“La Argentina debe mandar en los próximos diez años”

El DT, Sergio Vigil, demostró su confianza; De la Rúa llamó para felicitar al plantel
(0)
27 de agosto de 2001  

“La Argentina debe mandar en el hockey sobre césped en los próximos diez años. Tenemos que seguir trabajando, pero si mantenemos nuestra esencia, es decir, entrenamiento, humildad y convicción, lo tenemos que lograr”, afirmó desde Holanda el director técnico del equipo nacional, Sergio Vigil, en una comunicación telefónica con La Nacion.

“En la final las chicas jugaron muy bien –señaló el ex volante de Ciudad de Buenos Aires–. No se las notó cansadas. Es que los equipos diferentes sacan fuerzas en los momentos más importantes. Mandamos desde el primer minuto. En el torneo fuimos de menor a mayor. Sabíamos que teníamos que jugar tres finales: contra China se ganó bien; ante Holanda perdimos jugando mal en el primer tiempo y bien en el segundo, y frente a Australia se marcó un punto de inflexión: influyó el hecho de que nunca le habíamos ganado en un torneo oficial y además jugamos muy bien, sobre todo en el segundo tiempo. España y Nueva Zelanda fueron partidos que había que ganar.”

El hockey sobre césped femenino es un deporte acostumbrado al predominio de un conjunto. La década del 80 fue de Holanda; la de los los 90, de Australia, y ahora parece comenzar la etapa de la Argentina, un equipo que supo encontrar el equilibrio entre la experiencia y la juventud. Hay Leonas para rato. Cuando las históricas pasen a ser espectadoras, habrá un semillero de gran nivel esperando por ocupar el lugar de las más experimentadas. El seleccionado cuenta con todos los elementos necesarios para seguir en los primeros planos.

“Además –comentó Vigil–, nuestro seleccionado ya está posicionado entre los mejores del mundo. Lo importante es mantenerse en el podio. Sabemos que hay equipos como Holanda y Australia que también están en la vanguardia. Más atrás aparecen China, Corea y Alemania, que mejoran día a día.”

Sergio Vigil asumió la conducción de las Leonas en diciembre de 1996, tras el fracaso que significó el 7° puesto conseguido en los Juegos Olímpicos de Atlanta. Y alcanzó su pico máximo como DT con el título de ayer, obtenido a menos de un año de la medalla plateada en Sydney 2000.

Es un hombre carismático y obsesivo por su trabajo. Le gusta la filosofía y comparte su pasión por el hockey con su carrera de actor. A los 37 años, disfruta del primer trofeo mundial, sin olvidarse de la forma como se lo logró.

“Me dijeron muchas veces que éramos los candidatos; pero lo que más me gustó es cuando el público holandés nos felicitaba por el juego. Nos definían como un equipo excitante y eso me ponía muy contento”, añadió Vigil, que se sorprendió con la llamada telefónica que el preparador físico, Luis Barrionuevo, recibió de parte del presidente Fernando de la Rúa para felicitar a la delegación, cuando las campeonas ya se habían ido del hotel Tulip Inn para el festejo.

Las Leonas consiguieron en la cancha acceder a la gloria, pero Cachito –su apodo– las guió en el camino. Su contrato finaliza con los Juegos de Atenas 2004. Si Vigil se mantiene en el cargo, habrá cumplido ocho años al frente de un grupo inolvidable. De sus almitas, como cariñosamente las llama.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?