La consagración de Carlsen le da paso a una nueva era

Tras arrebatarle el título mundial al indio Viswanathan Anand, el prodigio noruego despertó una fiebre mediática en su país
Carlos Ilardo
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23 de noviembre de 2013  

En sus más de quince siglos de historia documentada, el milenario juego compartió diferentes reinados y dinastías, con reyes oficiales y oficiosos: los que jugaron para la memoria y los que lo hicieron para el olvido. Ayer, en Chennai, India, un joven noruego, Magnus Carlsen, bautizado por los especialistas como El Mozart del Ajedrez, elevó su nombre junto a los astros; a los 22 años se consagró como el 20° campeón mundial oficial de ajedrez tras arrebatarle el título al local Viswanathan Anand, de 43 años, al que superó -antes del límite previsto de 12 partidas-, por 6,5 a 3,5, en el match que se realizó en el hotel Hyatt y que repartió 2 millones de euros en premios.

"Me siento feliz de haber ganado este título, y muy honrado de suceder a Anand, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos", dijo Carlsen en la conferencia de prensa, tras la consagración, en la que se convirtió en el 4° ajedrecista (después de Ponomariov, Kasparov y Tal) que a más temprana edad obtiene el título mundial.

A kilómetros del lugar de la consagración, en Noruega, sus movimientos desataron una fiebre de pasión por el ajedrez. El canal público NRK, que retransmitió las partidas del match con Anand, alcanzó un grado de audiencia (casi de un millón de televidentes) similar al de las transmisiones de esquí nórdico y superior al seleccionado de fútbol. Es que tras su exitoso paso por India, Carlsen elevó su carisma a la altura de Petter Northug y Marit Bjorgen, megaestrellas del esquí nórdico, el deporte más popular en Noruega.

El interés por la partida de ayer obligó a que la dirección del Banco Nacional de Noruega (DNB) ordenara bloquear los accesos a páginas de ajedrez en Internet, porque la productividad de sus empleados denotaba una baja.

Acaso para comprender este fenómeno sirvan las palabras de Jarle Heitman, jefe de prensa de la Olimpíada de Ajedrez, que en agosto próximo se celebrará en Tromso (Noruega): "Hasta hoy, los ídolos deportivos en Noruega pertenecían a disciplinas que requerían de fuerza y resistencia física. Pero el nivel intelectual medio de los ciudadanos de aquí es muy alto. En consecuencia, Magnus representa lo que necesitaban, alguien que se destacara por su inteligencia", contó al diario El País, de España.

El perfil de Carlsen, mientras, se agiganta: para la revista Cosmopolitan, su imagen es la de "uno de los jóvenes más sexy del mundo", mientras que para Time figura en la nómina de las cien personas más influyentes del planeta.

Además, el fenómeno mediático del joven Carlsen va más allá del tablero; acaba de firmar un acuerdo con la marca de ropa (G- Star) junto a la actriz Liv Tyler, por el que percibirá casi 1,2 millón de euros al año.

Su popularidad se trasladó también a las redes sociales de su país, donde incluso la primera ministra Erna Solberg se unió a la campaña de apoyo para la conquista del título mundial. No fue extraño que, tras la finalización del match, una de las frases con más retweets en el país nórdico fuera la lanzada por el ex campeón mundial Garry Kasparov: "¡Felicitaciones a Magnus por el triunfo! Sigue superando las expectativas más altas con su talento y tenacidad". Un elogio de alto vuelo.

Sin dudas, la coronación del nuevo rey augura el comienzo de una nueva era: el mediático reinado de Carlsen; un combo con la particular impronta de la idolatría que le profesan sus fans y el glamour de la cultura pop, que enciende su particular carisma más allá del tablero.

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