Invencible: Boca le ganó a Vélez 3 a 1 y cada vez está más arriba

La frialdad de Riquelme y la energía de Serna fueron las clave para lograr el triunfo; fueron expulsados Palermo y Chilavert
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23 de octubre de 2000  

El festejo final en la Bombonera tuvo una descarga especial, porque a medida que pasan las fechas la vanguardia del Apertura le sienta cada vez mejor a Boca. A su condición de líder invicto gracias al triunfo sobre Vélez por 3 a 1, el equipo de Bianchi le agregó esa sensación tangible de que River, su principal competidor, quedó prácticamente fuera de la discusión por el título.

Vaya que resultaron válidas esas razones para tamaño festejo y si algo influyó aún más para que la celebración fuera con bombos y platillos, los hinchas encontraron en el lamento de José Luis Chilavert un motivo más. La expulsión del arquero en el último minuto por una violenta infracción a Palermo (este también recibió la tarjeta roja por agredir al arquero en la misma acción) y los dos tiros libres que desperdició ornamentaron aún más la locura desatada en La Boca. Y esa felicidad reinó gracias a sus promotores: Juan Román Riquelme y a Mauricio Serna.

De los noventa minutos de juego, alguien puede brillar solo 600 segundos y definir un partido con una frialdad que causa asombro y envidia. Eso fue lo que hizo Riquelme, que jamás se tiró al piso para recuperar una pelota ni corrió a los rivales para colaborar con los defensores ni pegó un grito para provocar la reacción de sus compañeros.

De los noventa minutos, un futbolista puede destacarse desde que empieza hasta que termina el cotejo porque corre, se tira al piso, defiende, contagia e impone respeto por su carácter, pero es muy difícil que ese hombre tenga la inspiración necesaria para definir un partido caliente. Eso fue lo que hizo Serna.

Uno tiene sangre fría; el otro sangre caliente. Con ellos como abanderados Boca logró una victoria incuestionable, que tuvo picos de gran producción y otros de una parsimonia que rozó la preocupación.

Los puntos productivos estuvieron relacionados con el arranque de cada uno de los períodos y en ellos, Boca plasmó su superioridad en el marcador. Primero con un clásico gol de Delgado, que, a los cuatro minutos del primer tiempo, ingresó en diagonal en el área por la izquierda y sacó un remate seco que terminó en la red después de desviarse en el palo.

En sólo 34 segundos, Riquelme dio cátedra de cómo armar la jugada y cómo definirla. Después de esconder la pelota bajo su zuela en el sector izquierdo y dejar fuera de escena a dos rivales, Riquelme convirtió el segundo gol de Boca con un toque suave, que dejó estático al incrédulo Chilavert. Seis minutos y medio más tarde, Riquelme interpretó el papel de Palermo, capturó una precisa habilitación de Ibarra y definió ante la salida del arquero paraguayo.

El 3 a 0 resultaba una diferencia exagerada si se tiene en cuenta que Vélez no había sido menos que Boca en el primer tiempo (Husain cabeceó la pelota en el palo), sobre todo después de que el local dejó de presionar cerca del área visitante como en los primeros minutos.

Esa merma, reflejada en el bajón de Marchant y Battaglia, no así de Serna, influyó para que Vélez ajustara algunas piezas en la mitad de la cancha (resultó fundamental Falcón) y nivelara el juego, pero a diferencia de Boca, careció de ingenio en la zona de creación (sufre la acefalía del enganche) y de peso ofensivo en el área y sólo llegó al gol de Husain tras una desprolija acción en el área. Después, Serna sacó la pelota sobre la línea, tras un cabezazo de Domínguez.

Del otro lado, Palermo se las ingenió para comprometer a Chilavert, pero el arquero ganó el duelo que terminó con un escándalo antes de que Boca disfrute del triunfo y de la tranquilidad de sentirse invencible.

Barijho, por Palermo

La expulsión del goleador Martín Palermo a un minuto del final por agredir a José Luis Chilavert le impedirá al delantero actuar frente a Colón el domingo próximo, en Santa Fe. Entre los candidatos para reemplazarlo aparecen Antonio Barijho, que sería el elegido del DT Carlos Bianchi, y Guillermo Barros Schelotto.

Los defensores Aníbal Matellán y Daniel Fagiani cumplieron con la fecha de suspensión y ocuparían el lugar de Hernán Medina y José Calvo, respectivamente.

La única duda en el equipo es si Julio Marchant seguirá como titular en el lugar de Gustavo Barros Schelotto o ingresará José Basualdo.

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