá hacerlo en el próximo encuentro, frente a Los Andes, porque a tres minutos del final se fue expulsado Gabriel Lobos por doble amonestación, después de una infracción como último hombre sobre Zelaya.

Sólo en el último minuto del partido el gris plomizo se abrió y le permitió lugar al sol, justo cuando Oscar Sequeira pitó el final del encuentro. Fueron las dos mejores noticias de la tarde.

López, un técnico conforme

Pese a que el empate ante Huracán lo bajó de la punta del torneo Apertura, el técnico de Talleres, Juan José López, se mostró satisfecho con el rendimiento del equipo. "Estoy muy conforme con lo que hicimos. Por eso digo que estamos yendo de menor a mayor. Todavía estamos en formación", explicó el DT.

Sobre la igualdad de ayer, el entrenador también dio su análisis: "Creo que no fue justo que el primer tiempo haya terminado en empate. En ese período jugamos mejor. Después, pudimos definirlo en los últimos minutos del partido."

Dante Unali y Rodrigo Astudillo terminaron lesionados: el defensor sufrió un golpe en la tibia derecha, mientras que el delantero tuvo un corte de cinco centímetros en la pantorrilla derecha, producto de un choque con Sebastián Morquio, por lo que fue reemplazado en el entretiempo.

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