Jerarquía y aplomo: Boca fue una exhibición de solidez

El equipo xeneize superó sin problemas a Bolívar por 3 a 0, se aseguró el primer puesto y se enfrentará con Sporting Cristal por los octavos de final; Schiavi, Villarreal y Donnet, los goles
Christian Leblebidjian
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22 de abril de 2004  

Sin sobresaltos, con paso tranquilo y el aplomo que le otorga la experiencia y el oficio copero que Boca alimentó durante estos últimos años. De esta manera, con el primer puesto en el bolsillo, el equipo dirigido por Bianchi promete larga vida en esta Copa Libertadores a la que siente suya y que ya lo tiene programado ante Sporting Cristal, su próximo obstáculo, el 4 del mes próximo, en Lima. El dueño del continente produjo un contundente 3 a 0 y, como yapa, apagó el sueño de Bolívar, que quedó eliminado.

Un resultado frustrante despidió a Boca en el primer tiempo. Un sabor híbrido paladeó el hincha porque tanto dominio y situaciones no pudieron modificar el cero que se apoderó del resultado. Está claro que no todo quedó en manos del azar y del destino. Boca tuvo gran responsabilidad por no retirarse al descanso con una ventaja considerable. Primero -y principal- porque tropezó con su falta de definición; segundo, porque cuando la frondosa defensa de Bolívar dio ventajas apareció José Fernández como respaldo.

Las situaciones se sucedieron y fueron varias, aunque el grado de peligro transcurrió de mayor a menor. Tevez, el director de orquesta xeneize en el primer tiempo, tuvo una situación al comienzo y otra clarísima a los 18, cuando su remate dio en la pierna del arquero rival antes de irse desviado. En el interín, Cagna sacudió el travesaño con un disparo desde lejos.

Aferrados al deseo de marcharse con un empate, los bolivianos adoptaron un esquema apegado a la cautela, que incluyó cinco defensores. Además, se asoció el estado del terreno, al que la lluvia dejó resbaladizo y dificultoso para las intenciones de Boca. Encima, Bolívar se las arregló para darles un susto a los hinchas locales cuando Tufiño pateó desde 30 metros y entre Abbondanzieri y el travesaño evitaron una injusticia mayor.

Boca tenía todo en su favor. En la cancha, con el mejor equipo del que Bianchi pudo disponer y una vocación ofensiva indiscutible (atacó con mucha gente); en las tribunas, un aliento que ya es marca registrada aun cuando la lluvia amenazaba con aplacar la euforia.

No se tradujo en desesperación la impaciencia por no encontrar el camino al gol. Boca mantuvo en el segundo tiempo el dominio y merodeó con la misma intensidad del primer capítulo. Sabía que el fruto de la búsqueda sería encontrado pronto. Y razón no le faltó.

No tardó mucho en conseguirlo tras una acción sabiamente programada. Y simple, además. Tiro libre preciso, en forma de centro, de Barros Schelotto para que esa torre llamada Schiavi superara a su marcador y metiera el cabezazo inatajable. ¿Habrá actuado como un bálsamo muy grande el 1-0? Puede ser, porque Boca bajó los decibeles de su dominio y trabajó con mayor aplomo el partido.

Así y todo la generación de peligro continuó funcionando a pleno para los xeneizes. El segundo gol estuvo en todas las gargantas, pero el árbitro, Martín Vázquez, se equivocó y privó del festejo a Barijho, que no estaba en off-side cuando definió a la red una exquisita habilitación de Barros Schelotto.

Se tomó desquite Villarreal, que capitalizó un rebote y a la carrera fusiló desde afuera del área a Fernández. Y Donnet le dio color definido a la noche lluviosa y con aroma a austera goleada.

Y los hinchas de Boca tuvieron, inflados de confianza, mucho tiempo para acordarse de Maradona y soñar con la retención de la Copa.

Villarreal y sus últimos goles

Por ser un futbolista con características más emparentadas con la contención que con la creación en el medio campo, no es habitual relacionarlo con el gol. Pero Javier Villarreal mostró su presencia goleadora en los últimos tres partidos que jugó Boca: en el 2-0 a Chacarita, en el 2-0 frente a Chicago y en la victoria de anoche frente a Bolívar.

En el campeonato también lo sufrió Racing en el 4 a 1 correspondiente a la 6ª fecha del torneo Clausura. Por rendimiento y, ahora también por sus últimos goles, es uno de los jugadores del plantel xeneize más destacados del año.

  • El defensor Luis Amaranto Perea expresó tras el partido: "Queríamos clasificarnos como punteros del grupo y lo logramos. Estamos en un buen nivel, pero tenemos que superarnos más".
  • Lo destacado

    La estadística de Bianchi

  • Como DT de Boca, Carlos Bianchi jugó 24 partidos en la Bombonera por la Copa Libertadores. De ellos, ganó 18, empató 4 y sólo perdió 2, con 56 tantos a favor y 20 en contra.
  • La figura

    Por desequilibrio y aguante

  • En un partido en el que hubo varios puntos altos, Carlos Tevez fue el mejor por el desequilibrio en el primer tiempo y por las patadas que soportó de los rivales.
  • El error

    Una mala del árbitro

  • El juez Martín Vázquez tuvo una buena tarea, pero se equivocó al anularle un tanto a Antonio Barijho por supuesta posición adelantada; lo habilitaba Pachi.
  • Lo destacado

    Central está clasificado

  • Con el triunfo de Boca, Central se aseguró el pase a los octavos de final como uno de los cinco mejores segundos. Las series que están definidas son: Boca v. Sp. Cristal, River v. Santos Laguna y Santos v. Liga Dep. Universitaria.
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