Independiente hizo todo para perder, pero ganó

Venció a Nacional por 4 a 3; atrás dio ventajas y desperdició muchas ocasiones.
(0)
3 de septiembre de 1998  

Cuánto le costó a Independiente, que venció por 4 a 3, quebrar la resistencia de Nacional, de Montevideo, que soportó 75 minutos con un hombre menos y dos veces estuvo al frente en el resultado, con la sencilla receta de explotar al máximo las debilidades ajenas.

Sólo en los últimos 20 minutos el equipo de Menotti consiguió revertir una situación que lo alejaba definitivamente de las posibilidades de continuar en carrera en la Copa Mercosur (arrastraba dos derrotas).

El primero en arrimar peligro fue el conjunto local, a través de una serie de situaciones propicias (casi todas dentro del área) no aprovechadas por Calderón y por Guerrero.

El dominio se acentuó con la expulsión de Rodríguez (fuerte falta a Guerrero). Garnero -sin marcas- conducía con precisión todos los movimientos, se sumaban al circuito Víctor López y Cascini, pero el gran problema seguía estando en las dos áreas, porque los de arriba despilfarraban posibilidades netas y atrás, bueno, se sabe... Y como castigo vino la réplica manejada por Sosa, la absurda ausencia de defensores rojos (¿y los relevos?) y la comodísima definición de Guigou, al segundo palo de Mondragón.

La bronca por la desventaja se atenuó transitoriamente en la jugada posterior. Toque hacia atrás de Carrizo para que, desde fuera del área, Cascini -ya devenido en figura- mantuviera la racha goleadora iniciada ante Racing y continuada con Platense: derechazo potente y 1 a 1.

Pero la alegría duró poco: un centro rasante de Coelho fue desviado por Delgado (adelantado) y Nacional quedó otra vez arriba.

El 2 a 1 parcial, en un desarrollo por demás entretenido, sólo podía explicarse a través de las fallas de los delanteros de Independiente y de la contundencia de los uruguayos para explotar las perennes debilidades de su rival a la hora de cuidar su arco.

El panorama no varió en el arranque de la segunda parte. Cuatro veces Romay salvó a Nacional, que se defendía bastante mal, pero resistía. Y tan mal estaba Independiente en el rubro definición, que nuevamente tuvo que surgir Cascini, con un derechazo rotundo, para el segundo grito rojo.

Hasta que Calderón se sacó la mufa y con dos apariciones oportunas concretó en la red el monólogo de llegadas de Independiente, que sufrió en exceso. Por sus graves problemas en las dos áreas: concreta poco y cada vez que le llegan, lo padece en la red.

Reclamo de Peñarol por el pase de López

La transferencia de Víctor López a Independiente todavía muestra algunos puntos sin resolución. Ahora la controversia surge con un reclamo formal de Peñarol, conjunto en el que actuó el volante antes de venir a la Argentina para sumarse a Ferro. Según manifestó Pedro Damiani, titular del club uruguayo, en el contrato de López con el equipo de Caballito existía una cláusula en la que se estipulaba que si el jugador era transferido, a Peñarol le correspondía un 30% de dicha negociación.

Hasta acá, todo claro. Pero la queja de Damiani se sostiene en que nunca recibieron dinero por la incorporación del jugador al equipo dirigido por César Luis Menotti. Inclusive, López anoche actuó frente a Nacional, en un nuevo compromiso por la Copa Mercosur.

El presidente de Peñarol se dispone a solicitarle a la AFA la inhabilitación de su ex futbolista, y la duda por despejar es quién es el responsable del incumplimiento: si Ferro o Gustavo Mascardi, representante de López, dueño de una parte del pase.

Héctor Grondona, presidente de Independiente, expuso su punto de vista sobre la situación: "Es imposible que Víctor López sea inhabilitado, porque él está fichado en la AFA como jugador de Independiente y no existe ningún impedimento para que juegue. El problema por el porcentaje que reclama Peñarol es un tema que deberán resolver entre ellos, Ferro y Mascardi. Nosotros no tenemos nada que ver en esta discusión. Pagamos lo que nos correspondía".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.