Hay que cuidar a las Leonas

Por Gabriela Padin Losada De la Redacción de LA NACION
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7 de diciembre de 2001  

¿Qué pasa con las Leonas? Habían tenido varios logros deportivos antes, pero la medalla plateada obtenida en los Juegos Olímpicos de Sydney les trajo un reconocimiento más amplio de los límites del que genera el propio deporte. Mucha gente que desconocía las reglas y la historia del hockey sobre césped se acercó a ver partidos y se produjo, por ejemplo, el fenómeno de juntar 8000 personas en la final de la Copa del Mundo Junior, en mayo último. El carisma que estas chicas desplegaron en su exposición mediática pos-Sydney le trajo al equipo muchas ventajas, pero también algunas desventajas . El principal costo de la fama es aprender a dominarla y no ceder permanentemente ante sus reclamos.

Desde Sydney hasta ahora fueron 14 meses de continuo crecimiento. Le ganaron a Australia la serie de amistosos que jugaron en abril en nuestro país y consiguieron el primer título en mayores al adjudicarse el Champions Trophy, con una histórica primera victoria oficial sobre las australianas incluida. "La Argentina tiene que dominar el hockey en los próximos 10 años", dijo su técnico, Sergio Vigil, al concluir el Champions, y todo parecía indicar que tenía razón. El mes último vino Alemania y las Leonas ganaron con claridad los cuatro partidos que disputaron.

Pero cuando todo hacía prever que las chicas argentinas no tenían techo, llega Holanda para una serie de amistosos y, sin dejar dudas, les gana los tres partidos que jugaron. ¿Qué pasó?

Las chicas hablan de un cansancio natural por estar a fin de año, aunque se cuidan mucho de usarlo como excusa. Nunca pararon. Los pocos días que tuvieron de pausa en el entrenamiento del seleccionado, mantuvieron las actividades con sus clubes. ¿Tenía sentido hacer una temporada internacional en esta época del año cuando el próximo compromiso oficial es el Champions Trophy en agosto de 2002? Mañana comienza el Tres Naciones, con Holanda y España, y luego una serie con las españolas. ¿Qué sucederá si siguen perdiendo? ¿Cómo les va a afectar este cambio de imagen en la gente? ¿Están preparadas para la sensación de fracaso que provocan tantas derrotas seguidas?

La realidad es que la Argentina todavía no se acostumbró a ser potencia . Antes nadie quería venir a jugar aquí y los rivales de primera línea están en Europa, Oceanía o Asia. Por eso, ante cada posibilidad de un amistoso, los dirigentes se esforzaban por concretarlo. Ahora es distinto: la Argentina manda y todos quieren venir..

Todavía no nos dimos cuenta, pero ahora las Leonas tienen la posibilidad de elegir cúando, cómo y con quién quieren jugar. Hay que saber utilizar ese privilegio y no exponerlas innecesariamente. Aprender a dominar la fama. Defender el prestigio y cuidar el producto. Todo forma parte del crecimiento. No hay que olvidarlo .

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